Ciudad de Guatemala, febrero de 2026 — Guatemala fortalece su abordaje integral de los determinantes sociales de la salud con el lanzamiento oficial del diplomado sobre Vivienda Saludable, que articula salud, academia e intersectorialidad para generar capacidades en el manejo saludable del entorno de la vivienda, impactando directamente en las comunidades y transformando las condiciones habitacionales del país.
El evento se realizó en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), consolidando una alianza estratégica con la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), que ha brindado acompañamiento técnico para fortalecer la sostenibilidad de la iniciativa en el país.
Vivienda saludable: un determinante clave para la prevención
Durante su intervención, la doctora Ingrid García Velásquez, Asesora en Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la Oficina de la OPS/OMS en Guatemala, destacó la relevancia de este diplomado como parte del proceso de sostenibilidad de la iniciativa. Señaló que la adopción y apropiación nacional de la Vivienda Saludable, desarrollada junto con la OPS y apoyada por el Gobierno de Suecia, no solo demuestra compromiso institucional, sino también una apuesta por transformar entornos y mejorar la vida de las comunidades más vulnerables, donde las familias están más expuestas a enfermedades, riesgos ambientales y situaciones que afectan su desarrollo.
Subrayó que mejorar la vivienda constituye una acción preventiva estructural que reduce inequidades y fortalece la resiliencia comunitaria, integrando educación, participación social y gestión del riesgo como pilares fundamentales.
En el evento se presentaron los resultados de una primera evaluación de impacto de la iniciativa implementada en el corredor seco, por parte del ingeniero Guillermo Orozco, de la OPS. Entre las principales conclusiones se evidenciaron la disminución de riesgos en salud en las familias intervenidas y la percepción de una mejora en su calidad de vida, resaltando que “felicidad” es la palabra con la que resumen su sentir actual.
Un proceso académico con impacto territorial
Por su parte, la Licda. Flor de Abril Estrada Orantes, Coordinadora de la Comisión de la Estrategia de Vivienda Saludable (EVS) de la Universidad de San Carlos, explicó que esta iniciativa es resultado de un trabajo técnico iniciado hace dos años, construido mediante análisis, reuniones continuas y aprendizaje conjunto entre los actores involucrados.
Señaló que la estrategia se articula desde las tres funciones sustantivas de la universidad —docencia, investigación y extensión— generando impacto directo en el territorio, en continuidad con más de 40 años de trabajo comunitario de la USAC.
Asimismo, destacó que el acompañamiento técnico de la OPS/OMS ha sido clave para dotar al proceso de rigor metodológico y viabilidad operativa.
Extensión universitaria como mecanismo de transformación
La ingeniera Wendy López Dubón, Directora General de Extensión Universitaria, enfatizó que la universidad garantizará que el conocimiento generado llegue a estudiantes, supervisores de Ejercicio Profesional Supervisado (EPS) y profesionales comprometidos con el desarrollo territorial.
Indicó que la Dirección de Extensión Universitaria asumirá la responsabilidad de proyectar el diplomado hacia los territorios donde la USAC tiene presencia, consolidando la Vivienda Saludable como un eje de intervención comunitaria con impacto sostenible.
Alineación estratégica y proyección nacional
La Estrategia de Vivienda Saludable integra un enfoque intersectorial del entorno de la vivienda, que articula disciplinas como salud, ingeniería, arquitectura, trabajo social, pedagogía, agronomía, medicina y enfermería.
Su implementación está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Plan Nacional de Desarrollo Guatemala 2032, consolidando el aporte de la academia y la cooperación técnica al desarrollo humano integral.
Con este lanzamiento, Guatemala fortalece la articulación entre educación superior y salud pública, posicionando la vivienda como un eje estratégico para prevenir enfermedades, reducir brechas y transformar entornos en espacios protectores de la vida.
