Tras 15 años de implementación de la Política de Investigación para la Salud, la Región de las Américas cuenta con una base más sólida para producir y utilizar evidencia científica en apoyo de las decisiones de salud. Las experiencias acumuladas, especialmente durante la pandemia de COVID-19, demostraron que la investigación es un componente estratégico para responder a emergencias, fortalecer los sistemas de salud y generar beneficios sociales y económicos. El informe subraya la necesidad de acelerar las inversiones en ciencia e innovación, fortalecer las capacidades de investigación, promover ensayos clínicos colaborativos de mayor impacto y consolidar marcos éticos y regulatorios eficientes. También destaca la importancia de que los resultados de la investigación se traduzcan efectivamente en políticas y prácticas basadas en evidencia que mejoren la salud y la equidad en la Región. |