Bogotá-Colombia. 13 de enero de 2026. La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud OPS/OMS fortaleció durante el 2025 la Vigilancia Basada en Comunidad (VBC), en coordinación con el Instituto Nacional de Salud (INS) – entidad que lidera el proceso de vigilancia comunitaria en el país –, las entidades territoriales y las comunidades, con el propósito de mejorar la detección temprana de situaciones de interés en salud pública.
Las acciones se enmarcaron en el proyecto “Apoyar a Colombia en la preparación, alerta y respuesta a emergencias en salud con enfoque multiamenaza”, financiado por el Banco Mundial y ENterritorio, y el proyecto Fondo para Pandemias, orientado a optimizar la respuesta frente a pandemias mediante comunidades y territorios comprometidos: “Comunidades informadas, territorios preparados, vidas más seguras”, una muestra de la importancia de continuar apoyando la cooperación técnica como una vía efectiva para fortalecer la salud pública en comunidades apartadas y vulnerables.
Gracias a este esfuerzo articulado, 3.098 personas se formaron en diferentes modalidades: 852 entrenadores fortalecieron sus competencias para replicar procesos en los territorios, 1.744 agentes comunitarios recibieron formación completa para la detección oportuna de alertas sanitarias, principalmente, en los departamentos de Caquetá, Guaviare y Putumayo; y 502 agentes adicionales participaron en una capacitación en fiebre amarilla en el departamento de Tolima, como respuesta al brote declarado por el Ministerio de Salud y Protección Social, garantizando la identificación rápida de señales y la activación de rutas locales. Otros departamentos con capacitaciones fueron Norte de Santander, Choco, Amazonas, Valle del Cauca, Nariño.
Como resultado, se consolidó una red comunitaria activa que reporta situaciones relevantes de manera oportuna, evidenciando que las comunidades son un componente esencial para la vigilancia y respuesta en salud pública. De este modo, la OPS/OMS reafirma su compromiso de continuar acompañando al país en la implementación de modelos de vigilancia inclusivos, participativos y sostenibles, que fortalezcan la capacidad de respuesta desde el nivel local.
El compromiso comunitario constituye la base que sostiene estas redes de vigilancia, mientras que el sistema de salud y los equipos técnicos garantizan la respuesta ante los eventos reportados. Cada acción de educación, prevención y notificación confirma que la vigilancia comunitaria es una estrategia colectiva para proteger a las poblaciones más vulnerables.
