Tegucigalpa, 24 de abril de 2026 (OPS/OMS). Aunque es prevenible, diagnosticable y tratable, la malaria sigue representando un desafío para la salud pública en Honduras, especialmente en comunidades en situación de mayor vulnerabilidad. Con ese mensaje de fondo, el país conmemoró el Día Mundial contra la Malaria, que se celebra cada 25 de abril, renovando el compromiso nacional e interinstitucional para avanzar hacia su eliminación.
La conmemoración se realizó bajo el lema “Impulsados a poner fin a la malaria: podemos lograrlo, debemos conseguirlo”, y reunió a autoridades de la Secretaría de Salud, organismos de cooperación internacional y socios estratégicos, con el acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
Durante el encuentro, el Dr. Pedro Meléndez, coordinador nacional de malaria de la SESAL, presentó el panorama actual de la enfermedad en el país, señalando los avances más importantes en vigilancia, diagnóstico y tratamiento oportuno, pero deben ser fortalecidos frente a factores como el cambio climático, la movilidad poblacional y las brechas sociales que favorecen la transmisión.
"En este contexto, mantener la inversión, fortalecer el trabajo comunitario y asegurar servicios de salud oportunos y de calidad resulta clave para evitar retrocesos y proteger a las poblaciones más expuestas", dijo Ana Emilia Solís, Representante de la OPS/OMS en Honduras.
En su mensaje central, el Dr. Ángel Midence, Subsecretario de Redes Integradas de los Servicios de Salud, subrayó que Honduras cuenta hoy con herramientas técnicas, evidencia científica y alianzas estratégicas que permiten avanzar de manera sostenida hacia la eliminación de la malaria, siempre que exista una respuesta coordinada, financiada y sostenida en el tiempo.
Como parte de estos esfuerzos, se presentó el Protocolo de atención integral al paciente con malaria, orientado a fortalecer la respuesta de la red de servicios de salud y mejorar la calidad de la atención, desde la detección temprana hasta el tratamiento completo.
El evento contó también con la participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Global Communities – Receptor Principal del Fondo Global, y el Clinton Health Access Initiative (CHAI), reafirmando el valor de la cooperación internacional en apoyo a las prioridades nacionales de salud.
Uno de los momentos más significativos fue el testimonio de un colaborador voluntario (ColVol) de La Mosquitia, quien destacó el papel esencial de las comunidades en la prevención, la detección temprana de casos y la adherencia al tratamiento, recordando que la eliminación de la malaria no es posible sin la participación activa de la población.
Durante la conmemoración, las autoridades coincidieron en un mensaje clave: cuando se debilita la respuesta, la malaria regresa. Prevenirla no solo salva vidas, sino que también reduce la presión sobre los servicios de salud y fortalece la resiliencia del sistema sanitario.
En este Día Mundial contra la Malaria, el país avanza a la meta de ser libre de esta enfermedad, promoviendo el liderazgo nacional, la cooperación interinstitucional y el trabajo comunitario como pilares fundamentales.
Porque podemos lograrlo y debemos conseguirlo.
