Introducción

La diabetes y la tuberculosis son dos enfermedades crónicas con alta repercusión en las poblaciones de los países en desarrollo. El riesgo para tuberculosis se aumenta mediante deterioro de defensa del anfitrión en los individuos, como aquellos que presentan infección por VIH o padecen diabetes.

  • Propuestas
  • Formularios para la recopilación de datos
  • Informes

Introducción

Por mucho tiempo se ha reconocido la conexión entre la diabetes mellitus y tuberculosis. Recientemente, se han generado datos probatorios para demostrar que la diabetes aumenta el riesgo de contraer tuberculosis (1). Además, esta relación parece especialmente sólida en poblaciones hispanas de América Latina y Estados Unidos y en jóvenes menos de 40 años de edad (1, 2). Los datos probatorios adicionales indican que la gravedad de la diabetes y el control glucémico deficiente aumentan el riesgo de padecer tuberculosis. La vía probable de las enfermedades es que la diabetes disminuye la función inmunitaria, que a su vez aumenta la sensibilidad a la infección tuberculosa.

La repercusión de la tuberculosis sobre la diabetes es también es una preocupación de salud importante. Las infecciones de todos los tipos, incluida la tuberculosis, pueden empeorar el control glucémico en las personas que tienen diabetes. Además, algunos datos probatorios indican que la tuberculosis puede causar intolerancia a la glucosa (1). Hay también algunos estudios que indican que la farmacoterapia antituberculosa puede dificultar el control glucémico, y que los medicamentos de la diabetes quizá también afecten al desempeño de la farmacoterapia antituberculosa.

Tanto la diabetes como la tuberculosis son enfermedades crónicas e importantes problemas de salud pública mundiales. La tuberculosis afecta predominantemente a los países en desarrollo, donde es uno de las causas principales de muerte. La diabetes, aunque es históricamente un problema de países desarrollados, está ahora en aumento en todo el mundo, con proyecciones que indican que su prevalencia aumentará considerablemente en países en desarrollo en los próximos años. Dado la conexión entre las dos enfermedades, este ascenso en DM repercutirá sobre la carga futura de la tuberculosis. Por ejemplo, un estudio reciente ilustrativo usando datos de la India calculó que aproximadamente 15% de la incidencia de tuberculosis en la India fue atribuible a la diabetes (3). Con la proyección estimada de aumento de la prevalencia de diabetes, esta repercusión también tendrá tendencia a aumentar en los próximos años.

Los problemas de la tuberculosis y la diabetes son considerables en las tres zonas propuestas del proyecto.

A lo largo de la frontera entre México y los Estados Unidos, la incidencia de tuberculosis es 7,9 por 100.000 habitantes en los estados fronterizos de los EE.UU. y 26,3 por 100.000 habitantes en los estados fronterizos mexicanos, y ambos son mayores que los promedios nacionales en los Estados Unidos y México, respectivamente (4). La diabetes es un importante problema a lo largo de la frontera entre México y los Estados Unidos. En el 2003, la diabetes fue la tercera causa de muerte en el lado mexicano de la frontera, y el sexto en el lado de los EE.UU. (4). Cálculos de prevalencia recientes indican que aproximadamente 16% de las personas que viven a lo largo de la frontera tienen diabetes, y otros 14% de los adultos en el lado de los EE.UU. tiene prediabetes (4). Datos probatorios recientes encontraron que la comorbilidad de tuberculosis-diabetes excedió el de la comorbilidad con la `infección por el VIH/sida` (5).

En el Brasil, la diabetes es la sexta causa general de muerte, y los factores de riesgo están en aumento. La tuberculosis sigue siendo una prioridad de salud pública en el Brasil, que alberga 35% de todos los casos de tuberculosis en la región de las Américas. Los estados de Rio de Janeiro y Amazonas tenían las tasas de incidencia más altas en el 2004; 94.5 y 70,6 por 100.000 habitantes, respectivamente (6). Datos probatorios recientes del estado de São Paolo, Brasil encontró que la comorbilidad de diabetes-tuberculosis es común. La diabetes estaba presente en el 16% de las defunciones causadas por tuberculosis en el año 2002 (1).

