COVID-19 en la etapa post-pandémica: caracterización epidemiológica y virológica

COVID-19 en la etapa post-pandémica: caracterización epidemiológica y virológica
COVID-19 en la etapa post-pandémica: caracterización epidemiológica y virológica

Washington, D.C., 06 de mayo de 2026 (OPS) — La Organización Panamericana de la Salud convocó un seminario web técnico para analizar la caracterización epidemiológica y virológica del COVID-19 en el período post-pandémico, con el fin de aportar evidencia para orientar la adaptación de los sistemas de vigilancia integrada de enfermedades respiratorias en las Américas.

La actividad se realizó como parte del seguimiento a la reunión anual de las redes SARInet plus y REVELAC-i, celebrada en Panamá en marzo de 2026, y reunió a especialistas en epidemiología y virología.

El seminario contó con la participación del Dr. Justin Lessler, profesor de epidemiología de la Escuela de Salud Pública Global de la Universidad de Carolina del Norte, y de la Dra. Juliana Leite, especialista en virología y vigilancia de influenza del Departamento de Emergencias de Salud de la OPS. La sesión fue moderada por la Dra. Paula Couto, especialista en vigilancia de influenza del mismo departamento.

Estacionalidad y severidad del COVID-19: patrones aún no completamente comprendidos

El Dr. Lessler presentó un análisis actualizado de los patrones de estacionalidad y severidad del COVID-19 en los Estados Unidos, basado en datos de hospitalización del Sistema Nacional de Vigilancia Hospitalaria (NHSN), estadísticas de mortalidad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) y datos del sistema nacional de vigilancia de aguas residuales.

“El COVID-19 parece presentar estaciones claramente definidas en los Estados Unidos, con dos picos anuales: uno a finales del verano e inicio del otoño, y otro en invierno”, señaló. Estos patrones varían significativamente según la región geográfica, con mayor carga estival en el sur y el oeste del país, y ondas invernales más pronunciadas en el noreste y el medio oeste.

A diferencia de otros virus respiratorios como la influenza o el virus sincitial respiratorio, cuyos patrones estacionales están bien descritos, la dinámica del COVID-19 continúa mostrando incertidumbres importantes. Factores climáticos, comportamentales e inmunológicos interactúan de formas complejas que aún no se comprenden completamente ni presentan patrones homogéneos entre regiones.

En cuanto a la mortalidad, el Dr. Lessler indicó que la señal de exceso de mortalidad atribuida al COVID-19 ha desaparecido en los Estados Unidos desde 2023. Actualmente, el número de muertes anuales asociadas al virus se aproxima a los niveles históricamente observados para la influenza, como resultado tanto de una menor incidencia como de una reducción de la letalidad por infección, atribuida principalmente a la inmunidad poblacional acumulada.

Vigilancia genómica: una herramienta estratégica en la etapa post-pandémica

La Dra. Leite abordó la evolución de la vigilancia genómica del SARS-CoV-2 en la región, destacando que las capacidades desarrolladas durante la pandemia se han consolidado como un componente central de la inteligencia epidemiológica.

“Desde 2020, la OPS fortaleció de manera significativa la red regional de laboratorios de secuenciación, que hoy opera como RESVIGEN (anteriormente COVIGEN), integrando ocho laboratorios de referencia y produciendo datos no solo para SARS-CoV-2, sino también para influenza y virus sincitial respiratorio”, explicó.

La especialista subrayó que la vigilancia genómica permite monitorear la evolución viral, la circulación de variantes y sublinajes, y orientar la toma de decisiones en salud pública. Actualmente, la variante XFG, un sublinaje de Ómicron, es la predominante en las Américas.

Integración e interoperabilidad: desafíos para la seguridad sanitaria regional

Ambos ponentes coincidieron en que el funcionamiento integrado de los sistemas de vigilancia epidemiológica y de laboratorio es esencial para responder de manera eficaz a las amenazas para la salud pública.

Entre los principales aspectos a continuar consolidando se destacaron el fortalecimiento sostenible de las capacidades de secuenciación genómica, el desarrollo y retención de recursos humanos especializado en vigilancia, y el avance en la interoperabilidad entre sistemas de información para facilitar el análisis oportuno de los datos. Asimismo, se destacó la importancia de seguir promoviendo la coordinación intersectorial con enfoque en Una Sola Salud.

La OPS reafirma su compromiso con el fortalecimiento sostenido de los sistemas de vigilancia integrada en las Américas, como pilar fundamental para consolidar la preparación regional y fortalecer la capacidad de respuesta de la región frente a futuras emergencias de salud pública en el contexto post-pandémico.