El sarampión ha resurgido en las Américas durante 2025–2026, socavando años de esfuerzos de eliminación. Solo en 2025, se notificaron 14,891 casos confirmados y 29 muertes en 13 países de la región, lo que representa un aumento extraordinario de 32 veces en comparación con el año anterior.
Dada la alta transmisibilidad del sarampión y las persistentes brechas de inmunidad en toda la región, el riesgo general para la salud pública en las Américas se evalúa como “Muy Alto”. Esta evaluación se basa en una combinación de factores contribuyentes.
Persistencia de brotes en múltiples países y aparición de casos en nuevas áreas geográficas.
Disminución de la cobertura de vacunación y acumulación de poblaciones susceptibles.
Solo el 33 % de los países alcanzó una cobertura ≥95 % para la primera dosis de la vacuna triple viral (SRP) y el 20 % para la segunda dosis.
Vacilación ante las vacunas y desafíos operativos que afectan los programas de inmunización.
Alta vulnerabilidad entre niños menores de cinco años, poblaciones indígenas, migrantes y comunidades con acceso limitado a los servicios de salud.
Incremento de la circulación mundial del sarampión, aumentando la probabilidad de eventos de importación.