Tegucigalpa, 23 y 24 de julio de 2026 (OPS). Para muchas personas que enfrentan depresión, estrés severo, violencia sexual, epilepsia o riesgo de suicidio, el primer contacto con el sistema de salud no ocurre en un hospital especializado, sino en un centro de salud de su comunidad. La capacidad del personal de atención primaria para reconocer estas condiciones y brindar una respuesta oportuna puede marcar la diferencia entre recibir ayuda a tiempo o permanecer sin atención.
Con esta visión, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) la Secretaría de Salud y la Región Sanitaria Metropolitana del Distrito Central desarrollaron una serie de jornadas de fortalecimiento de capacidades sobre la Guía de Intervención mhGAP 2.0 dirigidas a personal de salud del primer nivel de atención.
La iniciativa forma parte del proyecto "Acceso seguro a servicios de salud para poblaciones vulnerables en municipios afectados por desastres, eventos climáticos y violencia, priorizados en el plan de Acción Humanitaria de Honduras 2026 " apoyado por el Fondo Humanitario para Honduras (RHPF LAC), coordinado por la OPS en coordinación con la SESAL y la Región Metropolitana del Distrito Central, que promueve el fortalecimiento de los recursos humanos en salud como un componente esencial para ampliar el acceso a servicios de salud mental y fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios frente a las necesidades de la población.
Las jornadas reúnen a médicos, psicólogos y otros profesionales de establecimientos priorizados de la Región Metropolitana del Distrito Central con el objetivo de actualizar los conocimientos y habilidades del personal de salud en la aplicación de la Guía de Intervención mhGAP versión 2.0 de la OPS, para fortalecer la detección temprana, el manejo integral y la referencia oportuna de los trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias en los servicios de salud no especializados. Esta estrategia busca que más personas puedan acceder a atención de calidad cerca de sus hogares, sin depender exclusivamente de servicios especializados que muchas veces son limitados o de difícil acceso.
Uno de los componentes centrales del proceso es la actualización técnica sobre la Guía mhGAP 2.0, una herramienta de la Organización diseñada para apoyar a los equipos de atención primaria en el abordaje de trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias en contextos donde los recursos especializados son limitados. Durante la jornada, los participantes analizaron avances y desafíos en la implementación de la guía e intercambiaron experiencias sobre problemáticas prioritarias como violencia sexual, migración, depresión, estrés, epilepsia y prevención del suicidio.
El proceso también contempla una jornada de sensibilización e introducción al abordaje integral de la salud mental para personal que inicia su formación en mhGAP. Los participantes profundizan en la importancia de integrar la salud mental en la Atención Primaria de Salud y fortalecen conocimientos prácticos para identificar señales de alerta, brindar apoyo inicial, realizar referencias oportunas y dar seguimiento a personas con condiciones prioritarias de salud mental.
Estas acciones forman parte de una estrategia para fortalecer la capacidad resolutiva del primer nivel de atención y acercar los servicios de salud mental a las comunidades, para que una persona con depresión reciba atención temprana, una víctima de violencia encuentre apoyo oportuno o una persona con riesgo de suicidio sea identificada antes de que la situación se agrave. De esta manera, el fortalecimiento del recurso humano se traduce en mejores oportunidades de atención para quienes más lo necesitan.
La actualización de capacidades en salud mental es también una inversión estratégica en la resiliencia del sistema sanitario. Al mejorar las competencias del personal que trabaja en los servicios de salud no especializados, se amplía la capacidad de respuesta de la red de atención y se reducen brechas en el acceso a servicios esenciales, especialmente para poblaciones que enfrentan condiciones de vulnerabilidad o barreras geográficas, económicas o sociales.
