Buenos Aires, 17 de julio del 2026 (OPS). Con el objetivo de promover un intercambio sobre estrategias para prevenir la Retinopatía del Prematuro (ROP) y sus secuelas potenciales, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en conjunto con UNICEF, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Grupo ROP organizaron un conversatorio sobre estudios, técnicas y tratamientos de esta enfermedad ocular que afecta a los niños prematuros.
Durante el conversatorio - al que asistieron más de 270 profesionales de la salud de distintas disciplinas - se identificaron intervenciones perinatales preventivas; se evaluaron estrategias de pesquisa, tratamiento y trabajo en red; se promovieron estrategias de seguimiento a largo plazo y se analizó el impacto de la discapacidad visual a lo largo del curso de vida.
La apertura estuvo a cargo de la especialista en Gestión de Programas y Alianzas de la OPS en Argentina, Cecilia Marzoa que afirmó: “La supervivencia de los recién nacidos prematuros representa un enorme logro sanitario, pero el desafío es asegurar se traduzca en una vida plena, con las mejores oportunidades de crecimiento, desarrollo y bienestar”. Además, aseguró que “cada intervención y cada oportunidad de cuidado pueden marcar una diferencia significativa en la visión, el neurodesarrollo y la calidad de vida de los niños y las niñas nacidos prematuramente”.
Por su parte, la oficial de Salud de UNICEF Argentina, Julia Anciola, expresó que “este conversatorio tiene como objetivo reflexionar sobre qué pueden hacer desde los servicios de salud para mejorar la calidad de atención, además de la importancia de garantizar sistemas de salud coordinados y con la capacidad de prevenir la retinopatía y reducir sus secuelas”.
Luego, la oficial en Salud Sexual y Reproductiva de UNFPA Argentina, Celeste Leonardi celebró “este espacio de intercambio tan diverso para enfrentar los desafíos que conlleva la ROP, establecer redes para la implementación de un modelo integral de atención prenatal, garantizar intervenciones oportunas y brindar el acompañamiento necesario para que las familias puedan asumir los cuidados de forma integral”.
De parte de Grupo ROP participaron el neonatólogo Alejandro Dinerstein; la médica pediatra y neonatóloga Celia Lomuto, quien dio una presentación de datos actualizados sobre los casos de esta enfermedad en Argentina; además de la oftalmóloga Celeste Mansilla, que expuso sobre las distintas estrategias para el tratamiento oportuno y los sistemas seguros de atención para el correcto manejo de la patología y sus secuelas.
También estuvo presente el médico pediatra, neonatólogo y también miembro del Grupo ROP Ernesto Alda, quien hizo hincapié en que la ROP es la principal causa de discapacidad visual grave y de ceguera infantil en el país, y detalló que “se trata de una enfermedad cuyas causas son, en gran medida, prevenibles. La detección temprana de un embarazo de alto riesgo y su derivación oportuna a maternidades con capacidad para brindar atención especializada favorecen la salud del feto y del recién nacido, disminuyendo el riesgo de desarrollar esta enfermedad".
La enfermera e integrante del Grupo ROP, Ana Quiroga, hizo hincapié en los distintos factores que se deben abordar desde el cuidado para la prevención de la retinopatía del prematuro como el correcto uso del oxígeno la lactancia materna, la inclusión de la familia, la termorregulación, la prevención de infecciones, y la calidad de la atención del personal de salud. “Reducir la carga de morbilidad visual por la retinopatía requiere un enfoque integral que combine protocolos basados en evidencia con mejora continua de la calidad”, indicó.
La ROP es una es una enfermedad ocular provocada por una alteración de la vasculogénesis de la retina que afecta únicamente a prematuros. Su prevención depende no solo de la pesquisa oportuna, sino de un abordaje integral que abarca desde los cuidados prenatales y la estabilización neonatal, hasta el manejo adecuado de la oxigenoterapia, la nutrición, la prevención de infecciones y políticas transfusionales. La tasa de incidencia de la ROP es un indicador clave de la calidad asistencial, y de la misma forma, es esencial garantizar redes organizadas para el tratamiento, seguimiento familiar y rehabilitación.
