Sistemas de laboratorio sólidos son clave para prevenir, detectar y responder a las amenazas para la salud, destaca Director de la OPS en Nueva York

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Durante un evento de alto nivel realizado al margen de la Asamblea General de ONU, el doctor Jarbas Barbosa subrayó las lecciones aprendidas en las Américas y la importancia de invertir de manera sostenida en la capacidad de los laboratorios.

Nueva York, 21 de septiembre de 2026 (OPS) – Contar con sistemas de laboratorio sólidos es fundamental para prevenir, detectar y responder a las amenazas para la salud, y requiere inversiones sostenidas incluso en períodos sin emergencias sanitarias, afirmó hoy el Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), doctor Jarbas Barbosa, durante un evento de alto nivel coorganizado por la Fundación Mérieux USA, Weill Cornell Medicine, los Centros GHESKIO y la OPS, realizado en el marco de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

Doctor Jarbas Barbosa, durante un evento de alto nivel coorganizado por la Fundación Mérieux USA, Weill Cornell Medicine, los Centros GHESKIO y la OPS, realizado en el marco de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
Doctor Jarbas Barbosa, durante un evento de alto nivel coorganizado por la Fundación Mérieux USA, Weill Cornell Medicine, los Centros GHESKIO y la OPS, realizado en el marco de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

Al intervenir en la sesión “Crisis de preparación: laboratorios y capacidad de respuesta en primera línea en tiempos del ébola”, el doctor Barbosa destacó las lecciones aprendidas en las Américas y subrayó que la preparación de los laboratorios va mucho más allá de contar con equipos sofisticados o de que un laboratorio nacional de referencia pueda realizar una prueba especializada.

Se trata de contar con un sistema que permita a los países detectar eventos inusuales, recolectar y trasladar muestras de manera segura, realizar diagnósticos oportunos y confiables, compartir información entre instituciones y países, y convertir rápidamente los resultados de laboratorio en acciones de salud pública.

Aunque actualmente el ébola no circula en las Américas, la OPS trabaja con los países de la región para prepararse ante la posibilidad de que se produzcan casos importados. Después del brote de ébola registrado en África a comienzos de este año, la Organización reforzó la preparación regional y apoyó a los países en el fortalecimiento de la vigilancia, el diagnóstico de laboratorio, la bioseguridad, la prevención y el control de infecciones, así como el traslado seguro de muestras a laboratorios especializados.

El doctor Barbosa destacó la experiencia reciente con el hantavirus como un ejemplo de cómo las capacidades de laboratorio, vigilancia genómica y epidemiología deben funcionar de manera integrada. En 2025, ocho países de la región notificaron más de 200 casos confirmados y 60 muertes. La OPS emitió una alerta epidemiológica, fortaleció los protocolos de diagnóstico y llevó a cabo capacitaciones regionales con laboratorios de referencia y Centros Colaboradores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Argentina, Estados Unidos y Panamá.

Estas capacidades fueron puestas a prueba poco después, cuando un grupo de casos de síndrome pulmonar por hantavirus asociado al virus Andes, asociado al crucero MV Hondius, se convirtió en un evento de salud pública de alcance internacional. La OPS ayudó a establecer la comunicación entre los países involucrados y la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS-Malbrán) de Argentina, incorporando a la investigación conocimientos especializados para el diagnóstico del virus Andes.

A medida que se identificaron contactos en España, el Reino Unido, los Países Bajos y posteriormente Canadá, los laboratorios, epidemiólogos y autoridades de salud pública pudieron intercambiar información y coordinar rápidamente sus acciones.

La OPS también colaboró con el equipo encargado de caracterizar genómicamente el virus, conectando los resultados de laboratorio y del análisis genómico con la investigación epidemiológica y la evaluación del riesgo. El doctor Barbosa destacó que esta integración entre diagnóstico, vigilancia genómica, epidemiología y toma de decisiones de salud pública es fundamental para una preparación eficaz.

La Organización continúa fortaleciendo la vigilancia genómica regional a través de PAHOGen, la red regional de vigilancia genómica de la OPS, que conectan capacidades y conocimientos especializados en toda la región de las Américas.

“La experiencia con el hantavirus ilustra un principio importante: no todos los países necesitan mantener todas las capacidades altamente especializadas de diagnóstico o genómica. Pero todos deben poder acceder rápidamente a esas capacidades, a través de redes nacionales, regionales e internacionales confiables, cuando las necesiten”, afirmó.

El Director de la OPS subrayó que, cuando un evento de salud pública atraviesa las fronteras de un país, no hay tiempo para empezar a identificar expertos, laboratorios de referencia, protocolos de diagnóstico, mecanismos para trasladar muestras o canales para comunicar los resultados. Estas relaciones y mecanismos deben estar establecidos de antemano.

Por eso, la preparación requiere una inversión sostenida en plataformas moleculares adaptables, profesionales capacitados, sistemas de gestión de calidad, bioseguridad y bioprotección, mecanismos confiables para el traslado y transporte de muestras, cadenas de suministro resistentes, sistemas de información interoperables y redes nacionales y regionales de laboratorios sólidas.

“La preparación se construye entre una emergencia y otra”, señaló el doctor Barbosa. “Los sistemas de vigilancia, los protocolos de laboratorio, la experiencia en genómica, los profesionales capacitados y las relaciones de confianza que se fortalecen durante los períodos de normalidad son las mismas capacidades que permiten a los países detectar antes los eventos inusuales, comprenderlos más rápidamente y actuar antes de que se conviertan en emergencias de mayor magnitud”.

“Esto no es simplemente una inversión en laboratorios. Es una inversión en sistemas de salud más sólidos, en seguridad sanitaria, preparación y resiliencia”, agregó.

El evento reunió a líderes mundiales y regionales para debatir cómo fortalecer los sistemas de laboratorio como un componente fundamental de la prevención, preparación y respuesta ante pandemias. Las conversaciones se basaron en las lecciones aprendidas durante el ébola, la COVID-19, la influenza H5N1 y otras enfermedades infecciosas emergentes y reemergentes.

El encuentro se centró en soluciones prácticas para fortalecer los sistemas de laboratorio tanto para los servicios de salud habituales como para la preparación frente a pandemias, incluida la necesidad de mantener una inversión sostenida en la capacidad de los laboratorios clínicos.

Entre los demás participantes estuvieron el doctor Chikwe Ihekweazu, Director Ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS; el doctor Robert Harrington, Decano Stephen y Suzanne Weiss de Weill Cornell Medicine; y el doctor Robert Sebbag, Vicepresidente de la Fundación Mérieux.