OPS reúne a expertos para desarrollar directrices de diagnóstico clínico y tratamiento de chikungunya en pediatría

OPS reúne a expertos para desarrollar directrices de diagnóstico clínico y tratamiento de chikungunya en pediatría
Karina Zambrana OPS/OMS
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Brasilia, 26 de junio de 2026 – La Organización Panamericana de la Salud (OPS), con el apoyo del Ministerio de Salud de Brasil, realizó esta semana una reunión con 30 especialistas para desarrollar directrices de diagnóstico clínico y tratamiento de personas de 0 a 19 años afectadas por chikungunya, especialmente recién nacidos y bebés en etapa de amamantamiento. El encuentro contó con participantes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, La Reunión, Paraguay y Puerto Rico.

En la reunión regional, realizada entre el 23 y el 25 de junio, se abordaron temas como el manejo del dolor, del choque, de las complicaciones neurológicas en pediatría y de las afecciones dermatológicas graves relacionadas con la chikungunya. La atención y los cuidados de salud para el grupo pediátrico representan un desafío, ya que no existe una definición de caso de chikungunya específica para este grupo etario. