La Política de investigación para la salud: informe final (2025) examina los avances logrados en la Región de las Américas desde la adopción de la política de la OPS en 2009 para fortalecer la investigación relevante, ética y de calidad. El informe destaca mejoras significativas en la gobernanza de la investigación, la producción científica, el fortalecimiento de los sistemas de ética, el uso de la evidencia para la toma de decisiones y la capacidad regional para responder a emergencias de salud. Asimismo, señala que la pandemia de COVID-19 evidenció el papel fundamental de la investigación para proteger la salud, acelerar la generación de evidencia y promover innovaciones que contribuyan a mejorar los resultados sanitarios y la equidad. A pesar de estos avances, el documento identifica desafíos persistentes, como el financiamiento insuficiente para la investigación, las limitadas capacidades en algunos países, las barreras para realizar ensayos clínicos multinacionales de gran impacto y la necesidad de fortalecer la transparencia y la confianza pública en la investigación. El informe insta a los Estados Miembros a consolidar ecosistemas nacionales de investigación más sólidos, promover la colaboración regional, aprovechar las lecciones aprendidas durante la pandemia e incrementar las inversiones en ciencia, innovación y evidencia para mejorar la salud y el bienestar de las poblaciones de las Américas. CE144/11 - Política de investigación para la salud (2009) |