Se conoce como ola de calor a un período inusualmente caluroso, seco o húmedo, que comienza y termina abruptamente y que tiene una duración de al menos dos o tres días.
Históricamente, las olas de calor ocurrían una a dos veces por año y su afectación se limitaba a algunos países y áreas geográficas dentro de estos países. Sin embargo, a partir del año 2000 se ha observado un incremento de la magnitud, duración e intensidad de las olas de calor a nivel global. Factores como la urbanización y el cambio climático han influido en que las olas de calor ocurran con mayor frecuencia e intensidad y que surjan en zonas donde antes no se presentaban.
Las olas de calor pueden tener efectos negativos en la salud humana y los sistemas naturales. Entre los grupos más vulnerables se encuentran los niños menores de cinco años, las personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas. También enfrentan mayores riesgos las personas que, por motivos laborales o recreativos, permanecen expuestas al sol durante las horas de mayor intensidad, así como las poblaciones en movilidad que se desplazan largas distancias a pie. Asimismo, factores socioeconómicos quienes vivir en comunidades remotas con acceso limitado a los servicios de salud, pueden aumentar los riesgos asociados a las olas de calor.
En condiciones de calor intenso, una persona puede perder hasta dos litros de líquidos por hora a través de la sudoración, lo que incrementa significativamente el riesgo de deshidratación.
A nivel mundial, la mortalidad asociada al calor entre las personas mayores de 65 años aumentó aproximadamente un 85% al comparar el período 2000-2004 con 2017-2021.
La exposición al calor extremo puede afectar la salud desde el embarazo hasta la infancia, aumentando en un 26% la probabilidad de parto prematuro.
Históricamente, las olas de calor ocurrían una a dos veces por año y su afectación se limitaba a un par de países y áreas geográficas dentro de estos países. Sin embargo, entre los años 2000 y 2018 se ha observado un incremento de la magnitud, duración e intensidad de las olas de calor a nivel global.
Entre 2000 y 2016, el número de personas expuestas a olas de calor en todo el mundo aumentó en al menos 125 millones, mientras la duración de la ola de calor promedio es 0.37 días más larga comparada con el periodo 1986-2008.
¿Cuáles son las olas de calor que causaron mayor afectación?
La mega ola de calor que afecto Europa en el 2003 golpeó 16 países y causó la muerte de 70.000 personas. Durante esta ola de calor, más de 15.000 muertes ocurrieron en Francia y 4.000 en el Reino Unido. En el 2015 una ola de calor afecto Rusia y causó 5.0000 muertes. En diciembre de 2018, seis países del hemisferio sur de la Región de las Américas declararon alerta por ola de calor.
En las últimas décadas, varios países de las Américas han registrado olas de calor con importantes impactos en la salud pública, incluidas muertes relacionadas con el calor. Entre los eventos más destacados se encuentran Brasil (2010), con 735-737 muertes en exceso; Argentina (2013-2014), con 1.877 muertes en exceso durante tres olas de calor; y, entre 2018 y 2019, al menos siete países de la Región emitieron alertas por calor extremo, con temperaturas superiores a 40 °C en varios países y máximas de hasta 45 °C en México.
¿Qué es una ola de calor?
Una ola de calor es un período de temperaturas inusualmente elevadas, ya sea en condiciones secas o húmedas, que comienza y termina de forma abrupta y dura al menos dos o tres días consecutivos. Las olas de calor pueden ocurrir durante el día, la noche o ambos momentos, y pueden tener impactos importantes en la salud humana y los sistemas naturales.
¿Qué le sucede a su cuerpo durante una ola de calor?
El cuerpo humano cuenta con mecanismos naturales para regular su temperatura cuando se expone al calor. Una de las primeras respuestas es la sudoración, que ayuda a enfriar el cuerpo mediante la evaporación. Otra respuesta es la vasodilatación, un proceso mediante el cual el flujo sanguíneo se dirige hacia la piel para liberar calor al ambiente.
Aunque estos mecanismos son esenciales para mantener una temperatura corporal estable, pueden verse sobrepasados durante una exposición prolongada o intensa al calor, aumentando el riesgo de efectos adversos para la salud.
¿Por qué el calor extremo puede ser peligroso?
La sudoración excesiva hace que el cuerpo pierda agua y electrolitos, lo que puede provocar deshidratación y calambres musculares. Al mismo tiempo, el sistema cardiovascular debe trabajar más para llevar sangre hacia la piel, ejerciendo una carga adicional sobre el corazón y otros órganos.
