Washington, D.C., 3 de junio de 2026 — La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) felicitaron hoy a las Islas Turcas y Caicos por haber sido certificadas por la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH y la hepatitis B. Este hito refleja el firme compromiso del territorio con la protección de la salud de las mujeres, los niños y las familias.
Las Islas Turcas y Caicos son el primer territorio de las Américas en validar la eliminación de la transmisión maternoinfantil de la hepatitis B, lo que representa un logro significativo para la región.
“Esta certificación demuestra que la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH y la hepatitis B es alcanzable mediante un compromiso político sostenido, sistemas de salud sólidos y un acceso equitativo a la atención”, afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. “Las Islas Turcas y Caicos están dando un ejemplo a los países del Caribe y de otras regiones del mundo”.
“Este hito refleja años de trabajo dedicados a garantizar que cada mujer embarazada y cada niño tengan acceso a servicios de salud oportunos y de calidad”, agregó el Dr. Jarbas Barbosa, director de la OPS. “Demuestra el poder de la atención primaria de salud integrada y la importancia de no dejar a nadie atrás, incluidas las poblaciones más vulnerables.”
Las Islas Turcas y Caicos alcanzaron este logro gracias a su sistema de salud resiliente e integrado, en el que los servicios de salud maternoinfantil son ampliamente accesibles y los centros públicos y privados trabajan en estrecha coordinación. La atención prenatal está disponible en todos los centros de atención primaria y es gratuita para todas las mujeres, independientemente de su nacionalidad o situación legal. Se realizan pruebas sistemáticas de detección del VIH, la sífilis y la hepatitis B para las mujeres embarazadas bajo un modelo de exclusión voluntaria, respaldadas por evaluaciones rápidas, diagnósticos confirmatorios y tratamiento oportuno.
La alta cobertura de intervenciones esenciales también ha sido fundamental para el éxito. Más del 95% de las mujeres embarazadas asisten a controles prenatales y son examinadas para detectar infecciones, mientras que más del 90% de los recién nacidos reciben la vacuna contra la hepatitis B de manera oportuna, incluida la dosis al nacer dentro de las primeras 24 horas. Todos los lactantes expuestos al VIH reciben seguimiento y pruebas adecuadas, y se brinda atención integral a madres y recién nacidos a través de servicios integrados.
El territorio también ha garantizado un acceso ininterrumpido a diagnósticos y tratamientos, sustentado por sistemas sólidos de vigilancia y una coordinación efectiva entre los sectores público y privado. Los esfuerzos dirigidos a alcanzar a las poblaciones migrantes —mediante actividades de divulgación multilingüe y servicios comunitarios— se complementan con un monitoreo continuo para garantizar el acceso oportuno a la atención de grupos altamente móviles.
“Este reconocimiento significa que nuestro sistema de salud es fuerte y capaz. Demuestra que nos tomamos en serio la protección de nuestras familias y la inversión en el futuro de nuestros niños”, afirmó Kyle Knowles, Ministro de Salud y Servicios Humanos de las Islas Turcas y Caicos. “Pero sabemos que esto no termina aquí. Seguimos mejorando la manera en que damos seguimiento a bebés y madres, asegurándonos de que estos servicios sean fácilmente accesibles.”
Para recibir la certificación de la OMS, los países deben demostrar que han mantenido de forma sostenida los siguientes indicadores:
- Reducir la tasa de transmisión maternoinfantil del VIH a menos del 2%
- Lograr menos de 5 nuevas infecciones pediátricas por VIH por cada 1.000 nacidos vivos
- Mantener una cobertura igual o superior al 95% en atención prenatal, pruebas de VIH y tratamiento para mujeres embarazadas
Mantener la eliminación requerirá inversión continua, vigilancia y un enfoque fuerte en la equidad. Un monitoreo y evaluación sólidos son esenciales para conservar la certificación, garantizando que los servicios prenatales de alta calidad siguen siendo accesibles y que las madres con VIH y los lactantes expuestos reciben atención y seguimiento oportunos y constantes.
“Este logro es verdaderamente trascendental. Representa un gran hito para la salud pública y para la respuesta mundial al VIH, marcando un paso importante hacia nuestro objetivo compartido de poner fin al sida en niños para 2030”, afirmó Anurita Bains, directora asociada de VIH/Sida de UNICEF.
“Este hito refleja una fuerte voluntad política y una inversión sostenida en atención primaria de salud. También reconoce la dedicación de los equipos de salud y de las personas que viven con el VIH y las más afectadas por el virus, quienes trabajan cada día para garantizar que los bebés nazcan libres de infecciones prevenibles”, añadió Luisa Cabal, directora regional de ONUSIDA.
Las Islas Turcas y Caicos se unen a un número creciente de países y territorios de las Américas que han alcanzado este importante hito de salud pública, contribuyendo al objetivo regional de poner fin a la transmisión maternoinfantil del VIH, la sífilis y la hepatitis B.
