La Paz, Bolivia, 8 de octubre de 2026 (OPS)- El país busca proteger ocho logros sanitarios históricos y avanzar hacia nuevas metas de eliminación. El proceso, liderado por el Ministerio de Salud y Deportes con el acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), permitió identificar desafíos comunes, oportunidades de intervención y posibles alianzas con la cooperación internacional. La ministra del área Marcela Flores expresó su compromiso de avanzar en la construcción de una hoja de ruta nacional, convocó a los socios de la cooperación internacional a sumarse al desafío y en breve establecerá el Comité para la Eliminación de las enfermedades trasmisibles en Bolivia.
Bolivia sentó las primeras bases técnicas para acelerar la eliminación de enfermedades transmisibles y condiciones relacionadas, tras un proceso de análisis estratégico desarrollado por el Ministerio de Salud y Deportes y representantes de los Servicios Departamentales de la Salud, quienes revisaron 29 enfermedades y condiciones, definieron prioridades preliminares y reconocieron las principales barreras que deberán superarse para alcanzar y sostener nuevas metas de salud.
El país parte de importantes logros históricos. Según la clasificación presentada por la misión, ocho enfermedades y condiciones figuran entre los avances de eliminación que deben protegerse: poliomielitis, sarampión, rubéola, síndrome de rubéola congénita, tétanos neonatal, fiebre amarilla, cólera y fiebre aftosa. La prioridad es preservar estos resultados mediante sistemas de vigilancia, prevención y respuesta capaces de evitar su reintroducción.
El análisis, desarrollado por seis grupos técnicos interprogramáticos e interinstitucionales, con participación nacional y subnacional, permitió diferenciar las enfermedades que podrían alcanzar logros tempranos de aquellas que requieren esfuerzos de mayor alcance. Entre las primeras enfermedades figura el pian, mientras que el tracoma permanece sujeto a la determinación de su situación epidemiológica en Bolivia.
Otros desafíos sanitarios demandan intervenciones sostenidas, como la enfermedad de Chagas, la tuberculosis, la malaria, la lepra, las hepatitis virales y el cáncer de cuello uterino, además de la eliminación de la transmisión materno infantil del VIH, la sífilis, la hepatitis B y Chagas.
Uno de los principales hallazgos fue que distintas enfermedades comparten obstáculos que pueden abordarse mediante soluciones integradas. Las dificultades de acceso y continuidad de la atención, la fragmentación de los sistemas de información, las barreras sociales y las limitaciones de coordinación y financiamiento fueron identificadas como nudos críticos que requieren respuestas articuladas.
Entre las oportunidades de intervención destacan la integración de pruebas y seguimiento durante el embarazo y la atención del recién nacido; el acercamiento del diagnóstico y tratamiento de malaria a comunidades y poblaciones móviles; y el fortalecimiento de la continuidad entre vacunación, tamizaje y tratamiento para prevenir y controlar el cáncer cervicouterino.
Estas prioridades fueron posteriormente compartidas con representantes de la cooperación internacional, el cuerpo diplomático, agencias de Naciones Unidas y otros socios estratégicos en el país, en un encuentro orientado a identificar sinergias, capacidades y oportunidades de colaboración. Los aliados manifestaron su disposición a contribuir al proceso, en función de las prioridades nacionales y de los recursos disponibles.
El trabajo se inscribe en la Iniciativa de Eliminación 30+ de la OPS, un compromiso regional que promueve la eliminación de más de 30 enfermedades transmisibles y condiciones relacionadas hacia 2030. Su enfoque combina cuatro líneas estratégicas: fortalecer e integrar los sistemas y servicios de salud; mejorar la vigilancia y los sistemas de información sanitaria; abordar los determinantes sociales y ambientales de la salud; y reforzar la gobernanza, la rectoría y el financiamiento.
El proceso incluyó un encuentro de alto nivel con la ministra de Salud y Deportes, Marcela Flores, quien expresó su compromiso de avanzar en esta agenda nacional. Entre los siguientes pasos se contempla la articulación de un Comité Nacional para la Eliminación de Enfermedades Transmisibles, una segunda ronda de trabajo técnico, la validación de metas y la identificación de responsabilidades, recursos y plazos para construir la hoja de ruta.
El país establece así la primera base de prioridades y propuestas que deberá traducirse en decisiones, inversiones e intervenciones sostenibles. La ministra Flores dijo que “el desafío es doble debido a que se debe preservar las conquistas históricas en salud pública y acelerar la eliminación de enfermedades que continúan afectando, especialmente, a las poblaciones y territorios más vulnerables. Y avanzar en este propósito con un rezago en la Iniciativa de Eliminación de siete años serán un reto significativo con la mirada en municipios, departamentos y un país saludable”.
