Políticas de Reducción de Consumo de Sal/Sodio

 

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la causa principal de muerte en el mundo, y la hipertensión arterial es el factor de riesgo con mayor impacto en la mortalidad y discapacidad por ECV. De hecho, la ingesta excesiva de sal/sodio afecta negativamente a la presión arterial.

En consonancia con el Plan de Acción Mundial de la OMS para la Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles (ENT) 2013-2020, el Plan de Acción de la OPS para la Prevención y el Control de las ENT 2013-2019 ha propuesto una reducción relativa del 30% en la ingesta media de sal/sodio en la población, con el objetivo de lograr una reducción de la ingesta de sal por persona de menos de 5 gramos por día (2 gramos de sodio) para 2025. Los Estados Miembros también han acordado alcanzar en el 2025 la meta de reducir en un 25% la prevalencia de hipertensión arterial (definida como presión arterial sistólica ≥140 mmHg y/o presión arterial diastólica ≥90 mmHg) respecto a su valor en 2010.

La reducción de la ingesta dietética de sal/sodio a nivel de la población se considera una intervención costo-efectiva o rentable ("Best Buy", por su denominación en idioma Inglés), con potencial para lograr un impacto significativo en la reducción de la carga de las ENT, particularmente la mortalidad prematura por cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular. Con ese fin, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha lanzado una línea de acción regional –prevención de enfermedades cardiovasculares mediante la reducción de la sal en la dieta– destinada a implementar intervenciones y políticas costo-efectivas a nivel poblacional para reducir la ingesta de sal/sodio y mejorar la salud de la población.

En este contexto, la OPS está mapeando las políticas e iniciativas nacionales  que abordan la reducción de la sal/sodio en la dieta de la población a nivel nacional en la Región de las Américas; identificando las brechas en la adopción de políticas de acuerdo con las intervenciones costo-efectivas promulgadas por la OMS para la prevención y el control de las ENT relacionadas con la dieta; poniendo a disposición de los Estados Miembros un repositorio de políticas, leyes y regulaciones para reducir la ingesta de sal/sodio en la población; y estimulando el uso de información sobre las brechas en el establecimiento de políticas que permita discutir las prioridades para su establecimiento en la región.

La herramienta interactiva que se presenta a continuación permite explorar datos e información sobre las políticas e iniciativas nacionales existentes que abordan la reducción de la ingesta dietética de sal/sodio en la población, monitorear la implementación de intervenciones costo-efectivas "Best Buy" y la adopción de legislaciones y políticas para la reducción de ingesta de sal/sodio a nivel de la población, y proporcionar información sobre las brechas en la adopción de políticas para priorizar las acciones. 
 

Fuentes de Datos y Métodos:

Los datos fueron colectados mediante revisiones estructuradas, fundamentalmente de fuentes nacionales oficiales, para identificar políticas e iniciativas dirigidas a reducir el consumo de sal/sodio en la población.

Las fuentes principales incluyen:

  • Encuesta en línea sobre Iniciativas Nacionales para la Reducción de la Sal / Sodio en las Américas realizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en 2016;
  • base de datos de la Encuesta de Capacidad Nacional de la OPS para las ENT y los factores de riesgo de 2017 y 2019;
  • los repositorios de legislación de la iniciativa REGULA OPS a partir de 2018;
  • búsquedas electrónicas entre enero de 2018 y abril de 2019 en sitios web oficiales de los ministerios de salud, educación y agricultura, la biblioteca del congreso nacional de cada país y boletines regulatorios gubernamentales;
  • información obtenida de la reunión del Grupo Asesor Técnico (GAT) que orienta la Fase III de la iniciativa regional de reducción de la sal, realizada en el 2016.

Intervenciones Costo-Efectivas "Best Buys" de la OMS para reducir la dieta poco saludable

  • Reducir la ingesta de sal mediante la reformulación de productos alimenticios de manera que contengan menos sal y el establecimiento de niveles objetivo para la cantidad de sal en alimentos y comidas.
  • Reducir la ingesta de sal mediante el establecimiento de un entorno propicio en instituciones públicas como hospitales, escuelas, lugares de trabajo y hogares de ancianos, para permitir que se brinden opciones con menos sodio.
  • Reducir la ingesta de sal a través de campañas y medio de comunicación que conlleven a un cambio de comportamiento.
  • Reducir la ingesta de sal mediante la implementación del etiquetado frontal en los envases de los alimentos.