Un artículo de revisión reciente plantea la pregunta "Deben los pacientes que padecen tuberculosis someterse a tamizaje para DM? "y sugiere que la investigación adicional se necesita para determinar la manera más adecuada para realizar el tamizaje (7). Además, el artículo reitera el mensaje de que los países en desarrollo tienen que mejorar el manejo de las enfermedades crónicas. Los autores plantean unas pocas sugerencias para mejorar el manejo de enfermedades en los entornos de escasos recursos, incluido aplicar los métodos exitosos de tratamiento antituberculoso al tratamiento de la diabetes. Esto puede incluir el uso de tarjetas del tratamiento y registros de pacientes para seguimiento y de evaluación  (7).

Resultado de un análisis preliminar realizado por la OPS indica que más de 30.000 casos de tuberculosis se relacionan con la diabetes en las Américas cada año, con los números más altos correspondientes a Brasil y México con más de 9.000 y 3.000 casos por año respectivamente.

Hay riesgo de que la epidemia de diabetes actual contribuya al resurgimiento de la tuberculosis como una enfermedad endémica en las Américas. Por consiguiente, la meta general del proyecto propuesto es mejorar la identificación oportuna de la diabetes y la tuberculosis en los pueblos de las Américas.

Los objetivos del proyecto propuesto son:

    1. Aplicar las directrices de DM-tuberculosis para crear un instrumento para facilitar el tamizaje de la tuberculosis en personas con diabetes en la atención primaria.
    2. Incluir evaluación de riesgos de tuberculosis según se establece en las nuevas directrices en la norma de atención a personas con diabetes, especialmente en el momento de diagnóstico,
    3. Incorporar el tamizaje de tuberculosis a las directrices existentes para la diabetes.
    4. Aumentar la conciencia de los profesionales de la salud sobre la carga doble de la tuberculosis y la diabetes.
    5.  Mejorar la vigilancia de los casos sometidos a tamizaje, diagnosticado y tratado mediante el desarrollo de una formulario y una base de datos para facilitar la recopilación y análisis de datos.

Referencias:

    1. Dooley KE y Chaisson RE. (el 2009). Tuberculosis y diabetes sacarina: la convergencia de dos epidemias. Enfermedades infecciosas de Lancet 9:737-746.
    2. Jeon CY y Murray MB. (el 2008). La diabetes sacarina aumenta el riesgo de padecer la tuberculosis activa: Una revisión sistemática de 13 estudios de observación. PLoS Medicine 5(7):e152.
    3. Stevenson CR, Forouhi NG, Roglic G, Williams BG, Lauer JA, colorante C y Unwin N. (2007). Diabetes y tuberculosis: la repercusión de la epidemia de diabetes sobre la incidencia de tuberculosis. La salud pública de BMC 7:234.
    4. Organización Panamericana de la Salud. (el 2007). Edición de la edición del 2007 de Salud en las Américas. Volumen Dos: Zona fronteriza de México de los Estados Unidos. Washington, D.C.: OPS. Disponible de: r%20Area%20English,pdf 20States%20Mexico%20Borde ivosvol2/paisesing/United% https://www.paho.org/hia/arch
    5. Restrepo BI, Fisher-Hoch SP, Crespo JG, Whitney E, Perez A, Smith B y McCormick JB. (el 2006). La diabetes de tipo 2 y la tuberculosis en una población de la frontera binacional dinámica. Epidemiol Infect 135: 483-491.
    6. Organización Panamericana de la Salud. (el 2007). Edición de la edición del 2007 de Salud en las Américas. Volumen Dos: Brasil. Washington, D.C.: OPS. Disponible de: http:/www.paho.org/HIA/archivosvol2/paisesing/Brazil%20English,pdf
    7. Harries AD, Billo N, y Kapur A. (2009). Conexiones entre la diabetes sacarina y la tuberculosis: ¿debemos integrar el tamizaje y la atención? Transacciones de la sociedad real de medicina e higiene tropical. 103: 1-2.