Si el cuerpo ya no puede regular su temperatura de manera eficaz, pueden producirse consecuencias graves para la salud.
¿Quiénes tienen mayor riesgo durante una ola de calor?
Toda persona puede verse afectada por el calor extremo, pero algunos grupos son más vulnerables, entre ellos:
- Lactantes y niños pequeños, especialmente menores de 5 años.
- Personas mayores.
- Mujeres embarazadas.
- Personas con enfermedades cardiovasculares.
- Personas con enfermedades respiratorias.
- Personas que viven con diabetes, obesidad o trastornos de la tiroides.
- Trabajadores al aire libre.
- Deportistas y personas que realizan actividad física intensa en exteriores.
¿Cuáles son las primeras señales de que el calor extremo está afectando su salud?
Los síntomas tempranos pueden incluir:
- Sudoración excesiva.
- Calambres musculares.
- Fatiga o debilidad.
- Mareos.
- Dolor de cabeza.
- Hinchazón de pies, tobillos o piernas.
- Enrojecimiento de la piel.
- Sarpullido por calor, incluidas pequeñas ampollas o irritación cutánea.
Estas señales pueden indicar que el cuerpo está teniendo dificultades para hacer frente al estrés térmico.
¿Qué síntomas nunca deben ignorarse?
Busque atención médica inmediata si una persona presenta:
- Temperatura corporal de 40 °C o más.
- Alteración del estado mental, confusión o desorientación.
- Piel caliente, roja y seca.
- Deshidratación grave.
- Pérdida del conocimiento.
- Convulsiones.
Estos síntomas pueden indicar un golpe de calor, una emergencia médica potencialmente mortal.
¿Qué es un golpe de calor?
El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo ya no puede regular su temperatura y constituye la consecuencia más grave de la exposición al calor extremo. Puede causar daño renal, complicaciones neurológicas, falla orgánica, coma e incluso la muerte si no se trata de inmediato.
¿Qué debo hacer si una persona muestra señales de estar siendo afectada por el calor extremo?
Lleve a la persona a un lugar fresco o con sombra, afloje o retire el exceso de ropa y aplique agua fresca o compresas húmedas sobre la piel. Si la persona está consciente, anímela a beber agua. Busque atención médica si los síntomas empeoran o no mejoran rápidamente.
¿Cómo puedo protegerme durante una ola de calor?
- Beba agua con frecuencia, incluso si no siente sed.
- Permanezca en lugares frescos, sombreados o con aire acondicionado siempre que sea posible.
- Evite la actividad física intensa durante las horas más calurosas del día.
- Use ropa ligera, holgada y de colores claros.
- Evite el consumo excesivo de alcohol y bebidas con cafeína.
- Siga las recomendaciones y alertas emitidas por las autoridades de salud y meteorología.
¿Por qué las ciudades suelen ser más calurosas durante las olas de calor?
Muchas zonas urbanas experimentan el llamado efecto de isla de calor urbana, donde los edificios, el asfalto y el concreto absorben y retienen el calor. La pérdida de árboles, vegetación y áreas verdes reduce aún más el enfriamiento natural. Como resultado, las ciudades pueden ser significativamente más calientes que las zonas rurales circundantes, especialmente durante la noche.
¿Las olas de calor son cada vez más frecuentes?
Sí. En muchas partes del mundo, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas. Además, están ocurriendo en lugares donde anteriormente eran poco comunes, lo que aumenta los riesgos para la salud y genera una mayor presión sobre los sistemas de salud y las comunidades.
¿Qué es una alerta por ola de calor?
Una alerta por ola de calor es un aviso oficial emitido cuando se espera que las condiciones meteorológicas representen un riesgo importante para la salud debido al calor extremo. Estas alertas ayudan a las comunidades, los servicios de salud y las personas a tomar medidas preventivas antes de que las temperaturas alcancen niveles peligrosos.
¿Por qué es importante prestar atención a las personas más vulnerables durante una ola de calor?
Algunas personas pueden tener dificultades para reconocer los síntomas causados por el calor extremo o no estar en condiciones de tomar medidas de protección por sí mismas. Mantener contacto con personas mayores, personas que viven solas, lactantes, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas puede ayudar a prevenir complicaciones graves y salvar vidas.
