La OPS insta a fortalecer las acciones para proteger a las y los jóvenes de la adicción al tabaco y la nicotina

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Washington, D.C., 29 de mayo de 2026 (OPS) – En el marco del Día Mundial Sin Tabaco (31 de mayo), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca los avances logrados en las Américas para reducir el consumo de tabaco y advierte sobre los productos emergentes de tabaco y nicotina y las tácticas de la industria que continúan amenazando la salud pública, particularmente entre jóvenes.

El tema de este año, “Desenmascaremos su atractivo: contrarrestemos la adicción al tabaco y la nicotina”, subraya la necesidad de visibilizar las tácticas de la industria y empoderar a las personas con información precisa.

“Las industrias del tabaco y afines continúan promoviendo agresivamente nuevos productos, como los cigarrillos electrónicos y las bolsitas de nicotina, presentándolos frecuentemente como ‘innovaciones’ para atraer e iniciar el consumo entre niños, niñas y jóvenes”, afirmó el doctor Jarbas Barbosa, Director de la OPS.

A pesar de este contexto desafiante, continúan registrándose avances importantes en las Américas. Entre los hitos recientes en control del tabaco se encuentran la decisión de la Suprema Corte de México de ratificar los ambientes 100% libres de humo; la incorporación de la prohibición de comercialización de cigarrillos electrónicos en la legislación nacional; y aumentos de impuestos al tabaco. Uruguay restableció la prohibición de los productos de tabaco calentado y revirtió medidas que habían debilitado el empaquetado neutro. Costa Rica avanzó para prohibir los saborizantes en cigarrillos electrónicos y regular su empaquetado, mientras que Jamaica aumentó los impuestos a los cigarrillos.

Estas acciones coinciden con la creciente evidencia de que la adicción al tabaco y la nicotina es diseñada mediante tácticas de la industria que utilizan saborizantes, azúcares y agentes refrescantes para enmascarar la aspereza de la nicotina y hacer los productos más atractivos.

Un panorama cambiante del consumo de tabaco

En las Américas, se estima que 4,3 millones de adolescentes de entre 13 y 15 años consumen productos de tabaco, incluidos 2,6 millones que fuman cigarrillos, mientras que alrededor de 2 millones consumen cigarrillos electrónicos. Estas tendencias reflejan un panorama cambiante, en el que los nuevos productos están moldeando cada vez más el consumo de nicotina entre adolescentes.

“Cuanto más temprana es la edad de inicio, más fuerte es la adicción. Proteger a niños, niñas y adolescentes debe seguir siendo una prioridad principal de los esfuerzos de control del tabaco”, añadió Anselm Hennis, Director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS.

No existe un nivel seguro de consumo de tabaco o nicotina

La exposición a la nicotina durante la adolescencia puede tener consecuencias duraderas. Dado que el cerebro continúa desarrollándose hasta los primeros años de la adultez, la nicotina puede afectar el desarrollo cognitivo y aumentar el riesgo de dependencia de por vida. Incluso niveles bajos de exposición pueden provocar adicción, lo que recalca la importancia de la prevención. Todos los productos, incluidos los cigarrillos, cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y productos de tabaco calentado, implican riesgos y pueden generar dependencia. 

Dejar de consumirlos sigue siendo la manera más efectiva de mejorar la salud. Los beneficios comienzan casi de inmediato y aumentan con el tiempo, mientras que prevenir la iniciación, particularmente entre jóvenes, ofrece el impacto con mayor duración.

La OPS insta a los gobiernos, la sociedad civil y las comunidades a acelerar las acciones mediante la implementación de políticas integrales basadas en evidencia. Estas incluyen prohibir la publicidad, promoción y patrocinio; eliminar los saborizantes; exigir el empaquetado neutro; aumentar los impuestos; ampliar los servicios para dejar de fumar; y garantizar espacios públicos libres de humo y emisiones.

“Las políticas funcionan. Cuando los gobiernos actúan de manera decidida, protegen la salud, reducen la adicción y salvan vidas”, señaló el doctor Hennis.

El consumo de tabaco sigue siendo una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo, causando la muerte de hasta la mitad de sus consumidores y contribuyendo a enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades respiratorias. Mientras los países de las Américas continúan avanzando en estos logros, la OPS insta a mantener un compromiso sostenido para proteger a las generaciones actuales y futuras de los daños del tabaco y la nicotina.