Recomendaciones de la OMS para el período pospandémico

Según lo anunciado el 10 de agosto, el mundo se encuentra ahora en el período pospandémico. De acuerdo con la experiencia adquirida durante las pandemias anteriores, se espera que el virus H1N1 continúe en circulación como un virus estacional durante algunos años más. Si bien es cierto que el nivel de preocupación ha disminuido en gran medida, las autoridades sanitarias nacionales consideran que la vigilancia sigue siendo importante, en especial en el período post pandémico inmediato, durante el cual el comportamiento del H1N1 como virus estacional no puede predecirse con fiabilidad. 

Por ejemplo, es probable que el virus siga afectando desproporcionadamente a grupos de personas más jóvenes, al menos en el período post pandémico inmediato. Los grupos identificados como grupos de alto riesgo de sufrir enfermedad grave o de morir durante la pandemia se mantendrán como tales aun cuando el número de casos graves o mortales disminuya. Además, un pequeño grupo de personas infectadas durante la pandemia desarrolló un tipo de pulmonía vírica primaria grave, la cual no se observa con frecuencia en epidemias estacionales y es muy difícil de tratar. No se sabe si estos casos seguirán apareciendo durante el período post pandémico, lo cual intensifica la necesidad de vigilancia.

La OMS está impartiendo orientaciones sobre las actividades recomendadas durante el período post pandémico, entre ellas el asesoramiento en vigilancia epidemiológica y virológica, la vacunación y el manejo clínico de casos.

Las autoridades sanitarias nacionales son conscientes de que los casos y brotes locales de infección por H1N1 continuarán y que, en ciertos lugares, tales brotes podrían tener una repercusión importante en las comunidades.

Recomendaciones de la OMS para las autoridades sanitarias durante el período post pandémico

Actividad de vigilancia de enfermedades respiratorias

La OMS recomienda que la vigilancia durante el período pospandémico incluya las siguientes actividades:

  • Estar atentos a los acontecimientos inusuales o graves, como brotes de enfermedades respiratorias graves o defunciones. 
  • Investigar casos graves o inusuales, brotes o epidemias para facilitar la rápida identificación de cambios importantes en la epidemiología o en la gravedad de la influenza. 
  • Continuar con las actividades habituales de vigilancia, entre ellas la vigilancia del síndrome gripal y de los casos de infecciones respiratorias agudas graves.
  • Seguir utilizando los canales ordinarios de transmisión de datos,  como FluID, FluNet y EUROFlu para transmitir los datos de la vigilancia habitual de enfermedades respiratorias.
  • Si se observase alguno de los siguientes cambios, notificar a la OMS de inmediato (si fuese necesario con una notificación acorde con el Reglamento Sanitario Internacional):
    • Transmisión continua de la gripe por H1N1 2009 resistente a los antivíricos 
    • Casos de infección en humanos de cualquier virus de gripe que actualmente no se encuentre en circulación en poblaciones humanas.
    • Cualquier cambio importante en la gravedad o en otras características epidemiológicas o clínicas del virus H1N1 2009, incluidos los cambios en la distribución por edades, el aspecto clínico, la proporción de casos que requieran tratamiento intensivo, o los aumentos inusitados en el número de casos. 
  • Estar atentos a cualquier cambio genético, antigénico o funcional importante en el virus H1N1 2009, como la sensibilidad a los medicamentos antivíricos. 

Vacunación

La vacunación sigue siendo importante como un medio para reducir la morbilidad y la mortalidad causadas por los virus de gripe. La OMS recomienda encarecidamente la vacunación de las personas de alto riesgo en aquellos países donde las vacunas antigripales se encuentren disponibles.

La protección contra el virus H1N1 2009 puede adquirirse por medio de la aplicación de las vacunas monovalentes de virus único contra la gripe pandémica H1N1 2009, o de las vacunas trivalentes actuales contra la gripe estacional. Ahora las vacunas trivalentes estacionales contienen el virus H1N1 2009, que reemplaza a la cepa prepandémica H1, la cual ya no se encuentra en circulación, y también contienen las cepas H3 y B de las cepas estacionales circulantes.

Manejo clínico

Las personas presuntamente enfermas de gripe deben recibir atención clínica apropiada. Las directrices de la OMS para el manejo clínico, que están dirigidas tanto a la gripe estacional como a la pandémica, sirven como guía . Se prevé que el virus H1N1 siga en circulación como un virus estacional durante algunos años más. La aparición de casos graves tanto en personas de alto riesgo como en personas sanas es factible. Todavía es importante el reconocimiento temprano y el tratamiento apropiado de dichos casos. Se deben seguir aplicando las directrices de la OMS para el uso de medicamentos  antivíricos, tanto para la gripe estacional como para la pandémica.

Los grupos con mayor riesgo de contraer el virus pandémico H1N1 abarcaban los niños pequeños, las embarazadas y las personas con afecciones respiratorias subyacentes u otras afecciones crónicas, incluido el asma y la diabetes. Los pacientes que presentan casos de gripe grave o cuyos casos empeoren deben ser tratados cuanto antes con oseltamivir. Los pacientes con mayor riesgo de gripe grave o con complicaciones deben ser tratados cuanto antes con oseltamivir o zanamivir.