México, 30 de julio de 2026. (OPS) - La Copa Mundial de la FIFA 2026 reunió a millones de aficionados en la Ciudad de México y requirió un esfuerzo sin precedentes para reforzar la vigilancia en salud pública. Con el torneo ya concluido, uno de sus principales legados es un sistema de inteligencia epidemiológica más sólido, fortalecido con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que permitirá a la ciudad detectar y responder con mayor rapidez a futuras amenazas para la salud.
La llegada masiva de visitantes internacionales incrementó el riesgo de introducción y propagación de enfermedades infecciosas. Según la FIFA, cerca de 7 millones de personas asistieron al torneo, con un promedio de más de 65 000 aficionados por partido. Para reforzar la vigilancia durante el evento, la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Salud Pública, desplegó el SIAT-CDMX (Sistema de Información para la Alerta Temprana), una plataforma mejorada diseñada para detectar amenazas para la salud pública casi en tiempo real. En el centro de esta estrategia estuvo el Sistema de Alerta Temprana y Respuesta (EWARS, por sus siglas en inglés) de la OMS/OPS.
Durante el torneo, EWARS complementó el sistema de vigilancia en salud pública de la Ciudad de México, sin sustituirlo ni duplicar sus funciones. Gracias a la gestión de datos casi en tiempo real, el sistema redujo el tiempo necesario para detectar y responder a posibles amenazas sanitarias. Además, integró información de los sistemas oficiales de vigilancia epidemiológica de México, incluidos el SINAVE y el SISVER, con alertas generadas directamente en los puestos médicos de los estadios y en los FIFA Fan Festivals. Esta visión más amplia permitió a los equipos de salud identificar de forma temprana eventos inusuales y posibles brotes, facilitando la respuesta de las autoridades antes de que estos se incorporaran a los sistemas rutinarios de vigilancia nacional.
La plataforma fortaleció la vigilancia en salud pública de tres maneras: aceleró la detección de posibles amenazas, ayudó a las autoridades a priorizar los riesgos y garantizó la continuidad de la vigilancia incluso en condiciones difíciles. Mediante la metodología de inteligencia epidemiológica de la OPS, las alertas prioritarias pudieron verificarse y evaluarse en un plazo máximo de dos horas, lo que permitió responder rápidamente ante enfermedades sospechosas como el sarampión. Asimismo, la incorporación del algoritmo de Evaluación Rápida e Inmediata del Riesgo (QIRA, por sus siglas en inglés) de la OMS proporcionó un método estandarizado para evaluar los riesgos, clasificando automáticamente cada alerta según su gravedad y su potencial de propagación. Esto permitió orientar los recursos hacia las áreas donde más se necesitaban. Además, la solución tecnológica EWARS-in-a-Box garantizó la continuidad de la vigilancia en zonas con grandes concentraciones de personas o con conectividad limitada, permitiendo que los equipos médicos registraran alertas sin conexión a internet y sincronizaran la información automáticamente una vez restablecido el servicio.
El impacto del sistema se reflejó en sus resultados. Al cierre de junio de 2026, había procesado 382 alertas de salud pública y resuelto 311 de ellas, demostrando su capacidad para gestionar un alto volumen de señales durante uno de los eventos de mayor concentración de personas a nivel mundial.
La contribución de la OPS fue mucho más allá de la implementación de la tecnología. A lo largo de la planificación y ejecución de la Copa Mundial, la Organización trabajó junto con las autoridades sanitarias locales brindando asistencia técnica, apoyo operativo y capacitación. Como resultado, la Ciudad de México cuenta hoy con una capacidad fortalecida de inteligencia epidemiológica que seguirá mejorando la detección, evaluación y respuesta ante futuros brotes y otras emergencias de salud pública mucho después de que terminara el torneo.
