La nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial de México podría cambiar las reglas del juego

1 Mayo 2022
Ciclista circulando por una ciclovía protegida, en la calle circula de frente una motocicleta y dos vehículos a motor en sentido contrario

1 Mayo 2022, Ciudad de México.- La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial de México, aprobada por el Senado del país en diciembre de 2021, marca un gran paso en los esfuerzos del país para reducir las cifras persistentemente altas de muertes ocasionadas por siniestros viales y para impulsar el acceso equitativo y sostenible a los servicios de transporte para todos.  

A pesar del extenso trabajo a nivel nacional y subnacional, el país de casi 130 millones de habitantes vio cómo las muertes causadas en el tránsito se mantuvieron constantemente altas en los últimos años, con más de 16.000 muertes en 2016.  

La estructura del gobierno federal mexicano hizo que el progreso fuera desafiante. Las leyes sobre el exceso de velocidad, límites de alcohol y licencias se crearon a nivel subnacional, con niveles de gobierno responsables de planificar, diseñar y operar sistemas de transporte que funcionan en gran medida de forma independiente.  

En el 2020 se produjo una enmienda constitucional que hizo la “movilidad en condiciones de seguridad, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad, calidad, inclusión e igualdad” un derecho universal.     

En este marco se preparó el escenario para una nueva ley nacional para armonizar todas las acciones y consagrar un enfoque integrado de sistemas seguros que reconoce a la seguridad vial como clave para salvar vidas y cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de México. 

Ley histórica

La nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial hace un llamado al establecimiento del enfoque de "Sistemas Seguros" que está alineado con el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030.  

La ley aclara las funciones y responsabilidades dentro del gobierno mexicano y hace un llamado a la creación de una base de datos unificada para licencias, matrículas y multas. Incorpora la mayoría de las recomendaciones de la OPS/OMS para promover el uso seguro de dispositivos como cascos, cinturones de seguridad y sistemas de retención infantil y para reducir la exposición de los usuarios a factores de riesgo como el exceso de velocidad, el uso de teléfonos móviles mientras se conduce y la conducción bajo los efectos del alcohol.  

La histórica ley de movilidad de México debe verse como un componente integrado de muchas otras áreas cruciales de políticas, incluida la salud infantil, la acción climática, el género, la pobreza y la equidad. Con los sistemas de movilidad del país ahora firmemente arraigados en la seguridad, traerá una gama de beneficios más amplios para la salud y el medio ambiente, reduciendo el costo social y económico de las tragedias de seguridad vial. Debería reducir significativamente las muertes causadas en tránsito en México. 

Apoyo de la OPS/OMS 

Desde 2008, la OPS/OMS ha apoyado para el progreso de México en movilidad y seguridad vial, trabajando con socios para desarrollar los sistemas, las capacidades y la conciencia necesarias para impulsar el progreso en todos los niveles, incluso a través de fondos Bloomberg para la Iniciativa Global de Seguridad Vial.  

A través de financiamiento, capacitación y múltiples campañas de concientización, la OPS/OMS ayudó a fortalecer la Coalición Movilidad Segura de México que luchó con éxito por la nueva ley. La coalición reunió a 70 organizaciones de la sociedad civil de 25 de los 32 estados de México.  

La OPS/OMS también participó en la promoción y coordinación de alto nivel para ayudar a dar forma y generar impulso para la nueva ley, trabajando en estrecha colaboración con senadores y funcionarios mexicanos influyentes y coordinando a través de las Naciones Unidas a nivel mundial, regional y nacional.  

A lo largo de los años, la OPS/OMS ha trabajado con las autoridades locales para producir documentos técnicos para promover la implementación policial en torno a la seguridad vial, que incluyen: 

  • Una guía para implementar intervenciones de vigilancia y control del tráfico. 
  • Un programa nacional para realizar controles policiales de alcohol. 
  • Protocolos para la implementación de los retenes policiales de alcoholemia.  

La OPS/OMS también apoyó una serie de campañas de mercadeo social, así como programas de capacitación específicos para 67 periodistas líderes. Trabajando con el gobierno y la sociedad civil, la OPS/OMS brindó apoyo técnico y legal para el desarrollo del Plan de Movilidad para una Nueva Normalidad en 2020.