Bogotá. Mayo de 2026. Durante los días 26 y 27 de mayo, Bogotá fue sede de la Tercera Reunión de Expertos para el Desarrollo de un Marco de Monitoreo y Evaluación de la Acción Intersectorial para la Equidad en Salud, un espacio liderado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) que reunió a expertos internacionales y representantes de gobiernos nacionales, subnacionales y locales, así como de la academia, para avanzar en la construcción de herramientas que fortalezcan la gobernanza para la salud y el bienestar en la región de las Américas.
La reunión hace parte de un proceso internacional iniciado en Río de Janeiro en 2024, que se ha venido consolidando a través de encuentros virtuales y reuniones presenciales orientadas al desarrollo de un marco conceptual, metodológico y operativo para el monitoreo y evaluación de la acción intersectorial y de los enfoques de Salud en Todas las Políticas.
Durante la apertura del encuentro, Ginna Tambini, Representante de la OPS/OMS en Colombia afirmó que: “hoy más que nunca, los gobiernos, las instituciones y las organizaciones sociales y comunitarias necesitan sistemas de monitoreo que permitan evaluar no solo resultados sectoriales aislados, sino también capacidades de coordinación, gobernanza multinivel, participación social, integración institucional y generación de valor público”. Así mismo, destacó que la salud y el bienestar no dependen exclusivamente de los sistemas sanitarios, sino también de múltiples factores sociales, económicos, ambientales y territoriales que requieren respuestas articuladas entre sectores y niveles de gobierno.
Participantes de la reunión destacaron la importancia de fortalecer capacidades de gobernanza para la salud y el bienestar, entendidas como la capacidad de gobiernos, instituciones y actores sociales para orientar decisiones colectivas hacia mejores condiciones de vida, equidad y bienestar, mediante liderazgo político, articulación multinivel, participación social y acción intersectorial.
“Lo que hoy discutimos trasciende la construcción de un conjunto de indicadores. Estamos participando en el desarrollo de una arquitectura que fortalece los procesos de gobernanza para la salud y el bienestar”, reafirmó Tambini.
A lo largo de las sesiones de trabajo, los participantes discutieron dominios e indicadores relacionados con la alineación de metas y compromisos, gobernanza, enfoque de equidad, participación social y evaluación de procesos. Asimismo, se abordaron las categorías que permiten definir los grados de intersectorialidad de las políticas e intervenciones públicas.
Durante la reunión también se presentaron experiencias y casos exitosos que permitieron reflexionar sobre consideraciones esenciales para evaluar la intersectorialidad con perspectiva de equidad. Estas experiencias evidenciaron la importancia de comprender no solo los resultados alcanzados, sino también las capacidades institucionales, los procesos de coordinación y las dinámicas de participación social que hacen posible la acción intersectorial.
De igual manera, se destacaron contribuciones concretas de la evaluación de la intersectorialidad para el diseño, implementación y fortalecimiento de políticas públicas en distintos niveles administrativos y gubernamentales, mostrando cómo los sistemas de monitoreo y evaluación pueden convertirse en herramientas estratégicas para orientar decisiones, mejorar la coordinación entre sectores y fortalecer la gobernanza para la salud y el bienestar.
Asimismo, se reflexionó sobre la necesidad de que los sistemas de monitoreo y evaluación no se limiten únicamente a medir resultados finales, sino que también permitan comprender cómo se construyen capacidades institucionales, cómo se fortalecen las relaciones entre sectores y qué condiciones favorecen o limitan la acción intersectorial orientada a reducir inequidades en salud.
Como resultado de la reunión, se avanzó en la construcción de una hoja de ruta para el desarrollo del sistema de evaluación de la acción intersectorial y se identificaron iniciativas nacionales y locales que podrán contribuir al pilotaje del instrumento de monitoreo.
La OPS/OMS reconoce que este proceso representa un paso importante para fortalecer las capacidades de los países y territorios en el seguimiento y evaluación de la acción intersectorial, así como de políticas e iniciativas orientadas a abordar los determinantes sociales de la salud y avanzar hacia sociedades más equitativas, saludables y sostenibles.
