La subregión andina afronta el período 2026-2031 con una tensión conocida: nunca los países habían acumulado tanta evidencia científica, capacidad técnica y articulación política sobre el vínculo entre la salud y el cambio climático, y nunca los riesgos climáticos habían amenazado con tanta fuerza la vida, la infraestructura sanitaria y la estabilidad de sus sociedades. El retroceso de los glaciares, las sequías, los incendios forestales y la alteración de los patrones hídricos afectan con mayor severidad a quienes menos han contribuido a la crisis. El Plan Andino de Salud y Cambio Climático 2026-2031 recoge esa realidad y propone una respuesta concertada entre los seis países del Organismo Andino de Salud-Convenio Hipólito Unanue. Elaborado por el Comité Andino de Salud para la Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres y el Cambio Climático, y con la cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud, toma como base los compromisos internacionales vigentes en salud y clima, y la experiencia de la ejecución y la evaluación del plan anterior. El documento presenta los antecedentes y el contexto subregional, los marcos y compromisos internacionales que lo sustentan, los principios que lo orientan y tres líneas estratégicas con sus objetivos, resultados esperados e indicadores, además de un listado de actividades para los planes operativos anuales. Se apoya en los enfoques de justicia climática, salud planetaria, el enfoque de “Una sola salud”, los determinantes sociales de la salud y la pertinencia de la salud en todas las políticas. El Plan está dirigido a las autoridades sanitarias, los equipos técnicos de los ministerios de salud, los organismos de integración subregional y las organizaciones asociadas que trabajan en clima y salud. Ofrece un marco de compromisos estables para orientar las políticas nacionales, sostener una posición común en las negociaciones internacionales y movilizar recursos hacia sistemas de salud resilientes, sostenibles y equitativos. |