Montevideo, 25 de mayo de 2026.- A pocos meses de dar el primer paso hacia la institucionalización de los Exámenes Tempranos de la Acción (ETA), Uruguay lleva la metodología 7-1-7 a las regiones. El Ministerio de Salud Pública junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), está desarrollando una serie de talleres de capacitación en Salto, Paysandú, Tacuarembó y Montevideo, con el objetivo de que los equipos que detectan y responden a los brotes en cada departamento incorporen una forma común de medir y mejorar sus tiempos de respuesta.
La lógica del enfoque 7-1- es: 7 días para detectar un brote sospechoso, 1 día para notificarlo a las autoridades de salud pública y 7 días para iniciar la respuesta. Dicha lógica desarrollado por Resolve to Save Lives, que se operacionaliza a través de los Exámenes Tempranos de la Acción (ETA), es un mecanismo que permite revisar cada evento sanitario, identificar los cuellos de botella y traducir lo aprendido en mejoras concretas.
Del marco conceptual al ejercicio en territorio
En diciembre de 2025, Uruguay había dado el puntapié inicial con un taller nacional en Montevideo, donde se acordaron los pasos para institucionalizar los ETA y adoptar el modelo 7-1-7. Aquel encuentro, la Representante de OPS/OMS en Uruguay, Caroline Chang, resaltó que se buscaba avanzar "hacia mecanismos cada vez más ágiles, eficaces y coordinados para la detección, notificación y respuesta ante brotes y emergencias de salud pública".
Esta nueva etapa traslada esa decisión al lugar donde las emergencias suelen empezar: el territorio. En cada sede, los equipos trabajan sobre un caso ficticio de sarampión, una enfermedad que volvió a tensionar a la región en los últimos años, y aplican paso a paso las herramientas del método: cálculo de puntualidad, identificación de facilitadores y obstáculos, análisis de desempeño y definición de medidas de mejora.
Por qué importan las primeras horas
La experiencia regional reciente ha mostrado que el tiempo es la variable que más pesa al momento de contener un brote. Cada día ganado en la detección y notificación reduce transmisión, evita hospitalizaciones y salva vidas. Por eso, la metodología 7-1-7 no es solo un estándar técnico: es una forma de poner el foco en las primeras horas, cuando una respuesta rápida puede marcar la diferencia entre un caso aislado y una emergencia de salud pública.
Los talleres apuntan a tres objetivos:
- Comprender el enfoque 7-1-7 y las revisiones de acción temprana aplicadas a la detección, notificación y respuesta.
- Aplicar pasos clave y prácticas modelo para su adopción y uso en cada nivel del sistema.
- Revisar y ajustar la planificación para sostener los ETA como parte de la operativa habitual de vigilancia y respuesta.
Una capacidad que se construye entre todos
Uruguay cuenta con un sistema sólido de vigilancia y respuesta, y la incorporación de los ETA y del modelo 7-1-7 ofrece una oportunidad para profundizar esas capacidades con un lenguaje común entre el nivel central y los departamentos. La estrategia, además, refuerza la coordinación interinstitucional y permite sostener ciclos de mejora continua, en línea con las capacidades de alerta temprana, verificación, investigación y evaluación de riesgos que la OPS impulsa en la región.
Con esta serie de capacitaciones, Uruguay continúa el proceso de institucionalización de los ETA iniciado a fines de 2025, integrando lo aprendido en cada evento sanitario a la planificación de la respuesta nacional.
