La OPS promueve el abordaje intersectorial de los determinantes sociales de la salud con enfoque intercultural en el municipio de Alausí

Reunión con el alcalde de Alausí

El cantón de Ecuador pertenece al Movimiento de Municipios, Ciudades y Comunidades Saludables, promovido por la OPS, y se ha incorporado también a la Iniciativa Especial de Determinantes Sociales de la Salud, de la cooperación suiza.

Washington, D.C., 1 de mayo de 2026 ― La Organización Panamericana de la Salud (OPS) continuará brindando acompañamiento técnico al cantón Alausí (Ecuador) para fortalecer el abordaje intersectorial de los determinantes sociales de la salud y la salud intercultural. Este fue uno de los principales resultados de la reunión de cooperación técnica que mantuvo el alcalde del cantón y vicepresidente tercero del Movimiento de Municipios, Ciudades y Comunidades Saludables (MCCS), Remigio Roldán, con el equipo técnico de los departamentos de Determinantes Sociales y Ambientales para la Equidad en Salud (que organizó el encuentro) y de Sistemas y Servicios de Salud. Además de su pertenencia al Movimiento de MCCS, Alausí se ha incorporado a la Iniciativa Especial de Determinantes Sociales de la Salud, que suma ya a 24 municipios de seis países de las Américas. Este programa, financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación, busca reducir las inequidades sanitarias integrando la equidad en políticas públicas.

Por sus características específicas, el cantón de Alausí representa un territorio estratégico para desarrollar políticas locales centradas en los determinantes sociales de la salud con el objetivo de mejorar la equidad en salud y el bienestar de sus habitantes. Ubicado en la zona central andina de Ecuador, el cantón tiene una altura que oscila entre los 1.200 y 3.400 metros de altura y una población de unas 50.000 personas distribuidas en diez parroquias, nueve de ellas rurales. “El 60% de la población es indígena y ahí es donde se producen las mayores desigualdades”, dijo Roldán.

Entre los principales retos de Alausí señalados por el alcalde destacan el abordaje del elevado índice de desnutrición crónica infantil, la disponibilidad y el acceso equitativo a agua potable y sistemas de alcantarillado, la conservación de los ecosistemas naturales (frente a procesos de deforestación, erosión y desplazamientos de terreno, entre otros factores) y el fortalecimiento de la salud intercultural, incluido el desarrollo del centro de salud intercultural del cantón, actualmente en fase final de construcción con financiamiento de Estados Unidos y Canadá.

“La asistencia técnica que iniciamos con la OPS ha cambiado la forma de pensar y de hacer las cosas, y ha permitido direccionar de forma más eficiente los recursos”, afirmó Roldán, que añadió que la pertenencia de Alausí al Movimiento de MCCS, promovido por la OPS, “ha facilitado el intercambio con otras experiencias de nivel municipal en otros países de la Región. El objetivo de las políticas locales en Alausí es lograr la justicia social y la equidad para garantizar el buen vivir de la población”, recalcó el alcalde.

 

Entre las oportunidades de trabajo entre OPS y Alausí identificadas en la reunión sobresalen: finalizar la autoevaluación de la implementación de los 30 criterios regionales para MCCS promovido por la OPS, fortalecer el trabajo intersectorial, profundizar en el enfoque intercultural y articular la pertenencia del cantón al Movimiento de MCCS y a la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores con otras iniciativas locales como el Programa de Municipios Saludables de Ecuador o la Iniciativa Especial de los Determinantes Sociales de la Salud.

“La experiencia modelo de Alausí nos servirá para pilotar cómo podemos llevar estas políticas adaptadas al cantón a otros municipios de la Región”, afirmó la directora del Departamento de Determinantes Sociales y Ambientales para la Equidad en Salud, Gerry Eijkemans. “El trabajo por la equidad en Alausí tiene que desarrollarse en su contexto particular de municipio rural, mayoritariamente indígena, y a partir de ahí desarrollar acciones y políticas centradas en los determinantes sociales de la salud”.

 

 

Temas para una hoja de ruta compartida

Por este motivo, añadió el asesor regional de la OPS de determinantes sociales de la salud, Hugo Vásquez, “la articulación de procesos es clave, es decir, no sólo centrarse en lo biomédico, sino sumar otros elementos como la salud intercultural para adaptar las acciones a los enfoques de las comunidades indígenas, el abordaje de los determinantes sociales en el quehacer de la salud, la generación de competencias y de evidencia, los análisis en las brechas de las políticas públicas o la atención primaria de salud”. Este enfoque fue compartido también por Suzanne Serruya, jefa de la Unidad de Salud de las Mujeres, Materna, Neonatal y Reproductiva de la OPS: “Hay muchas más intervenciones que se pueden hacer además de la visita de una persona al centro de salud. Las mejores intervenciones son las que abordan los factores que han llevado a esa persona a tener que ser atendida”.

Sobre la pertenencia de Alausí a la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, la asesora de curso de vida de la OPS, Patricia Morsch, dijo que, como Ecuador es un país joven, “está en un buen momento para empezar a trabajar desde el territorio en el fomento del envejecimiento saludable durante el curso de vida”, y recordó que las políticas de salud para las personas mayores deben basarse en ejes como “los servicios de salud y el apoyo comunitario, la participación social, el transporte o los espacios al aire libre”.

En cuanto a la salud intercultural, la asesora de diversidad cultural de la OPS, Sandra del Pino, recordó que la OPS coorganizó en Alausí un diálogo intercultural en 2025 donde afloraron temas que pueden nutrir la hoja de ruta de la colaboración técnica con la OPS en adelante, entre ellos, según resaltó Del Pino, “el acompañamiento de la OPS en el desarrollo o adaptación del centro de salud intercultural de Alausí, con elementos como la promoción de la herramienta de la OPS sobre el parto culturalmente seguro, una metodología que puede ser adaptada a cada contexto comunitario y que permite incorporar el elemento neonatal, y la incorporación de la medicina tradicional, además de seguir promoviendo los diálogos interculturales para abordar prioridades en temas de salud y promover ordenanzas locales con pertinencia cultural”.