• La madre embarazada recibió atención médica.

Dar a los bebés un comienzo saludable en las Islas Turcas y Caicos

A través de la detección temprana, la atención integrada y un trabajo sostenido de alcance comunitario, las Islas Turcas y Caicos han eliminado la transmisión maternoinfantil del VIH y la hepatitis B.

— Junio 2026 —

La doctora Camelia Clarke todavía recuerda cuando una joven madre llegó al hospital poco después de notar la ausencia de su segundo período menstrual. Tras el proceso rutinario de pruebas, recibió un diagnóstico positivo de VIH.

“Pudimos orientarla, explicarle lo que estaba ocurriendo. También invitamos a su pareja a hacerse la prueba, y posteriormente fue vinculado a atención y tratamiento”, recuerda la doctora Clarke.

Lo que ocurrió después demuestra cómo la detección temprana y la atención inmediata pueden cambiar la vida de un recién nacido cuando una madre recibe tratamiento y seguimiento cercano durante todo el embarazo.

“Establecimos su carga viral basal y, con el tratamiento, finalmente se volvió indetectable”, explica la doctora Clarke.

Cuando la madre dio a luz sin complicaciones, el equipo había reducido drásticamente el riesgo de transmisión. Inmediatamente después del parto, el bebé recibió medicación profiláctica y, a los 18 meses, dio negativo para VIH.

“Gracias a la fortaleza de los servicios integrados y al reconocimiento temprano, pudimos prevenir la transmisión vertical y lograr un resultado saludable para la madre y el bebé”, señala la doctora Clarke.

El personal de salud de las Turks and Caicos Islands realiza pruebas rápidas de VIH y hepatitis B durante las consultas prenatales, ayudando a garantizar que las mujeres embarazadas reciban diagnóstico temprano, tratamiento y seguimiento para proteger tanto a las madres como a sus bebés.

De la detección temprana a cero transmisiones

Hoy, la doctora Clarke es directora de la Unidad de Promoción y Defensa de la Salud y punto focal para la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH (EMTCT, por sus siglas en inglés) dentro del Ministerio de Salud y Servicios Humanos de las Islas Turcas y Caicos.

La nación caribeña, con poco más de 45.000 habitantes, ha trabajado durante gran parte de la última década para construir un sistema orientado a realizar pruebas, tratar y monitorear a cada mujer y cada embarazo.

“La prevención de la transmisión maternoinfantil comienza en la primera consulta prenatal”, explica la enfermera Savita Ramkellowan, enfermera sénior de salud pública adscrita a la atención primaria del Ministerio de Salud. “Las pruebas rápidas realmente han transformado la manera en que realizamos el tamizaje de VIH, sífilis y hepatitis B en la salud materna”.

Gracias a este esfuerzo sostenido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) validó recientemente a las Islas Turcas y Caicos por la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH y la hepatitis B.

Respaldados por un sólido sistema de atención primaria de salud, los servicios integrados garantizan la detección temprana, el tratamiento oportuno y el seguimiento continuo. Al incorporar el tamizaje en la atención rutinaria, el país logró reducir las tasas de transmisión a menos del 2% y alcanzar más del 95% de cobertura en atención prenatal, pruebas de VIH y tratamiento para madres y recién nacidos.

Primer país de las Américas en eliminar la hepatitis B

Las Islas Turcas y Caicos son el primer país de la Región verificado por la eliminación de la transmisión maternoinfantil de la hepatitis B. Los recién nacidos que han sido expuestos reciben la primera dosis de la vacuna pocas horas después del nacimiento, seguida de un esquema completo de vacunación y, cuando es necesario, inmunoglobulina para reducir aún más el riesgo.

“Nuestras intervenciones se basan en las mejores prácticas mundiales y están adaptadas a nuestro contexto local. Nuestro compromiso no es solo clínico; es una promesa a cada niño de comenzar la vida libre de infecciones prevenibles”, explica el doctor Sani Amatti, subdirector de Servicios Médicos y jefe de pediatría del Hospital Cocos Island.

La verificación de la eliminación, que incluyó la evaluación de datos y visitas a establecimientos de salud en todo el país, fue realizada por un comité regional de expertos independientes, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y UNICEF.

“Todo nuestro arduo trabajo ha dado frutos. No solo el proceso para lograr la validación, sino también ver cómo nuestro sistema de salud funciona y ha mejorado, sabiendo que estamos ofreciendo los mejores resultados posibles para madres y bebés”, afirma la doctora Clarke.

 212 Las Islas Turcas y Caicos ofrecen pruebas rápidas de VIH y hepatitis B durante las consultas prenatales, lo que ayuda a garantizar que las mujeres embarazadas reciban un diagnóstico temprano, tratamiento y atención de seguimiento para proteger tanto a las madres como a los bebés.

Llegar a las comunidades vulnerables

Uno de los principales desafíos en las Islas Turcas y Caicos ha sido garantizar el acceso oportuno a la atención prenatal, especialmente entre las poblaciones migrantes. Llegar tempranamente a estas comunidades y mantener a las madres vinculadas a la atención requiere un trabajo continuo de acercamiento, construcción de confianza y una fuerte coordinación entre clínicas, hospitales y socios comunitarios.

“Definitivamente fue un esfuerzo de equipo”, afirma Kyle Knowles, ministro de Salud y Servicios Humanos de las Islas Turcas y Caicos. “Nuestro departamento de promoción de la salud ayudó a sensibilizar a la población. Los servicios sociales apoyaron a las familias necesitadas. Los grupos comunitarios ayudaron a llegar a las madres migrantes y las organizaciones cívicas desempeñaron un papel importante en involucrar a las comunidades y reducir el estigma”.

 

 

Avanzando hacia la eliminación

En las Américas, un total de 14 países y territorios han sido validados por la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH. Entre ellos, Brasil —validado en 2025— se destaca como el país más grande del mundo en alcanzar este hito.

La OPS trabaja estrechamente con las autoridades nacionales para orientar el proceso de validación y fortalecer componentes clave de la respuesta, apoyando a los países en la revisión de datos, la aplicación de los criterios EMTCT y la alineación de protocolos nacionales con estándares regionales y globales. La OPS también facilita el intercambio de conocimientos en las Américas, ayudando a países como las Islas Turcas y Caicos a adaptar enfoques exitosos a sus contextos locales.

Para avanzar hacia la eliminación del VIH como amenaza para la salud pública, la OPS y sus socios establecieron la Alianza para la Eliminación del VIH en las Américas, una plataforma regional para fortalecer la coordinación, ampliar el diagnóstico y la prevención —incluida la PrEP (profilaxis preexposición)— y optimizar el tratamiento, al tiempo que se abordan barreras estructurales como el estigma y la discriminación, con el objetivo de eliminar el VIH como amenaza de salud pública para 2030.