Salud del niño

La Región ha logrado grandes avances en la reducción de la mortalidad y la morbilidad infantiles, utilizando intervenciones basadas en la evidencia y nuevos conocimientos y tecnología. Sin embargo, la persistente exclusión social, las desigualdades de género, clase y etnia y las desigualdades generalizadas tienen efectos perjudiciales en el desarrollo de los niños y constituyen uno de los mayores desafíos de la Región. Las intervenciones que protegen a los niños y promueven la máxima realización de su potencial pueden mejorar el desarrollo cognitivo y emocional e impulsar el logro educativo, lo que a su vez facilita el acceso al empleo productivo, una mayor movilidad social y la reducción de las desigualdades en el futuro. Los niños de la Región de las Américas son su mayor activo, y el reconocimiento y la protección de sus distintas necesidades y derechos humanos son esenciales para un desarrollo eficaz.

Datos clave
  • Las condiciones perinatales y los defectos congénitos son las principales causas de muerte en los recién nacidos en la Región de las Américas. Las complicaciones de la prematuridad, los defectos congénitos, la asfixia congénita y el traumatismo, y la sepsis representan más del 40% de las muertes de recién nacidos.
  • Las malformaciones congénitas, la gripe y la neumonía, y las lesiones se encuentran entre las principales causas de muerte en niños de 1 a 4 años. La carga de diarrea, neumonía, desnutrición y enfermedades prevenibles mediante vacunas disminuyó significativamente entre 2000 y 2015.
  • Los niños y adolescentes de la Región se enfrentan a una triple carga de desnutrición: desnutrición, deficiencias de micronutrientes y sobrepeso/obesidad.
Hoja informativa

Cada vez más, los gobiernos de la Región están reconociendo los beneficios económicos, éticos y sociales de invertir en las primeras etapas de la vida. Junto con el énfasis en reducir la mortalidad infantil prevenible, ya se está produciendo un cambio hacia una perspectiva de desarrollo humano. Diecinueve países ya tienen políticas o estrategias que abordan el desarrollo de la primera infancia. Sin embargo, este impulso debe ampliarse a todos los países y a los subgrupos que más lo necesitan.

El sector de la salud tiene un papel importante que desempeñar para garantizar el acceso a los servicios de salud para ayudar a los niños a tener oportunidades de prosperar. Las mujeres, los niños y los adolescentes son los agentes más poderosos para mejorar su propia salud y lograr sociedades prósperas y sostenibles. Se necesitan mayores esfuerzos para garantizar que los servicios de salud se conviertan en fuentes de información, apoyo a los padres y vínculos con otros recursos sociales.Los niños y adolescentes de 5 a 14 años han sido históricamente desatendidos en el programa de salud infantil y adolescente, mientras que este período de vida conlleva el menor riesgo de mortalidad y morbilidad, desde una perspectiva de ciclo de vida sigue siendo importante para la construcción continua de la salud.

niña sentada
Lo que la OPS hace

La OPS/OMS promueve el diseño de enfoques integrados eficaces a la salud del niño, como la Estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI), orientada a la atención de niños de 0 a 5 años con el objetivo de reducir su mortalidad y morbilidad. AIEPI es una estrategia que integra las mejores medidas de salud disponibles para la promoción de una vida sana, para la prevención de enfermedades (con vacuna, buena alimentación, etc.), y para la detección precoz y tratamiento efectivo de las enfermedades más frecuentes-prevalentes.

Mandatos y estrategias

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