El encuentro “Sin Filtro: Jóvenes, Tabaco y Realidad” promovió el diálogo, la educación entre pares y la participación juvenil para prevenir el consumo de tabaco, nicotina y productos emergentes.
Santo Domingo, República Dominicana. 10 de agosto, 2026 (OPS).- El Ministerio de Salud Pública (MISPAS), con la participación de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y organizaciones aliadas, celebró el Encuentro de la Juventud “Sin Filtro: Jóvenes, Tabaco y Realidad”, un espacio diseñado para escuchar a las juventudes y fortalecer su capacidad de actuar frente a la exposición y el consumo de productos de tabaco, nicotina y otros productos asociados.
La jornada reunió a jóvenes universitarios y preuniversitarios, representantes de la Fundación Yaguaza y de CREA Red —una red latinoamericana de jóvenes por ambientes más saludables—, junto con delegados de los ministerios de Educación y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, el Consejo Nacional de Drogas, Campaign for Tobacco-Free Kids, especialistas, organizaciones de la sociedad civil y aliados internacionales. El encuentro abordó los riesgos para la salud física y mental, las estrategias de mercadeo que buscan normalizar el consumo y la necesidad de garantizar ambientes 100 % libres de humo de tabaco y otras emisiones.
Durante la apertura, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, destacó que la juventud no debe ser únicamente beneficiaria de las políticas públicas, sino protagonista de su construcción y promoción. Señaló que su creatividad, liderazgo y capacidad de influencia entre pares son fundamentales para cuestionar la desinformación, desnormalizar el consumo y defender el derecho de todas las personas a respirar aire limpio.
El representante interino de la OPS/OMS en la República Dominicana, Bernardino Vitoy, advirtió que las y los jóvenes se encuentran entre los principales objetivos de la promoción de productos de tabaco y nicotina. A la vez, resaltó que su fuerza, creatividad y capacidad de organización pueden impulsar espacios saludables, proteger a sus comunidades y liderar un movimiento capaz de salvar vidas.
Por su parte, Andelys de la Rosa, directora de Enfermedades No Transmisibles del MISPAS, subrayó que avanzar hacia espacios 100 % libres de humo de tabaco y otras emisiones requiere una respuesta conjunta del Estado, la juventud, los organismos internacionales, la sociedad civil y la comunidad científica, sustentada en la prevención, la educación y la evidencia.
Una conversación con voz juvenil
Uno de los momentos centrales fue el diálogo “Jóvenes dialogan con el ministro por un aire libre de humo de tabaco y otras emisiones”, en el que participaron Daniel Ortiz, del Colectivo Yaguaza; Maxibell de la Cruz Pérez, estudiante de secundaria; Amberly Polanco, de la Asociación de Estudiantes de Medicina de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM); Agustina Lorenzo, de CREA; Kimberly Samboy, de la Fundación Yaguaza; y el ministro Víctor Atallah.
El intercambio puso sobre la mesa el derecho de las juventudes a recibir información clara y participar en las decisiones que afectan su salud; la prevención del consumo desde las escuelas y universidades; los daños asociados a la exposición; y las posibilidades de incidencia juvenil en comunidades, espacios de estudio, transporte, trabajo y redes sociales. Las y los participantes coincidieron en que defender ambientes libres de humo no significa confrontar a quienes consumen, sino establecer reglas que protejan a toda la comunidad.
La asesora regional de Control del Tabaco de la OPS/OMS, Rosa Sandoval, presentó la evidencia sobre los ambientes libres de humo de tabaco y otras emisiones y explicó que la protección efectiva debe ser completa. No existe un nivel seguro de exposición al humo ajeno y medidas como abrir ventanas, instalar sistemas de ventilación o habilitar áreas separadas para fumar no eliminan el riesgo. La protección también debe incluir las emisiones de cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentado.
El programa incorporó un bloque de charlas breves con experiencias regionales y estudiantiles. Agustina Lorenzo compartió el valor de organizarse en redes juveniles; Maxibell de la Cruz Pérez presentó el proyecto “Construyendo un futuro sin vapeo en la juventud dominicana”; y Luciana Severini, oficial técnica de la OPS/OMS, abordó los riesgos de los productos de tabaco, nicotina y productos relacionados, así como la necesidad de incluirlos en las políticas de protección.
Participar, preguntar y proponer
Con dinámicas digitales, preguntas anónimas y un micrófono abierto, las y los jóvenes pudieron expresar qué conocen sobre la exposición, el consumo y la dependencia a la nicotina; identificar dónde encuentran publicidad de estos productos; y proponer acciones para transformar sus entornos. El espacio fue moderado por representantes juveniles y contó con aportes de especialistas en neumología, prevención de drogas, psicología educativa y control del tabaco.
La conversación también examinó cómo los sabores, diseños, mensajes aspiracionales, influenciadores y contenidos en redes sociales pueden reducir la percepción de riesgo y presentar el consumo como una conducta normal o atractiva. Frente a estas tácticas, el encuentro promovió pensamiento crítico, información basada en evidencia, apoyo para quienes necesitan dejar el consumo y participación activa en la vigilancia y defensa de espacios saludables.
“Sin Filtro: Jóvenes, Tabaco y Realidad” marcó el inicio de una línea de trabajo con jóvenes y redes como CREA y Yaguaza para ampliar la educación entre pares y promover acciones de incidencia en favor de ambientes saludables. La meta es que las juventudes no solo reciban información, sino que contribuyan a diseñar soluciones, identificar prácticas de mercadeo engañosas y movilizar a sus comunidades.
La OPS/OMS continuará brindando cooperación técnica al Ministerio de Salud Pública y a los actores nacionales para fortalecer la participación juvenil y avanzar hacia ambientes 100 % libres de humo de tabaco y otras emisiones, donde respirar aire limpio sea la norma y no una excepción.
