La Paz, Bolivia, 22 de octubre de 2026 (OPS/OMS) — Frente a los desafíos de acceso, financiamiento y calidad de la atención sanitaria, el departamento de La Paz, sede del Gobierno boliviano, reunió a 190 autoridades de 141 instituciones y actores sociales, junto a la cooperación internacional, en el Primer Encuentro Departamental por la Salud y la Vida de los Paceños, bajo el lema Construyendo el Sistema Departamental de Salud. La iniciativa busca establecer una agenda conjunta para transformar la gestión sanitaria y fortalecer la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno.
Destacó la participación de las principales autoridades de los diferentes niveles de gobierno del Estado, liderado por el gobernador del departamento Luis Revilla y la ministra de Salud y Deportes, Marcela Flores. La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) participó en este espacio de concertación con su representante en Bolivia, Elena Vuolo, y el asesor internacional de Sistemas y Servicios de Salud, Joel Caraballo, quien expuso sobre la importancia de fortalecer los sistemas de salud y las Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) como pilares de una transformación sanitaria sostenible, basada en la Atención Primaria de Salud (APS).
Durante su exposición, Caraballo destacó que los problemas de salud no pueden abordarse únicamente desde el tratamiento de las enfermedades, puesto que sus causas también están relacionadas con las condiciones sociales, económicas y ambientales en las que viven las personas. En ese sentido, explicó la importancia de desarrollar capacidades institucionales para promover la salud, prevenir enfermedades, reducir las inequidades y responder de manera integral a las necesidades de la población.
El especialista subrayó que fortalecer las FESP significa mejorar la capacidad del Estado para conducir, planificar, coordinar y evaluar las políticas de salud, mediante una rectoría sólida y mecanismos eficientes de gobernanza. Recordó que Bolivia desarrolló una evaluación de estas funciones y un plan de acción en 2023, instrumentos que requieren actualización para responder a los nuevos desafíos del sistema sanitario y a las prioridades nacionales hacia 2030.
La situación del departamento de La Paz ilustra la magnitud de estos desafíos. Según los datos presentados por la OPS/OMS, el departamento cuenta con una población de 3.030.917 habitantes, 917 establecimientos de salud y 24 redes sanitarias. De estos establecimientos, 860 corresponden al primer nivel, 36 al segundo y 21 al tercero, lo que evidencia la importancia de mejorar su articulación y fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios, especialmente en el ámbito de la atención primaria.
En este contexto, la cooperación técnica de la OPS/OMS se orienta a fortalecer las capacidades nacionales y subnacionales mediante asesoramiento basado en evidencia, capacitación, intercambio de experiencias entre países y acompañamiento a los procesos de planificación. Estas acciones forman parte de las prioridades de cooperación de la Organización en Bolivia, dirigidas a promover un Sistema de Salud resiliente, con servicios integrados, de calidad y adaptados a la diversidad social, cultural y territorial del país.
El encuentro, impulsado por la Gobernación de La Paz, los gobiernos municipales de La Paz y El Alto y la Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales del Departamento de La Paz (AGAMDEPAZ), espera avanzar en la definición del Sistema Departamental de Salud, validar una propuesta de Ley Departamental de Salud, conformar un Consejo Departamental de Salud y establecer compromisos interinstitucionales. También se busca mejorar la coordinación de la referencia de pacientes y la disponibilidad de camas hospitalarias, así como los mecanismos de financiamiento y gestión de los servicios.
La participación de la OPS/OMS reafirma su acompañamiento técnico a las autoridades nacionales y subnacionales para impulsar sistemas de salud más integrados y resilientes. El desafío para La Paz será convertir los acuerdos institucionales en políticas y acciones sostenibles que permitan reducir las barreras de acceso, mejorar la calidad de los servicios y garantizar que la salud responda a las necesidades de todas las personas, sin dejar a nadie atrás.
