D urante 2025, la Región Sanitaria de El Paraíso fortaleció su red de telemedicina en salud mental, incorporando nuevas modalidades de atención como terapias psicológicas grupales, familiares y de pareja, y consolidando la coordinación entre el primer nivel de atención y los servicios especializados. Esta experiencia ha permitido ampliar el acceso, mejorar la continuidad del tratamiento y reducir barreras históricas relacionadas con la distancia, el costo y el estigma.
Atención oportuna sin dejar la comunidad.
Para muchas personas usuarias, la telemedicina ha significado un cambio profundo en su experiencia de atención. Evitar viajes de varias horas hasta el hospital de referencia, reducir gastos en transporte y alimentación, y recibir atención desde su propio centro de salud han sido factores determinantes para iniciar y mantener los procesos terapéuticos.
Con la telemedicina en salud mental, Rosa pudo recibir evaluaciones psicológicas y sesiones de seguimiento desde su centro de salud local, acompañada por el personal del primer nivel. Esto permitió iniciar el tratamiento de manera más rápida, mantener una atención continua y estructurada, y mejorar su adherencia terapéutica. Con el tiempo, Rosa reportó una mejoría progresiva en su estado emocional y una percepción positiva del servicio, al sentirse escuchada y acompañada sin las barreras que antes limitaban su acceso.
Una red que funciona en conjunto
El funcionamiento de la teleclínica de salud mental en El Paraíso se apoya en una articulación estrecha con la red local de servicios de salud. Los Centros Integrales de Salud (CIS) y establecimientos del primer nivel cumplen un rol fundamental como puerta de entrada al servicio, identificando y priorizando los casos, realizando valoraciones iniciales, preparando a las personas usuarias y brindando acompañamiento durante la teleconsulta.
Además, el seguimiento posterior se realiza desde el propio establecimiento de salud, garantizando continuidad y cercanía. La coordinación con el Hospital Gabriela Alvarado, como hospital de referencia, ha sido clave para fortalecer los procesos de referencia y contrarreferencia y optimizar el uso de los servicios especializados.
La claridad de roles, la comunicación directa entre equipos clínicos, el uso de protocolos básicos y el compromiso del personal local han permitido que la telemedicina pase de ser una intervención puntual a convertirse en un modelo de atención integrada, fortaleciendo la capacidad resolutiva del primer nivel y mejorando la experiencia de las personas usuarias.
Superar retos para consolidar el modelo
Como todo proceso innovador, la implementación de la telemedicina en salud mental también ha enfrentado retos. Durante 2025, la conectividad limitada en algunas comunidades rurales y la adaptación de los procesos de referencia y contrarreferencia requirieron ajustes operativos y capacitación continua al personal de salud.
Para responder a estos desafíos, se fortalecieron las competencias del personal en el uso de la plataforma, el manejo básico de problemas técnicos y la preparación de las personas usuarias antes de la teleconsulta. Asimismo, se desarrollaron acciones de socialización comunitaria para explicar qué es la telemedicina, sus beneficios y las garantías de confidencialidad, lo que contribuyó a aumentar la aceptación y la demanda del servicio.