Tegucigalpa, 17 de junio de 2026 (OPS/OMS). Ante el impacto recurrente del dengue en la salud pública, Honduras avanzó en el fortalecimiento de su respuesta frente a esta enfermedad y otras arbovirosis con la presentación de la normativa actualizada para su abordaje integral, un instrumento técnico clave que refuerza la capacidad del sistema de salud para prevenir, detectar y manejar estos eventos de manera oportuna.
La actualización de esta normativa responde a la necesidad de integrar, bajo un enfoque común, los distintos componentes que intervienen en la respuesta a las arbovirosis. El documento consolida orientaciones para el manejo clínico, la vigilancia epidemiológica y el control vectorial, incorporando además la participación comunitaria y la comunicación de riesgos como elementos esenciales para reducir la transmisión y evitar complicaciones graves.
Este avance es resultado del trabajo sostenido de equipos técnicos de la Secretaría de Salud (SESAL), en articulación con instituciones nacionales, autoridades locales y socios de cooperación, que han contribuido a fortalecer la respuesta del país desde distintas áreas. La construcción de la normativa refleja un proceso colaborativo que ha permitido actualizar protocolos, armonizar criterios y mejorar la capacidad de anticipación y respuesta ante brotes.
De manera complementaria, los esfuerzos para fortalecer la respuesta del país frente al dengue también han incluido el componente clínico. La actualización del protocolo nacional y la consolidación de la Red de Expertos Clínicos refuerzan la calidad de la atención y la toma de decisiones en los servicios de salud, complementando este marco normativo.
Entre los principales aportes de esta actualización destacan el fortalecimiento del protocolo clínico para una atención más oportuna y de calidad; la mejora de los procesos de vigilancia epidemiológica, fundamentales para la toma de decisiones informadas; y el impulso de un enfoque más sostenible del control vectorial. A ello se suma el reconocimiento del rol estratégico de las comunidades en la prevención y detección temprana de signos de alarma. En conjunto, estos avances fortalecen la capacidad del país para actuar con mayor anticipación y calidad en la atención del dengue.
Este proceso ha contado con la participación de diversas instituciones, entre ellas la Alcaldía del Distrito Central, COPECO, y organizaciones como Médicos Sin Fronteras, Clinton Health Access Initiative (CHAI) y Partnership for the Americas (PFA), cuyo acompañamiento ha contribuido a fortalecer las capacidades nacionales frente a las arbovirosis.
Asimismo, se destaca el apoyo del Gobierno de la República de Corea, a través del proyecto que ha sido clave para fortalecer este proceso de actualización normativa y el desarrollo de capacidades técnicas en el país. Su cooperación ha contribuido a consolidar herramientas y enfoques orientados a mejorar la preparación y la respuesta frente al dengue.
La actualización de esta normativa constituye un paso fundamental; su impacto dependerá de su implementación efectiva en los servicios de salud y en el territorio. En un contexto en el que el diagnóstico oportuno y el manejo adecuado del paciente son determinantes, contar con lineamientos técnicos actualizados contribuye directamente a la protección de la vida.
La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) acompañó este proceso mediante cooperación técnica, contribuyendo a consolidar una respuesta integral, articulada y basada en evidencia frente a las arbovirosis en el país.
