Washington, D.C., 5 junio de 2026 (OPS) – Con el inicio de la temporada de huracanes del Atlántico de 2026, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insta a los países a revisar sus planes de contingencia y reforzar sus medidas de preparación para proteger los sistemas de salud frente al impacto de huracanes, inundaciones, deslizamientos de tierra y otros eventos meteorológicos extremos.
Aunque los pronósticos indican que la temporada de huracanes de 2026 podría ser menos activa que en años recientes, la OPS advierte que incluso una sola tormenta de gran intensidad puede causar graves interrupciones en los servicios de salud y representar riesgos significativos para la salud pública.
“Los eventos hidrometeorológicos extremos continúan siendo una amenaza constante para las Américas”, señaló Leonardo Hernández, jefe de la Unidad de Operaciones de Emergencia de la OPS. “La preparación de los sistemas de salud antes de una emergencia es clave para salvar vidas, mantener el acceso a servicios esenciales y reducir el impacto en las poblaciones más vulnerables”, añadió.
Además de los daños a la infraestructura y las interrupciones de servicios esenciales, los huracanes y las inundaciones pueden aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores, afecciones respiratorias, lesiones y problemas de salud mental. Estas emergencias también pueden ejercer una presión adicional sobre sistemas de salud que ya enfrentan retos importantes.
La OPS exhorta a los países a garantizar que los establecimientos de salud cuenten con planes de contingencia actualizados, personal capacitado y mecanismos de coordinación que permitan asegurar la continuidad y la rápida recuperación de los servicios esenciales tras una emergencia. Asimismo, recomienda fortalecer los sistemas de vigilancia y el monitoreo comunitario para facilitar la detección temprana de riesgos sanitarios asociados a estos eventos.
Temporada de huracanes 2026
Según los pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), se espera que la temporada de huracanes del Atlántico de 2026 registre una actividad inferior a lo normal, en parte debido al desarrollo de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Este fenómeno climático, caracterizado por temperaturas de la superficie del océano Pacífico superiores al promedio, tiende a inhibir la formación de ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico.
Sin embargo, El Niño también puede modificar los patrones de precipitación y temperatura en distintas zonas de las Américas, aumentando la probabilidad de sequías, lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos de tierra en distintas subregiones.
La OPS destaca que la necesidad de preparación es especialmente importante en el contexto epidemiológico actual de las Américas, marcado por brotes activos de sarampión y fiebre amarilla, así como por la necesidad de mantener capacidades de respuesta frente a amenazas emergentes y reemergentes para la salud pública. La ocurrencia simultánea de distintas emergencias puede poner a prueba los sistemas de salud y reducir su capacidad para responder eficazmente a aumentos repentinos de la demanda durante y después de eventos meteorológicos extremos.
Como parte de los esfuerzos para apoyar a los países en sus acciones de preparación, la OPS convocará el 11 de junio a una reunión virtual regional con representantes de los ministerios de salud y de las agencias nacionales de gestión del riesgo de desastres de las Américas. El encuentro se centrará en el fortalecimiento de protocolos y procedimientos relacionados con la gestión de los servicios de salud, la vigilancia epidemiológica y las operaciones de emergencia, incluyendo lecciones aprendidas de emergencias previas.
La reunión también contribuirá a la implementación del Marco Nacional de Preparación, Alerta y Respuesta ante Emergencias de Salud de la OMS (2025), que promueve un enfoque multiamenaza basado en cinco sistemas fundamentales: vigilancia colaborativa, protección comunitaria, atención segura y escalable, acceso a contramedidas y coordinación de emergencias.
La OPS continúa trabajando con los países para fortalecer los planes nacionales de preparación ante emergencias y los mecanismos de coordinación intersectorial a nivel nacional y local, con el fin de garantizar respuestas oportunas y eficaces ante futuras emergencias.
