Cómo identificar y frenar la desinformación sobre vacunas: guías de la OPS para periodistas y creadores de contenido

 auto_awesome Showing translation for Two young people: female and male and one mobile phone with health icons Translate instead Two young people: fmelae and male and one mobile phone with health icons 72 Dos jóvenes —una mujer y un hombre— y un teléfono móvil con iconos de salud.

Washington, D.C., 23 de junio de 2026 (OPS) – A pesar del amplio consenso científico sobre la seguridad y eficacia de las vacunas, la desinformación sigue afectando la confianza en la inmunización y representa un desafío para la salud en las Américas. Para hacerle frente, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó guías dirigidas a periodistas y creadores de contenido, con herramientas prácticas para identificar información falsa y ayudar a las audiencias a reconocerla.

Las guías subrayan que la desinformación suele difundirse más rápido y alcanzar mayor visibilidad que la información basada en evidencia, especialmente cuando apela a emociones intensas o presenta elementos que la hacen parecer verosímil. Gran parte de estos contenidos proviene de los denominados “superdifusores”, actores que desacreditan la ciencia y, en algunos casos, obtienen beneficios económicos mediante la venta de supuestos productos de salud sin respaldo científico o cobrando por acceso a contenidos exclusivos.

“Utilizan diversas estrategias para crear contenido que es más propenso a viralizarse. Por ejemplo, apelar a emociones fuertes, como el miedo, el asco o la tristeza”, explicó Lauren Vulanovic, autora de la guía y consultora del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS. “También suelen usar historias ––muchas veces inventadas o extrapoladas–– que ilustran sus puntos, porque saben que los datos científicos no van en su favor”, agregó. 

Recomendaciones para creadores de contenido

La guía dirigida a creadores de contenido señala que la información errónea suele estar diseñada para viralizarse, aprovechando emociones, creencias preexistentes y la necesidad de respuestas simples a temas complejos.

Para determinar si una información es falsa, la OPS aconseja en la guía prestar atención a aspectos sospechosos como enlaces que no funcionan, autores con biografías inverosímiles, errores ortográficos o datos sin fuente verificable. Además, recomienda evitar amplificar información incorrecta, incluso al intentar desmentirla, y adoptar un tono empático que facilite el diálogo con las audiencias, evitando confrontaciones, así como cuestionar la información sin atacar a las personas para no generar rechazo o desconfianza.

Además, sugiere simplificar el lenguaje técnico y colaborar con expertos para ofrecer información clara y confiable.

Recomendaciones para periodistas

La guía dirigida a profesionales de los medios subraya que, en temas donde existe consenso científico claro —como la vacunación—, no es apropiado presentar las distintas posturas como equivalentes. En su lugar, recomienda informar según el “peso de la evidencia”, priorizando la información respaldada por la ciencia.

También advierte que repetir información falsa puede contribuir a su difusión, y aconseja evitar titulares sensacionalistas que puedan inducir a error. Asimismo, destaca la importancia de verificar fuentes, explicar posibles conflictos de interés y comunicar de manera clara el riesgo que representa la desinformación para la salud pública.

La OPS también advierte que la exposición a información errónea, incluso breve, puede influir negativamente en la intención de vacunarse.

Un desafío creciente en la era digital

Expertos señalan que la desinformación ha aumentado en los últimos años, en parte debido al uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, que facilita la producción y difusión de contenidos engañosos, cada vez más difíciles de distinguir de la información fiable.

“Hay que tener mucho cuidado porque estas herramientas permiten crear imágenes y videos cada vez más convincentes. Por eso, una de las formas más útiles para combatir la desinformación es aprender a detectar los contenidos creados por la IA y compartir este conocimiento con amigos y familiares”, dijo Vulanovic. 

Ante este contexto, la OPS recomienda promover la alfabetización digital, fomentar el pensamiento crítico y fortalecer las iniciativas de verificación de datos. 

La organización también ofrece recursos dirigidos a trabajadores de la salud, docentes y equipos de comunicación, como parte de sus iniciativas para fortalecer la confianza en la vacunación.

La importancia de la vacunación

En los últimos 50 años, los programas de inmunización han salvado más de 15 millones de vidas en las Américas. Sin embargo, la región aún no alcanza niveles suficientes de cobertura de vacunación en todos los países para garantizar una protección colectiva sostenida. 

“Las vacunas son seguras y sumamente efectivas para prevenir enfermedades, pero necesitamos fortalecer la confianza en ellas, para que las personas se animen a vacunarse y se mantengan al día, sin tener que esperar a que el sistema las busque”, explicó Daniel Salas, gerente ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS. “Tenemos que combatir la desinformación sobre vacunas, porque está quitando la oportunidad a personas, familias y comunidades de estar bien protegidas”, concluyó.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inmunización evita entre 3,5 y 5 millones de muertes cada año por enfermedades como la difteria, el tétanos, la tosferina, la gripe y el sarampión.