Retención de la fuerza laboral y condiciones de trabajo en la atención primaria de salud: un desafío central para la transformación de los sistemas de salud en las Américas

Health workforce Panel
Ministério da Saúde Brasil
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Río de Janeiro, 27 de enero de 2026 (OPS) — En el marco del II Foro Regional de la Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas, organizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de Brasil, expertos de toda la Región se reunieron para abordar los desafíos que enfrentan actualmente los sistemas de salud: garantizar la disponibilidad, retención y desempeño óptimo del personal de atención primaria de salud, en particular en zonas rurales y desatendidas.
La sesión “La fuerza laboral: empleo, condiciones de trabajo y migración” fue moderada por Josep Figueras, director emérito del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud. Al abrir el diálogo, presentó un análisis comparativo entre la Política de Recursos Humanos para la Salud 2030 de la OPS y el Marco de Acción sobre el Personal de Salud y Atención de la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2023–2030, destacando prioridades convergentes en materia de disponibilidad, distribución, competencias y condiciones de trabajo del personal de salud. Subrayó que, si bien los contextos regionales difieren, los desafíos vinculados a la retención, la migración y la sostenibilidad de los entornos laborales son preocupaciones universales que requieren respuestas adaptadas, basadas en evidencia.

Benjamín Puertas, jefe de la Unidad de Recursos Humanos para la Salud de la OPS, destacó que la capacidad de la atención primaria de salud para responder a una demanda creciente y más compleja, con mayores expectativas por parte de la ciudadanía, se ve cada vez más limitada por la disponibilidad del personal de salud. Señaló que el envejecimiento de la fuerza laboral, la migración y movilidad, las salidas asociadas al agotamiento profesional, y las condiciones de trabajo insostenibles —incluidas las largas jornadas laborales— están socavando la capacidad de los sistemas de salud para brindar atención de calidad. Asimismo, alertó sobre señales preocupantes de desgaste y deserción, en particular entre médicos y médicas de familia, junto con una disminución relativa de la presencia de la medicina familiar en varios países.

El diálogo se estructuró en torno a preguntas orientadoras para identificar las estrategias más operativas y de mayor impacto: medidas en materia de condiciones laborales que han influido positivamente en la retención en la atención primaria de salud; cambios en el diseño de los equipos que han mejorado el acceso y la continuidad de la atención sin sobrecargar a los médicos de familia; políticas eficaces para reducir la emigración y gestionar la movilidad, especialmente en zonas remotas y desatendidas; y soluciones digitales y de inteligencia artificial que estén contribuyendo de manera efectiva a mejorar el desempeño del personal de salud y a reducir la carga administrativa. A través de este intercambio, los panelistas compartieron experiencias, contrastaron enfoques e identificaron elementos comunes en diversos contextos nacionales y subnacionales.

Juan Manuel Estigarribia, jefe de Gabinete del Ministerio de Salud de Paraguay, presentó las políticas y acciones del país en materia de recursos humanos para la salud. Describió la evolución de las estructuras de gobernanza para la planificación del personal de salud, incluida la expansión de los equipos de salud familiar y la incorporación estratégica de nuevos perfiles profesionales. Destacó las inversiones sostenidas en formación, el despliegue de sistemas de información en salud digital y el reconocimiento formal de los trabajadores comunitarios de la salud como elementos clave para fortalecer la capacidad del personal. Con el apoyo de la OPS, Paraguay estableció la Semana de los Recursos Humanos para la Salud, cuya primera edición se realizó en septiembre de 2025, reuniendo a actores relevantes mediante talleres, conferencias magistrales y visitas de campo. Entre los principales desafíos identificados se encuentran garantizar la cobertura integral de los equipos en zonas remotas, gestionar las presiones migratorias e integrar la educación interprofesional en el desarrollo del personal de salud. Asimismo, señaló los programas de vinculación asociados a la formación y los incentivos financieros para zonas rurales como estrategias para mejorar la distribución geográfica y la retención.

