Montevideo, 24 de marzo de 2026 — En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, Uruguay renovó su compromiso para enfrentar una enfermedad que, pese a ser prevenible y curable, continúa representando un importante problema de salud pública. La jornada central fue organizada por el Ministerio de Salud Pública, la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes (CHLA-EP), con la participación de autoridades sanitarias, equipos de salud y la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en Uruguay.
Este año, el lema impulsado por la OPS y la OMS, “Sí, ¡podemos acabar con la tuberculosis!”, busca reforzar la urgencia de redoblar esfuerzos, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad social.
Una enfermedad que refleja desigualdades
Durante 2025, Uruguay notificó 1.450 casos de tuberculosis, con una tasa de incidencia de 36,5 por cada 100.000 habitantes. Si bien se observa una leve disminución respecto al año anterior, la carga de la enfermedad sigue siendo significativa.
Montevideo concentra la mayor cantidad de casos (871), seguida por Canelones (193) y Maldonado (69). A nivel territorial, los municipios A, D y F de la capital reúnen una proporción importante de los casos, lo que evidencia la estrecha relación entre tuberculosis y condiciones de vida, acceso a servicios de salud y exclusión social.
La enfermedad también impacta de forma particular en poblaciones vulnerables:
Personas privadas de libertad: 13% de los casos
Personas que viven con VIH: 11%
Personas en situación de calle: 11%
Contactos de casos: 16%
Niños, adolescentes y transmisión reciente
En 2025 se registraron 189 casos en niños y adolescentes, lo que constituye una señal de transmisión activa en la comunidad. La presencia de tuberculosis en estas edades es un indicador clave que alerta sobre la circulación reciente de la enfermedad.
Desafíos en el tratamiento y muertes evitables
Aunque la tuberculosis tiene tratamiento efectivo, persisten desafíos importantes. El éxito terapéutico alcanza el 68%, mientras que un 18% de los pacientes pierde seguimiento, lo que compromete los resultados.
Ese mismo año, 123 personas fallecieron por tuberculosis, con una tasa de mortalidad de 3,5 por cada 100.000 habitantes. Si bien hubo una reducción respecto a 2024, estas muertes siguen siendo evitables.
La contribución de OPS a la agenda nacional
En este contexto, la representante de OPS en Uruguay, Dra. Caroline Chang, subrayó el compromiso sostenido de la organización con el país en esta temática.
“En los últimos años hemos brindado diversas cooperaciones técnicas orientadas principalmente al fortalecimiento del Laboratorio Nacional de Referencia y del Laboratorio del Programa Nacional de Tuberculosis, mediante insumos y capacitación en técnicas diagnósticas”, explicó.
En 2025, una misión regional de asesores de OPS trabajó junto a las autoridades nacionales para identificar nuevas líneas de cooperación. Varias de estas acciones ya están en marcha y continuarán consolidándose en reuniones programadas durante este año.
Asimismo, la OPS impulsa la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades y Condiciones Relacionadas con la Salud para 2030, donde la tuberculosis es una prioridad. Uruguay ha adherido a este objetivo regional y comenzó a implementar acciones alineadas con esta hoja de ruta.
Chang reiteró que la OPS continuará a disposición del Ministerio de Salud Pública y de las instituciones nacionales para brindar cooperación técnica, “procurando siempre el mejor estado de salud de la población”.
