La Paz, 1 de septiembre de 2026 (OPS/OMS).- Bolivia fortalece su respuesta frente a la fascioliasis mediante una estrategia integral que combina campañas de desparasitación, vigilancia epidemiológica, fortalecimiento de capacidades diagnósticas y generación de evidencia. El objetivo es que las decisiones sobre las intervenciones sanitarias se basen cada vez más en información actualizada y verificable, permitiendo medir el impacto de las acciones y avanzar hacia la eliminación de esta enfermedad como problema de salud pública.
Este trabajo es liderado por el Ministerio de Salud y Deportes, el SEDES La Paz, el Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (INLASA), redes y establecimientos de salud, con el acompañamiento técnico de la OPS/OMS y el apoyo de socios de cooperación. La meta es evolucionar de una respuesta centrada principalmente en campañas periódicas de tratamiento hacia un modelo sustentado en evidencia epidemiológica y diagnóstica.
Como parte de este proceso, durante 2026 se implementó una encuesta epidemiológica en 18 municipios endémicos del departamento de La Paz para medir la prevalencia e intensidad de la infección y evaluar el impacto de las campañas de administración masiva de medicamentos. El estudio alcanzó el 100% de la muestra prevista, con la participación de 3.362 niños y adolescentes de 4 a 17 años pertenecientes a 160 unidades educativas.
Las muestras ya fueron procesadas por los laboratorios locales y actualmente se realiza la revisión y depuración de la base de datos. Paralelamente, INLASA desarrolla el control de calidad de las lecturas, por lo que aún no se dispone de resultados epidemiológicos definitivos. Una vez concluido este proceso, las instituciones involucradas analizarán conjuntamente la información para orientar las próximas decisiones.
La evidencia generada permitirá al Ministerio de Salud y Deportes determinar si corresponde mantener, ajustar o eventualmente suspender determinadas estrategias de administración masiva de medicamentos, así como definir el número de rondas de tratamiento con triclabendazol necesarias según los niveles de transmisión residual.
Otro componente estratégico fue el fortalecimiento de la capacidad diagnóstica nacional mediante la estandarización de la técnica Kato-Katz. En Tiahuanaco, 29 profesionales y técnicos de laboratorio de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz reforzaron competencias para el procesamiento de muestras, identificación de parásitos y cuantificación de la carga parasitaria, mejorando la comparabilidad de los datos para la vigilancia y evaluación de avances.
La respuesta también movilizó capacidades nacionales y locales. Participaron responsables de salud pública de cuatro redes de salud, representantes de los 18 municipios involucrados, 505 trabajadores de salud, 20 técnicos de laboratorio y autoridades educativas. Esta articulación interinstitucional resulta clave para abordar una enfermedad cuya transmisión está asociada a factores humanos, animales, ambientales y sociales.
La cooperación técnica de la OPS/OMS incluye el fortalecimiento de laboratorios, la capacitación de personal, el acompañamiento técnico durante la encuesta epidemiológica y la gestión de la donación de aproximadamente 500.000 tabletas de Egaten (triclabendazol) para la desparasitación en 20 municipios del Altiplano paceño. Con estas acciones, Bolivia avanza en el desarrollo de capacidades y en la generación de evidencia que permita verificar objetivamente su progreso hacia la eliminación de la fascioliasis como problema de salud pública.
