Cuando una persona necesita atención médica, espera que el sistema de salud funcione como un todo: que su información de salud la acompañe, que los distintos servicios se comuniquen entre sí y que reciba seguimiento cuando lo necesite. Sin embargo, esa no siempre es la realidad.
— Julio de 2026 —
En muchos países de la región, los pacientes enfrentan una atención fragmentada: repiten su historia clínica, viajan entre establecimientos desconectados y pierden seguimiento, lo que erosiona la calidad de la atención y el uso eficiente de los recursos.
Un ejemplo cotidiano ilustra el problema: una persona con hipertensión acude a urgencias de un hospital por una crisis, recibe atención inmediata y regresa a casa. El centro de atención primaria responsable de su seguimiento a largo plazo, sin embargo, suele desconocer por completo esa visita. Aunque los servicios existen, el sistema no siempre logra conectarlos.
Superar esas desconexiones es uno de los desafíos que República Dominicana busca abordar mediante reformas orientadas a construir un sistema de salud más integrado y basado en la atención primaria de salud (APS).
“La atención de salud de la República Dominicana sigue siendo más hospitalaria que preventiva. Uno de los principales desafíos es el modelo cultural del sistema, que continúa siendo reactivo en vez de preventivo”, explica Ilka Adelina González, directora de Planificación del Servicio Nacional de Salud. “Existen limitaciones en la comunicación entre niveles, así como una mayor confianza de la población en los servicios hospitalarios”, agrega.
Frente a estos retos, el país fue uno de los primeros en sumarse a la Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas (AxAPS), una iniciativa lanzada en diciembre de 2023 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
La Alianza busca fortalecer los sistemas de salud de la región a través de inversión, innovación y cooperación técnica. Su objetivo es que los distintos servicios trabajen de manera más coordinada y que las personas reciban atención sin interrupciones, con la atención primaria de salud como eje central de la transformación. La atención primaria incluye los centros de salud, consultorios y equipos comunitarios que suelen ser el primer contacto de las personas con el sistema de salud. Según la OMS y la OPS, una red sólida de estos servicios puede resolver la mayoría de las necesidades comunes de salud a lo largo de la vida —hasta más del 80% en muchos contextos—, acercando los servicios a las comunidades, priorizando la prevención y reduciendo la dependencia de hospitales. Esto significa que las familias pueden recibir atención oportuna cerca de casa, con continuidad y enfoque humano, en lugar de tener que navegar por un sistema fragmentado.
Hasta la fecha, la Alianza ha facilitado la alineación de planes de inversión entre la OPS, el Banco Mundial y el BID, que han movilizado más de 1.000 millones de dólares para fortalecer el primer nivel de atención. Hoy, once países participan activamente de la iniciativa.
