Montevideo, 9 de junio 2026.- El Ministerio de Salud Pública (MSP) convocó a una jornada nacional en la Torre Ejecutiva para analizar el impacto de los entornos digitales en la salud de niñas, niños y adolescentes (NNA). La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) participó activamente del encuentro, tanto en la apertura como con presentaciones técnicas de expertos regionales.
La actividad reunió a profesionales de la salud, educación y justicia, actores parlamentarios, representantes de organismos internacionales y técnicos de distintas instituciones del Estado.
La ministra de Salud Pública, Dra. Cristina Lustemberg, subrayó la urgencia del debate: en Uruguay, el 88% de los NNA se conecta diariamente a través del celular, y el 55% declara no sentirse seguro en internet.
En la apertura, la Representante de OPS/OMS en Uruguay, Dra. Caroline Chang, situó la discusión en el marco regional. Señaló que en América Latina y el Caribe está a generación más conectada de la historia, pero con un acceso profundamente desigual: la brecha digital reproduce inequidades de clase, género y territorio, y cuando hay un único dispositivo en el hogar, niñas y mujeres son quienes tienen acceso más restringido.
Chang planteó que OPS/OMS no concibe los entornos digitales como una amenaza a contener, sino como un espacio que debe regularse con evidencia, donde los NNA puedan desenvolverse con herramientas de calidad y con acceso equitativo a sus beneficios.
Evidencia y recomendaciones para los sistemas de salud
El Dr. Matías Irarrázabal, Asesor Regional de Salud Mental de OPS/OMS, presentó el estado de la evidencia científica y una hoja de ruta para los sistemas de salud de la región. Entre los datos más relevantes, destacó que 1 de cada 7 adolescentes presenta alguna condición de salud mental, que el 50% de los trastornos mentales se inician antes de los 14 años y que en las Américas la brecha de tratamiento en salud mental supera el 65%.
Respecto al vínculo entre entornos digitales y salud mental, Irarrázabal propuso una postura de "precaución proporcional": la evidencia señala que el uso de más de 3 horas diarias duplica el riesgo de resultados adversos, que el uso nocturno es el mediador más consistente hacia la depresión y la ansiedad, y que los efectos más fuertes se observan en adolescentes mujeres y en jóvenes con malestar previo. Al mismo tiempo, advirtió que la mayoría de los estudios disponibles son transversales y que la heterogeneidad de los hallazgos exige intervenir sobre factores específicos (el sueño, el uso problemático, la comparación social) y no sobre el uso digital en su conjunto.
Para la respuesta del sistema de salud, propuso integrar herramientas ya validadas a las estructuras existentes: instrumentos de tamizaje breve aplicables en la consulta de atención primaria, intervenciones basadas en tarea-delegada como EASE y mhGAP, y un posicionamiento activo de los ministerios de salud en las mesas intersectoriales que debaten regulación digital.
Marco regulatorio: más allá de la prohibición
La consultora de OPS/OMS Dra. Paula Kohan analizó el panorama normativo internacional. A partir de la experiencia de Australia (único país con una prohibición de redes sociales para menores de 16 años en vigor) señaló que los datos preliminares de 2026 muestran que el 70% de los menores siguió accediendo a las plataformas tres meses después de implementada la ley, con métodos de evasión de baja complejidad.
Kohan propuso avanzar hacia un marco regulatorio flexible, construido sobre tres niveles complementarios: una estrategia nacional que defina objetivos e indicadores, políticas públicas concretas en alfabetización mediática y educación emocional, y herramientas de soft law, acuerdos escolares, protocolos ante el ciberacoso, guías para familias y códigos de conducta para plataformas. Advirtió también sobre el riesgo de medidas que, con intención protectora, puedan limitar el acceso a información educativa o sanitaria de NNA en contextos vulnerables, donde el dispositivo móvil representa en ocasiones la principal puerta de entrada a recursos y redes de apoyo.
Hacia una política pública con evidencia
Las jornadas incluyeron además talleres por grupos etarios, un plenario de conclusiones y la participación de legisladores y otros organismos del Estado. La ministra Lustemberg señaló que los insumos recogidos orientarán el desarrollo de una política pública en la materia, en articulación con el MEC, ANEP y Plan Ceibal.
