Dentro de una gran red que abarca toda América, los llamados sitios centinelas generan información clave para entender la circulación de los virus respiratorios, medir su gravedad, identificar a los grupos más vulnerables y evaluar la protección de las vacunas y otras medidas preventivas.
— Febrero de 2026 —
En el Hospital Pediátrico San Luis, Belén acaricia su vientre mientras espera recibir la vacuna contra el virus sincicial respiratorio (VSR). Esa vacuna protegerá a su bebé de infecciones graves como la bronquiolitis, una de las principales causas de internación infantil. Sin saberlo, esta futura mamá está a pocos pasos de uno de los equipos clínicos, epidemiológicos y de laboratorio de una de las unidades centinelas que ayudaron a demostrar que esa vacuna reduce significativamente las hospitalizaciones en lactantes.
En la actualidad, Argentina cuenta con 41 sitios centinelas distribuidos a lo largo del país. Estos centros producen información clave sobre las infecciones respiratorias agudas graves que afectan con particular intensidad a los niños menores de 5 años y a las personas mayores de 65.
“Estas unidades, que integran la Red Argentina de Vigilancia Centinela de Infecciones Respiratorias Agudas Graves, nos permiten comprender mejor la evolución de estas enfermedades y su impacto real en la población”, explicó Eva Jané Llopis, representante en Argentina de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Y luego agregó: “Argentina fue uno de los países pioneros en implementar la vacuna contra el VSR y gracias al trabajo de estas unidades se pudo evaluar la efectividad de la vacuna” para prevenir las presentaciones graves de la enfermedad respiratoria en niños pequeños.
Los estudios mostraron una efectividad del 62% en la reducción de las hospitalizaciones respiratorias de bebés menores de 6 meses, además de una disminución superior al 70% en los ingresos a las unidades de cuidados intensivos.
