Ciudad de México, 21 de octubre de 2026 — El autocuidado siempre ha formado parte de la vida cotidiana, en los últimos 25 años ha cambiado profundamente la forma en que se entiende e integra dentro de los sistemas de salud, siendo hoy reconocido como un componente esencial centrado en las personas. Prácticas familiares como la alimentación saludable, la actividad física, el bienestar mental y el uso responsable de medicamentos se complementan ahora con herramientas digitales, el automonitoreo y las autopruebas.
En el marco de la conmemoración del 25.º aniversario de la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR), líderes de salud, reguladores y legisladores se reunieron en el II Foro de Alto Nivel–25 Años Impulsando el Autocuidado en América Latina, donde el director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Dr. Jarbas Barbosa, señaló que la salud digital y la inteligencia artificial abren nuevas posibilidades para un autocuidado personalizado, aunque advirtió que estas tecnologías deben fortalecer, y no sustituir, la relación entre las personas y los equipos de salud.
Para avanzar de manera segura en esta nueva etapa, enfatizó la necesidad de contar con marcos regulatorios adecuados, productos de calidad, personal capacitado, financiamiento sostenible, alfabetización digital y mecanismos eficaces de monitoreo y evaluación que garanticen la seguridad y la autonomía de las poblaciones.
Durante la inauguración, el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía del Senado de México, anunció que la iniciativa para incorporar el autocuidado en la Ley General de Salud de México se encuentra en su última etapa legislativa, con la previsión de que sea publicado en el Diario Oficial de la Federación antes de que finalice el año 2026, convirtiéndose en un punto de referencia internacional.
La presidenta electa de la Federación Global de Autocuidado, Josephine Fubara, felicitó a ILAR por sus 25 años de liderazgo y destacó la Declaración de Sao Paulo de 2023 como una hoja de ruta fundamental para transformar el autocuidado de iniciativas nacionales a una agenda regional compartida hacia la cobertura sanitaria universal y advirtió que los sistemas de salud globales enfrentan desafíos críticos, como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades no transmisibles (ENT) y la presión sobre el personal sanitario.
En este sentido, el presidente ejecutivo de ILAR, Juan Thompson, dijo que poner a las personas en el centro del sistema de salud no es solo darles acceso a servicios, sino dotarlas de capacidades y herramientas para tomar decisiones sobre su propia salud. Presentó datos económicos actualizados al año 2026, revelando que el impacto económico del autocuidado en América Latina asciende a 11,700 millones de dólares.
Después de la inauguración, el representante de la OPS/OMS en México, José Moya, participó en la sesión titulada “La evolución del autocuidado en 25 años: logros, transformaciones y próximas oportunidades en América Latina”, donde señaló que el cambio más trascendental en los últimos 25 años ha sido la transición de entender el autocuidado como una responsabilidad puramente individual a concebirlo como una responsabilidad compartida con el sistema de salud.
Si bien celebró la llegada de innovaciones tecnológicas y herramientas de automonitoreo digital potenciadas por la pandemia, advirtió que su distribución no es equitativa, lo que perpetúa la desigualdad en poblaciones rurales, indígenas y vulnerables. Para el representante, el gran desafío actual radica en democratizar estas innovaciones y fortalecer la atención primaria de salud.
