• Embarazada de municipio beneficiado con proyecto para prevención de sífilis y otras ITS
    Tania del Pino Más
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Prevenir para vivir mejor: historia de una joven frente a la sífilis

La Habana, 3 de julio de 2026 (OPS) - Ana Laura Camejo Sondón, de 23 años, es una muchacha muy activa. Le gusta trabajar y mantenerse ocupada. Además, disfruta conversar, conocer personas y compartir experiencias, porque es muy sociable. Sin embargo, desde hace varias semanas, una noticia dio un giro inesperado a su vida.

“No tenía planificado embarazarme; pero, a pesar de ello y de que llevaba poco tiempo con mi pareja, cuando supe que estaba esperando un bebé, decidí continuar con el embarazo, de mutuo acuerdo con el futuro padre”, expresa.

En ese momento, ambos acudieron a consulta médica y comenzaron a cumplir las recomendaciones recibidas. Entre estas, se les indicó utilizar protección durante las relaciones sexuales, en beneficio de su salud y la del bebé. Al realizarse los exámenes correspondientes, las primeras pruebas serológicas confirmaron que él tenía sífilis, mientras que Ana Laura presentó resultados negativos, sin signos de transmisión de la infección.

Ante esta situación, los dos recibieron tratamiento inmediato con penicilina en su área de salud, ubicada en Habana Vieja. Desde entonces, han sido controlados mensualmente mediante pruebas rápidas. Esta experiencia los llevó a tomar mayor conciencia sobre la importancia de protegerse frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluso durante el embarazo.


Un proyecto necesario
 

Para tranquilidad de la pareja, los recursos para su atención y tratamiento estaban disponibles en su municipio, beneficiado con el proyecto “Abordar la epidemia silenciosa de la sífilis y las infecciones de transmisión sexual en mujeres embarazadas y recién nacidos en Cuba”.

Esta iniciativa, liderada por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), cuenta con financiamiento de la Ayuda Humanitaria de la Unión Europea y con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Su propósito a largo plazo es reducir la morbilidad por sífilis y otras ITS en mujeres embarazadas, sus parejas sexuales, recién nacidos expuestos y adolescentes. Para ello, se enfoca en reforzar la prevención primaria y fortalecer las capacidades técnicas y de suministros del sistema de salud.

Hasta el momento, el proyecto ha contribuido a la adquisición de insumos para diagnóstico, tratamiento y prevención. Entre los recursos recibidos en el país se encuentran 1 350 kits de pruebas rápidas combinadas de VIH y sífilis —que permiten detectar ambas infecciones con una sola muestra—, 3 000 cajas de penicilina benzatínica (medicamento de primera línea para la sífilis) y 2 820 528 condones. Asimismo, se trabaja en la elaboración de materiales comunicativos para fortalecer la preparación de la población y del personal de salud.

Los suministros ya han comenzado a distribuirse en los 11 municipios incluidos en la iniciativa: San Miguel del Padrón, Arroyo Naranjo y La Habana Vieja (La Habana); Matanzas y Cárdenas (Matanzas); Sancti Spíritus y Holguín; Santiago de Cuba, Songo-La Maya y San Luis (Santiago de Cuba); y el Municipio Especial Isla de la Juventud. Se estima que la población beneficiada en estos territorios asciende a 259 185 personas.


Sífilis: una enfermedad que se puede prevenir y eliminar
 

En sus visitas a la consulta de ITS, Ana Laura confiesa que al principio se sentía apenada y temía ser juzgada. Esa percepción respondía al estigma que aún persiste en torno a estas enfermedades. No obstante, no permitió que esos sentimientos interfirieran con su decisión de cuidar su salud y la de su bebé.

“Antes de quedar embarazada, no me protegía lo suficiente. Comencé a hacerlo precisamente durante el embarazo, porque el personal de salud siempre insistía en los beneficios que tendría para mí y para mi futuro hijo o hija. Y así fue: no contraje la sífilis. Cuando te proteges, evitas muchos momentos y situaciones difíciles”, comenta.

Ana Laura reconoce que antes sabía muy poco sobre estos temas. Ha aprendido a partir de su propia experiencia y ahora desea compartir su historia para ayudar a otras personas.

Las ITS, incluida la sífilis, pueden prevenirse. Cuba cuenta con una amplia experiencia en ese sentido: en 2015 fue el primer país del mundo en eliminar la transmisión materno infantil del VIH y la sífilis como problema de salud pública. Desde entonces, se han mantenido múltiples esfuerzos para sostener ese logro. En 2026, durante la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud, el país recibió la recertificación de esta validación.

No obstante, persisten desafíos relacionados con la pesquisa, el diagnóstico temprano, la prevención combinada, el abordaje de contactos sexuales y la respuesta territorial. Además, las dificultades en el acceso a medicamentos y suministros médicos impactan los servicios de salud, incluidos los dirigidos a las ITS.

En este contexto, el proyecto “Abordar la epidemia silenciosa de la sífilis y las infecciones de transmisión sexual en mujeres embarazadas y recién nacidos en Cuba” resulta especialmente pertinente. El fortalecimiento de los servicios de salud, la protección de los grupos más vulnerables, la capacitación del personal sanitario y el desarrollo de materiales educativos actualizados, destacan entre los resultados que se espera alcanzar. 

Embarazadas conversan sobre prevención de la sífilis y otras ITS