24 de Julio de 2026 A un mes de los devastadores terremotos que azotaron a Venezuela, nuestro pensamiento sigue estando con las familias que lloran la pérdida de sus seres queridos, con quienes continúan recuperándose de sus lesiones y con las miles de personas cuyas vidas cambiaron en cuestión de segundos. Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las trabajadoras y los trabajadores de la salud, a los equipos de primera respuesta y al personal humanitario que han trabajado incansablemente durante estas semanas, incluyendo nuestros compañeros de la oficina de la OPS en Venezuela. Desde las labores iniciales de rescate hasta la atención continua en hospitales, centros de salud y campamentos temporales, su compromiso ha ayudado a salvar vidas y aliviar el sufrimiento de miles de personas. La OPS también continúa brindando apoyo al personal de salud, incluyendo el Del acompañamiento psicosocial y acciones para contribuir a su bienestar, el de sus familias y su protección en el trabajo. Sepan que cuentan siempre con nosotros, aunque la fase más aguda va quedando atrás, la emergencia en salud continúa. Entramos en una etapa crítica en la que debemos restablecer y mantener los servicios esenciales de salud, incluida la atención en salud mental. Además de tratar las lesiones físicas, debemos atender el profundo impacto psicológico de esta tragedia y garantizar la continuidad de la atención para las personas con enfermedades crónicas, así como la salud materna e infantil. Aunque la atención pública disminuya con el paso de las semanas, las necesidades de las comunidades continúan. Por eso la OPS sigue y seguirá al lado de Venezuela, junto al Ministerio del Poder Popular para la Salud. Seguimos trabajando para recuperar los servicios esenciales, fortalecer las redes de referencia y garantizar la atención de las comunidades más afectadas. Al mismo tiempo, la reconstrucción nos brinda la oportunidad de lograr hospitales y servicios de salud más seguros, resilientes y mejor preparados para futuras emergencias. También continuamos trabajando para proteger a quienes perdieron sus hogares y permanecen en campamentos temporales. Los terremotos no causan epidemias por sí solos, pero las condiciones posteriores al desastre pueden aumentar los riesgos para la salud. Por ello, seguimos apoyando el acceso a agua y alimentos seguros, fortaleciendo la vigilancia epidemiológica y promoviendo la vacunación. Desde el inicio de la emergencia, la OPS ha trabajado junto al Ministerio de Salud y los socios humanitarios apoyan el despliegue de equipos médicos de emergencia internacionales y el suministro de medicamentos, equipos e insumos esenciales para reforzar la respuesta sanitaria. La recuperación de la salud comienza mucho antes de que termine la reconstrucción. Comienza cuando una persona recupera su tratamiento, cuando una madre puede dar a luz de forma segura, cuando un hospital vuelve a funcionar plenamente y cuando una familia recupera la esperanza. Ese es el compromiso de la OPS. Seguiremos acompañando a Venezuela durante el tiempo que sea necesario, porque una recuperación verdaderamente resiliente no se mide solo por la infraestructura que se reconstruye, sino también por la capacidad de proteger la salud, la dignidad y el futuro de las personas. |