La respuesta sanitaria al terremoto en Venezuela entra en una fase de recuperación temprana centrada en restablecer los servicios esenciales de salud

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Washington, D.C., 14 de julio de 2026 (OPS) – Casi tres semanas después de los devastadores terremotos que azotaron Venezuela el 24 de junio, la respuesta sanitaria ha entrado en una fase crítica de recuperación temprana, centrada en restablecer los servicios esenciales de salud, fortalecer las redes de referencia y prevenir emergencias secundarias de salud pública, según el más reciente Informe de Situación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que ofrece una visión general de la evolución de la respuesta y del Análisis de la Situación de Salud Pública para Venezuela que la acompaña.

De acuerdo con el Informe de Situación, los terremotos han dejado 4.333 personas fallecidas, 16.740 heridas, 17.907 desplazadas y 38 establecimientos de salud dañados. Si bien la atención médica de emergencia y las evaluaciones rápidas permitieron salvar vidas en los primeros momentos tras el desastre, la prioridad se centra ahora en restablecer los servicios de salud, rehabilitar los establecimientos afectados y garantizar la continuidad de la atención esencial a medida que avanza la recuperación.

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Respuesta de la OPS

A medida que la respuesta entra en esta nueva etapa, la OPS continúa apoyando al Ministerio del Poder Popular para la Salud mediante cooperación técnica y la coordinación del Clúster de Salud, que reúne a 110 organizaciones involucradas en la respuesta sanitaria y es codirigido por la OPS y el Comité Internacional de Rescate (IRC).

Siete especialistas de los Equipos Regional y Mundial de Respuesta de la OPS/OMS se han incorporado a la oficina de la Organización en Caracas para brindar apoyo técnico en coordinación de emergencias, vigilancia epidemiológica, logística, gestión de la información, coordinación de Equipos Médicos de Emergencia (EMT, por sus siglas en inglés), evaluación de establecimientos de salud y comunicación de riesgos. 

A través de la Célula de Coordinación (CICOM), liderada por el Ministerio del Poder Popular para la Salud y apoyada por la OPS, 17 Equipos Médicos de Emergencia internacionales operan actualmente en las zonas afectadas. Hasta la fecha, estos equipos han atendido a 8.489 personas y realizado 148 intervenciones quirúrgicas. A medida que disminuye la demanda de atención traumatológica de emergencia, los equipos orientan cada vez más su labor hacia la atención primaria de salud, la rehabilitación y los servicios comunitarios, contribuyendo a restablecer las redes de referencia y la continuidad de la atención.

Situación de salud pública y recuperación temprana

El Análisis de la Situación de Salud Pública identifica los principales riesgos sanitarios previstos para los próximos tres meses y está orientando las prioridades en materia de vigilancia epidemiológica, vacunación, intervenciones de agua, saneamiento e higiene (WASH, por sus siglas en inglés) y continuidad de la atención. El desplazamiento de personas, el hacinamiento y las interrupciones de los servicios esenciales incrementan el riesgo de enfermedades diarreicas y respiratorias, enfermedades transmitidas por vectores y enfermedades prevenibles mediante vacunación, al tiempo que agravan la malnutrición, las complicaciones relacionadas con la salud materna y las necesidades de salud mental.

Para fortalecer la detección temprana y la respuesta rápida, las autoridades nacionales han designado 18 enfermedades prioritarias y eventos de salud pública de notificación inmediata. Los equipos de la OPS también han realizado evaluaciones epidemiológicas en nueve albergues temporales en La Guaira, integrando la vigilancia de enfermedades con actividades de prevención y control de infecciones, vacunación, agua, saneamiento e higiene (WASH) y respuesta rápida ante brotes. Estas evaluaciones también han permitido identificar otras necesidades prioritarias de salud, entre ellas apoyo en salud mental, tamizaje nutricional y continuidad de la atención para personas con enfermedades crónicas y mujeres embarazadas.

La vacunación continúa siendo un componente fundamental de la recuperación, ya que contribuye a reducir el riesgo de brotes entre las poblaciones desplazadas y las comunidades afectadas. Hasta la fecha, se han administrado más de 24.406 dosis de vacunas en los estados afectados, incluidas vacunas contra el tétanos y la difteria, la fiebre amarilla y otras vacunas prioritarias. La OPS trabaja con las autoridades nacionales para fortalecer la planificación de la inmunización, la gestión de la cadena de frío y las estrategias de vacunación, con el fin de mantener una cobertura adecuada durante la fase de recuperación.

Garantizar el acceso a medicamentos e insumos médicos esenciales es igualmente fundamental para restablecer los servicios de salud. La OPS ya ha distribuido seis toneladas métricas de suministros médicos de emergencia, incluidos kits de traumatología y cirugía de emergencia, medicamentos para enfermedades crónicas y equipos médicos esenciales destinados a hospitales y servicios de atención primaria de salud. Además, se están desplegando 27,5 toneladas métricas adicionales de suministros humanitarios, entre ellos Kits Interinstitucionales de Emergencia en Salud capaces de respaldar la atención primaria para aproximadamente 200.000 personas durante tres meses. También se están movilizando kits de traumatología y cirugía de emergencia, insumos ortopédicos y kits para el tratamiento de la desnutrición aguda grave. 

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La salud mental y el apoyo psicosocial siguen siendo un componente integral de la respuesta a medida que las comunidades comienzan a recuperarse del desastre. La OPS trabaja con las autoridades nacionales para fortalecer estos servicios mediante orientación técnica, protocolos estandarizados, Primeros Auxilios Psicológicos y capacitación para el personal de salud de primera línea, especialmente en las comunidades y albergues temporales más afectados.

El Informe de Situación señala que, si bien se han logrado avances importantes, las necesidades siguen siendo considerables. Será necesario continuar los esfuerzos para restablecer la continuidad de los servicios esenciales de salud, fortalecer las redes de referencia y la resiliencia hospitalaria, ampliar los servicios de rehabilitación y salud mental, mejorar el acceso al agua, el saneamiento y la higiene en los albergues temporales, mantener la vigilancia epidemiológica y las actividades de vacunación, y garantizar el acceso continuo a la atención para las personas con enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas, los niños y otros grupos en situación de vulnerabilidad.

A medida que la respuesta deja atrás la fase de emergencia inmediata, mantener el acceso a los servicios esenciales de salud seguirá siendo fundamental para proteger la salud de las comunidades afectadas. La OPS continuará trabajando junto con el Ministerio del Poder Popular para la Salud y sus socios para fortalecer las capacidades nacionales y apoyar una recuperación que no solo restablezca los servicios de salud, sino que también fortalezca la resiliencia del sistema de salud de cara al futuro.