• Centro de Salud de Santa Cruz

Los Hospitales Inteligentes en Jamaica demuestran la resiliencia del sistema de salud

Cómo los establecimientos de salud remodelados en el marco de una alianza financiada por la OPS y el Reino Unido mantuvieron la prestación de servicios de atención esencial tras el huracán Melissa

— Noviembre 2025 —

Cuando el huracán Melissa golpeó Jamaica con fuerza catastrófica el 28 de octubre, los vientos de Categoría 5 y la marejada ciclónica pusieron a prueba la capacidad de la isla para resistir y recuperarse, incluida la solidez de sus establecimientos de salud. Tras el desastre, más de 450.000 personas permanecieron sin electricidad y aproximadamente el 75% de los hospitales y clínicas en las zonas afectadas sufrieron daños importantes y quedaron inoperables.

En medio de los escombros y las inundaciones, tres establecimientos de salud en la trayectoria del huracán destacaron sobre el resto: el Centro de Salud Integral de Mandeville, el Centro de Salud de Santa Cruz y el Centro de Salud de St. Ann’s Bay.

Cada una de estas tres instalaciones había recibido mejoras significativas de infraestructura y resiliencia, incluyendo reparaciones o sustituciones de techos, ventanas y puertas resistentes a huracanes, y sistemas de respaldo para energía y agua, como paneles solares, generadores y capacidad de captación de agua de lluvia.

Las mejoras se realizaron en el marco de la Iniciativa de Hospitales Inteligentes, implementada por la OPS en colaboración con el Ministerio de Salud de Jamaica y con financiamiento del Reino Unido. En los últimos cinco años, 12 centros de salud en Jamaica han sido remodelados en diversos grados —incluidos cuatro completamente mejorados a estándares de oro y ocho que recibieron intervenciones pequeñas o medianas.

 

Seis días después del fallecimiento de Melissa, el Centro de Salud de Santa Cruz reabrió sus puertas.
Seis días después del paso de Melissa, el Centro de Salud de Santa Cruz reabrió sus puertas.

 

 

El Centro de Salud Santa Cruz resistió los fuertes vientos del huracán Melissa.
El Centro de Salud Santa Cruz resistió los fuertes vientos del huracán Melissa.

 

“No fue un huracán cualquiera”

Se necesitaron seis días después del paso de Melissa para que el Centro de Salud de Santa Cruz reabriera completamente, pero el retraso no tuvo nada que ver con sus instalaciones, ubicadas en la parroquia de St. Elizabeth, no muy lejos de donde el huracán tocó tierra.

“Antes que nada, déjeme decirle que este no fue un huracán cualquiera”, explica Sean Brissett, gerente de Servicios de Salud en St. Elizabeth. “Todas nuestras carreteras estaban bloqueadas. Estábamos totalmente inundados”.

Cuando por fin el personal de salud llegó el lunes 3 de noviembre, sorprendentemente, las instalaciones, que atienden a una población de 20.000 personas mostraban pocos signos de deterioro. Utilizaron el generador de reserva para obtener energía y abrieron las puertas al público. El huracán dejó fuera de servicio el sistema de suministro de agua del centro de salud, por lo que dependieron de los tanques instalados en el marco del programa Hospitales Inteligentes.

“No se podría haber previsto, pero los tanques de agua de lluvia fueron clave para mantenernos abiertos, para el lavado de manos, para los pacientes, para los baños”, dijo Brissett.

De inmediato, el centro de salud pudo atender las lesiones de personas que habían permanecido refugiadas durante la semana anterior. Continuó prestando servicios habituales, incluida la atención prenatal y posnatal para mujeres embarazadas, así como servicios dentales. Esta capacidad se volvió cada vez más importante a medida que los centros de salud de la zona derivaban pacientes hacia Santa Cruz.

“Todos nos sorprendimos al ver los daños causados por el huracán, pero este centro de salud se mantuvo en pie, gracias a la remodelación por parte de la OPS”, dijo Brissett.

Esperando la calma después de la tormenta

En los días posteriores al huracán, el centro de salud de St. Ann’s Bay, ubicado en la costa norte y completamente renovado, se convirtió en un salvavidas fundamental para la zona. El huracán causó solo daños menores a la estructura y la mayoría de los servicios permanecieron seguros y operativos.

A pesar de los vientos sostenidos de 185 mph, el Centro de Salud Integral de Mandeville, ubicado en Manchester, también mantuvo sus puertas abiertas a una comunidad afectada por el desastre. Construido para resistir vientos de huracanes de Categoría 3, el techo del centro de salud permaneció intacto y las instalaciones no mostraron impactos estructurales visibles frente a la tormenta de Categoría 5. Los paneles solares no sufrieron daños, y un y un generador de respaldo estaba operativo, lo que permitió a la clínica contar con suministro eléctrico y seguir brindando atención durante toda la emergencia.

“Jamaica, al igual que otros países del Caribe, está en riesgo de sufrir graves repercusiones por desastres, como huracanes, terremotos, inundaciones y enfermedades nuevas y emergentes, que se han observado con mayor escala y frecuencia en la región durante la última década”, explica Ian Stein, representante de la OPS en Jamaica. “Los sistemas de salud resilientes comienzan con instalaciones resilientes. Al invertir en Hospitales Inteligentes, podemos salvaguardar la continuidad de la atención, incluso en las peores emergencias”.


Un modelo de infraestructura sanitaria resiliente al clima

El modelo de Hospital Inteligente, que se basa en la emblemática Iniciativa de Hospital Seguro e incorpora tecnologías ecológicas para fortalecer la autosuficiencia energética y reducir la huella de carbono del sector salud, se pilotó por primera vez en 2012 en San Vicente y las Granadinas y en San Cristóbal y Nieves. Desde entonces, se ha convertido en una de las alianzas regionales más exitosas de la OPS. La doctora Marion Bullock DuCasse, quien trabaja para la OPS en Emergencias de Salud en el Caribe, supervisó la coordinación de la iniciativa de Hospitales Inteligentes en Jamaica.

“Al evaluar y mejorar componentes estructurales, no estructurales, funcionales y ecológicos, fortalecimos la capacidad de estas instalaciones para resistir grandes desastres”, explicó. “Los huracanes Beryl (2024) y Melissa han demostrado cómo la modernización inteligente ayuda a mantener la atención esencial disponible para las comunidades cuando más se necesita”.

En el Caribe, un total de 62 centros de salud se han beneficiado de intervenciones de modernización inteligente en Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas, con apoyo financiero de UK Aid, la Unión Europea y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Su éxito se ha convertido en un referente para proteger vidas en un clima cambiante.

A partir de la experiencia exitosa en el Caribe, la OPS está trabajando ahora para ampliar la iniciativa de Hospitales Inteligentes en la región, comenzando con la adaptación de sus herramientas a otras áreas de las Américas.