La iniciativa del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), con apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), invita a la ciudadanía a hablar en el entorno familiar sobre su voluntad de donar y propone una mirada basada en el amor, la solidaridad, la valentía y la posibilidad de dar continuidad a otras historias.
Asunción, 11 de septiembre de 2026 (OPS/OMS) El INAT, dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, presenta “Extendé la vida”, una campaña de sensibilización sobre la donación de órganos y tejidos que cuenta con el apoyo de la OPS/OMS.
La propuesta parte de una idea sencilla, pero profunda: una decisión personal puede convertirse en una oportunidad de vida para otra persona. “Esa voz (del donante), vuelve; uno tiende a cumplir el deseo que la persona había expresado en vida” , explicó el Dr. Lino Marcelo Pederzani, director médico del INAT. Por eso, más que pedir únicamente que las personas sean donantes, la campaña busca promover una acción concreta: hablar de la decisión con la familia y las personas cercanas, transformando la manera en que se conversa socialmente sobre la donación.
“Extendé la vida” pone en primer plano aquello que puede continuar: una historia, un proyecto, una familia, una vida. Así, en la identidad visual de los personajes y sus vínculos, el hilo funciona como metáfora central: representa la vida, los vínculos y la posibilidad de que una historia se extienda hacia otra.
La campaña busca también abrir espacios para responder preguntas y desmontar mitos relacionados con la donación: qué significa la muerte encefálica, cómo se determina la asignación de órganos, qué sucede con el cuerpo del donante y cuáles son las garantías que ofrece el sistema.
El contexto país
En Paraguay, la Ley N.º 6170/2018, conocida como Ley Anita, establece que toda persona mayor de 18 años es considerada donante después de su fallecimiento, salvo que haya expresado su oposición. En este contexto, comunicar la propia voluntad adquiere especial importancia. Ante un fallecimiento en circunstancias que permiten la donación, se verifica el Registro Nacional de Oposición y, cuando no existe una constancia, se conversa con los familiares para conocer los deseos de la persona fallecida. Por ello, desde el Instituto recomiendan expresamente comunicar en vida la voluntad de donar.
Cada año, el INAT incentiva la donación de órganos en un contexto en el que cientos de personas esperan una oportunidad de trasplante en Paraguay. Al 9 de julio de 2026, el INAT registraba más de 300 personas en lista de espera, número que en realidad puede sobrepasar los 900 si se consideran los pacientes con determinadas condiciones como la diálisis, según indicó el actual presidente del INAT, el Dr. Hugo Espinoza.
Siendo esa la situación, cada donación puede representar una nueva oportunidad. De acuerdo con el INAT, un donante puede beneficiar a hasta nueve personas mediante la donación de distintos órganos y tejidos. La asignación de órganos se realiza bajo criterios médicos objetivos que incluyen la urgencia, compatibilidad, prioridad de la infancia, oportunidad y tiempo en lista de espera.
En paralelo, Paraguay viene fortaleciendo y superando su sistema nacional de donación y trasplante. Los avances alcanzados por el INAT impulsan tres líneas estratégicas: La primera es la implementación de la procuración intrahospitalaria, con una segunda cohorte en formación de más de 100 profesionales en el 2025 —principalmente médicos y personal de enfermería de unidades de cuidados intensivos— para optimizar la detección y el manejo de potenciales donantes dentro de los hospitales.
La segunda es la especialización en trasplante de córneas mediante talleres teóricos y prácticos, que permite contar con profesionales capaces de replicar conocimientos y expandir estas capacidades a nivel nacional para el trasplante más demandado en la región. La tercera, es la conformación de un equipo multidisciplinario preparado para avanzar hacia la implementación del programa de trasplante hepático pediátrico en el Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu.
Además, este año fue presentado el Sistema Informático Nacional de Ablación y Trasplante (SINATPy), una herramienta orientada a fortalecer la transparencia, trazabilidad y eficiencia de los procesos de donación y asignación de órganos y tejidos, y que también cuenta con el acompañamiento técnico de la OPS/OMS.
El sistema público de salud cumple un rol fundamental en la respuesta nacional a la necesidad de trasplantes. A través del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), el Estado regula, coordina y fiscaliza el sistema de donación y trasplante, y garantiza el acceso equitativo a los procedimientos contemplados en los programas activos, independientemente de la capacidad de pago de los pacientes. Hospitales públicos como el Hospital de Clínicas, el Hospital Nacional de Itauguá, el Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu” y el Instituto de Previsión Social cuentan con programas y capacidades vinculadas a distintos tipos de trasplante.
