Evaluar los daños, identificar las necesidades prioritarias y mantener los servicios esenciales de salud siguen siendo prioridades clave.
Washington, D.C., 20 de agosto de 2026 (OPS) – A poco más de una semana del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto, la respuesta de salud está entrando en una nueva fase, centrada en evaluar el nivel de daños a la infraestructura sanitaria, identificar las necesidades prioritarias y mantener los servicios esenciales de salud en las comunidades afectadas, según el último informe de situación publicado por la OPS.
La OPS/OMS continúa apoyando al Ministerio de Salud y Protección Social (MSPS), al Instituto Nacional de Salud (INS) y a las autoridades locales de salud en estas acciones, incluyendo la evaluación de establecimientos de salud afectados, el monitoreo de riesgos para la salud en los albergues temporales de emergencia, la coordinación de los Equipos Médicos de Emergencia (EMT) y acciones relacionadas con agua, saneamiento, higiene y salud mental.
Según el informe de situación, 303 establecimientos de salud han sido afectados en 11 de los 15 departamentos impactados por el terremoto. Al 18 de agosto, el Ministerio de Salud había verificado daños en 192 establecimientos y priorizado 50 en los que los daños podrían comprometer la continuidad o la capacidad de los servicios de salud.
“Ahora estamos pasando de la respuesta inmediata a una nueva fase, en la que es fundamental comprender la magnitud de los daños a los servicios de salud, identificar las necesidades más urgentes y garantizar que la atención esencial siga llegando a las comunidades afectadas”, señaló la Dra. Ana Rivière Cinnamond, Representante de la OPS/OMS en Colombia. “La OPS/OMS está trabajando estrechamente con las autoridades sanitarias de Colombia para fortalecer estas capacidades y apoyar la toma de decisiones basada en las necesidades identificadas sobre el terreno”.
Evaluación de daños para mantener los servicios de salud
La OPS/OMS está trabajando con el Ministerio de Salud para evaluar el estado de los establecimientos de salud afectados por el terremoto e identificar aquellos que requieren atención más urgente.
La OPS/OMS ha capacitado a personal de salud para realizar evaluaciones rápidas de los establecimientos afectados. Cuando se identifica un daño más grave, ingenieros y arquitectos realizan evaluaciones adicionales para determinar qué se necesita para reforzar o mantener los servicios.
La Organización también está ayudando a las autoridades de salud a consolidar esta información para identificar dónde se encuentran las mayores necesidades y priorizar el apoyo y las intervenciones.
Monitoreo de riesgos para la salud en albergues temporales
La OPS/OMS también está apoyando a Colombia en el monitoreo de la salud de las personas que viven en albergues temporales de emergencia.
Al 18 de agosto, 75 albergues temporales estaban funcionando en siete departamentos y distritos afectados. La OPS/OMS ha trabajado con el INS para fortalecer un sistema que ayuda a las autoridades a monitorear los síntomas e identificar aumentos inusuales de enfermedades, lo que permite investigar posibles riesgos para la salud y responder de manera temprana.
La información recopilada en los albergues se está consolidando para ayudar a las autoridades a monitorear la situación y tomar decisiones oportunas. Según el informe de situación, el sistema nacional de vigilancia de enfermedades de Colombia continúa operativo a pesar del terremoto, con un cumplimiento del 99,94 % de los requisitos de notificación durante la semana epidemiológica 32.
La OPS/OMS también está apoyando medidas para reducir los riesgos para la salud en los albergues y establecimientos de salud afectados, incluyendo el monitoreo de la calidad del agua, el suministro de agua embotellada y productos de limpieza, la promoción de la inocuidad de los alimentos y el fortalecimiento de las medidas de control de vectores y plagas.
Coordinación de los equipos médicos de emergencia según las necesidades
A solicitud del Ministerio de Salud, la OPS/OMS activó el 14 de agosto una Célula Virtual de Coordinación de Equipos Médicos de Emergencia (CICOM) para registrar y evaluar las ofertas de asistencia médica de emergencia.
La respuesta continúa dependiendo principalmente de las capacidades nacionales. Actualmente, un EMT nacional está operando en tres lugares, mientras que otros dos equipos se encuentran en proceso de movilización. El Buque Hospital San Raffaele ha desplegado equipos móviles en Bajo Calima, Río Cajambre y Cali, y se está movilizando capacidad quirúrgica especializada adicional para Litoral del San Juan.
Los EMT internacionales también permanecen en espera en caso de que el Ministerio de Salud determine que es necesario su despliegue. El mecanismo de coordinación continuará activo para evaluar las ofertas en función de las necesidades identificadas, sin que se inicie ningún despliegue internacional sin la autorización del Ministerio.
Proteger la salud y restablecer las capacidades esenciales
La OPS/OMS está apoyando los esfuerzos de respuesta en salud mental y apoyo psicosocial mediante capacitación en primeros auxilios psicológicos, el fortalecimiento de las rutas de derivación en salud mental y el apoyo a los equipos de respuesta de primera línea.
Los servicios de laboratorio también se han visto afectados. Los laboratorios de salud pública de Quindío, Risaralda y Caldas permanecen cerrados debido a daños en su infraestructura, mientras que las actividades del laboratorio de salud pública del Valle del Cauca han sido suspendidas temporalmente mientras se evalúan su infraestructura, seguridad y equipos.
La OPS/OMS está apoyando a las autoridades para mantener mecanismos alternativos de recepción, transporte y procesamiento de muestras prioritarias mientras estos laboratorios trabajan para restablecer sus operaciones.
Apoyo continuo para la próxima fase
Esta emergencia ha profundizado y agravado vulnerabilidades subyacentes y de larga data que ya afectaban a la población. A medida que Colombia entra en la siguiente fase de la respuesta, persisten importantes necesidades de salud, entre ellas establecimientos de salud temporales, equipos biomédicos, medicamentos, suministros para ampliar la capacidad hospitalaria, reactivos de diagnóstico e insumos de laboratorio, así como materiales para apoyar el monitoreo de la calidad del agua y la inocuidad de los alimentos. Estas necesidades se ven agravadas por la preocupación ante el aumento de las lluvias asociado al fenómeno de El Niño, que podría afectar aún más a las comunidades ya vulnerables, aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores y ejercer una presión adicional sobre los servicios de salud.
La OPS/OMS continúa trabajando con las autoridades sanitarias nacionales y locales de Colombia y con sus socios para identificar brechas críticas, fortalecer las capacidades de respuesta y movilizar el apoyo necesario para mantener los servicios esenciales de salud y proteger la salud de las comunidades afectadas por el terremoto.