Evellin Bezerra, directora de Gestión y Regulación del Trabajo en Salud del Ministerio de Salud de Brasil, compartió la experiencia del país en el fortalecimiento de la atención primaria de salud como base del Sistema Único de Salud (SUS). Destacó que el enfoque de Brasil combina inversiones sostenidas a nivel federal, estadual y municipal en equipos multidisciplinarios de salud familiar, junto con estrategias para mejorar las condiciones de trabajo y las trayectorias de desarrollo profesional. Explicó que el país ha priorizado la ampliación del acceso a la atención primaria en zonas desatendidas, al tiempo que trabaja para reducir la carga administrativa mediante herramientas digitales y procesos simplificados. Señaló que entre los principales desafíos se encuentran mantener la estabilidad del personal en regiones remotas y asegurar que los equipos de atención primaria cuenten con los recursos y la autonomía necesarios para resolver la mayoría de las necesidades de salud de la población en el primer nivel de atención.

De izquierda a derecha: Benjamñin Puertas, Juan Manuel Estigarribia, Evellin Bezerra, Josep Figueras, Javier Padilla Bernáldez, Julieta Frederick-Cassius, and Cristian Herrera. Crédito: Ministério da Saúde Brasil

Javier Padilla Bernáldez, secretario de Estado de Sanidad de España, abordó las condiciones de trabajo como un factor central para la retención y el desempeño del personal de salud. Compartió el enfoque de España para mejorar el entorno laboral en la atención primaria, que incluye ajustes en la remuneración, la gestión del tamaño de los cupos y la asignación de tiempo protegido para actividades no clínicas. Subrayó la importancia de abordar la violencia y el acoso mediante políticas de tolerancia cero, apoyo psicosocial y formación en liderazgo. Asimismo, destacó que promover una cultura organizacional de apoyo, garantizar el equilibrio entre la vida laboral y personal, y ofrecer trayectorias de desarrollo profesional son elementos esenciales para prevenir el agotamiento profesional.

Julieta Frederick-Cassius, jefa principal de Enfermería del Ministerio de Salud de Santa Lucía, compartió la experiencia del Caribe en relación con la migración del personal de salud y el fortalecimiento estratégico de los roles profesionales. Señaló que los pequeños Estados insulares enfrentan vulnerabilidades particulares asociadas a la emigración, impulsada por oportunidades limitadas de desarrollo profesional y diferencias salariales. Como respuesta, Santa Lucía ha invertido en la ampliación del alcance de la práctica de enfermería, incluida la enfermería de práctica avanzada, la gestión de casos, el manejo de enfermedades crónicas y la prescripción basada en protocolos. Destacó que estos roles ampliados no solo contribuyen a mitigar la escasez de médicos, sino que también mejoran el acceso, la continuidad de la atención y la satisfacción de los pacientes. Entre los factores habilitadores se incluyeron reformas regulatorias, programas de formación específicos, protocolos clínicos claros y la colaboración regional en el reconocimiento de competencias y marcos éticos de contratación.

Cristian Herrera, especialista en salud para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, se refirió al papel de la tecnología en el fortalecimiento de la prestación de servicios de salud y el desempeño del personal. Destacó que las soluciones de salud digital y la inteligencia artificial pueden ser facilitadores clave para abordar las brechas en el personal de salud cuando se implementan de manera adecuada. Presentó aplicaciones concretas con resultados demostrables y señaló que las aplicaciones de inteligencia artificial para el apoyo a la toma de decisiones y la priorización de cargas de trabajo muestran un potencial significativo, aunque requieren una atención cuidadosa a la garantía de calidad, la mitigación de sesgos y la seguridad del paciente.

En las palabras de cierre, Josep Figueras y Benjamín Puertas enfatizaron la necesidad de enfoques integrados y multidimensionales que aborden de manera simultánea la retención, las condiciones de trabajo, la composición de los equipos, la gestión de la migración y los facilitadores tecnológicos. Señalaron que las estrategias exitosas son específicas a cada contexto, pero se sustentan en principios comunes: invertir en las personas, proteger su bienestar, reconocer sus contribuciones y crear entornos habilitantes para una atención de alta calidad. Asimismo, subrayaron la importancia de una gobernanza sólida, un financiamiento sostenido, la colaboración interprofesional y una cultura de aprendizaje continuo y adaptación.

La OPS reafirma su compromiso de brindar cooperación técnica a los países de la Región para fortalecer el personal de atención primaria de salud, avanzar en la implementación de la Política de Recursos Humanos para la Salud 2030 y apoyar la toma de decisiones basadas en evidencia para sistemas de salud resilientes y equitativos.