Brasilia, 17 de marzo de 2026 – Entre el 17 y el 19 de marzo, se lleva a cabo en Brasilia, en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la segunda reunión de la Red Regional para la prevención, detección y respuesta a productos médicos de baja calidad y falsificados en las Américas, con la participación de delegados de 23 países de la región.
El objetivo del encuentro es reunir programas nacionales, intercambiar experiencias y buenas prácticas, además de dar seguimiento a proyectos en curso destinados a fortalecer las capacidades de las agencias regulatorias nacionales y formular recomendaciones y un plan de acción para el próximo bienio.
Durante la mesa de apertura del evento, el representante de la OPS y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Brasil, Cristian Morales, enfatizó que el uso de medicamentos no registrados, falsificados y de baja calidad representa una amenaza para la salud pública y, por ello, es una prioridad regional y global. "Su libre circulación en el mercado y el consumo por parte de la población pueden provocar fallos en los tratamientos, reacciones adversas, un aumento de la morbimortalidad de los pacientes y el incremento de los costes para el sistema sanitario", explicó Morales.
Según el representante, el problema se agrava a medida que las cadenas de suministro globales se vuelven más complejas y el comercio electrónico se expande. Para enfrentar este problema, es fundamental consolidar alianzas entre países.
Están presentes delegados de Argentina, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. La reunión también cuenta con la presencia virtual de miembros de la FDA (EE. UU.), Health Canada, la Farmacopea de los Estados Unidos (USP) y la Universidad Johns Hopkins.
La Red Regional para la Prevención, Detección y Respuesta a Productos Médicos de baja calidad y falsificados fue relanzada en 2015, siendo conocida anteriormente como Grupo de Trabajo en el marco de la Red Panamericana para la Armonización de la Reglamentación Farmacéutica (Red PARF). Su creación partió de la necesidad de contar con un mecanismo regional para fortalecer la capacidad regulatoria de los países y abordar los riesgos asociados a estos productos.
Robin Rojas Cortés, oficial técnico de uso seguro de productos farmacéuticos, vacunas y biológicos de la OPS, explicó que a partir de 2015 la Red Regional se convirtió en un grupo más activo y con la participación de delegados de varios países de las Américas, reuniéndose periódicamente y con actividades, grupos técnicos y la publicación de documentos orientadores. Según él, esto ha tenido un gran impacto en los sistemas regulatorios de la región. Es un “escenario importante para continuar colaborando, intercambiando buenas prácticas, estrategias y lecciones aprendidas, independientemente de la diversidad que caracteriza a nuestra región, con un panorama regulatorio que va desde países muy pequeños, como pueden ser las islas del Caribe, hasta países enormes como el que nos encontramos ahora”, puntualizó.
“Tenemos el desafío de proteger la salud de nuestra población. En ese desafío, se contempla asegurar que los productos que se le ofrecen sean seguros y eficaces; sin embargo, la falsificación y los productos de baja calidad son, ciertamente, un problema tan complejo que no puede ser abordado de forma aislada por las autoridades regulatorias”, subrayó Leandro Rodrigues, director adjunto de la Cuarta Dirección de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa). “Necesitamos un mecanismo, el esfuerzo de todas las instituciones, para poder seguir avanzando en este tema”, complementó.
Rutendo Kuwana, jefe del equipo de Vigilancia y Control de la OMS, resaltó la importancia de la Red Regional a nivel global. “Debo decir que esta red, en esta región, es la que presenta el mejor desempeño entre todas las regiones. Aprendemos mucho de ella y compartimos esa experiencia con las demás”. Durante la reunión, Kuwana destacará nuevos avances que están ocurriendo en la OMS, “particularmente el hecho de que ahora tenemos una nueva directriz sobre vigilancia y control de mercado. Se publicará en mayo”, adelantó.
Situación regional
La circulación de productos médicos de baja calidad, falsificados y no registrados representa una grave amenaza para la salud pública y constituye una prioridad regulatoria tanto a nivel regional como global. Este problema implica un alto riesgo de resultados adversos para los pacientes y, al mismo tiempo, compromete la credibilidad de los sistemas de salud. Para enfrentar este desafío, las autoridades regulatorias nacionales han desarrollado estrategias de vigilancia y control de mercado destinadas a fortalecer la integridad de las cadenas de suministro.
La Red Regional ha desempeñado un papel fundamental al facilitar el intercambio de alertas rápidas sobre incidentes con posible impacto en la salud pública, promover el intercambio de buenas prácticas y experiencias regulatorias en la vigilancia poscomercialización, y fomentar la cooperación técnica entre las agencias reguladoras nacionales para mejorar la detección temprana y las respuestas coordinadas ante las amenazas a la salud.
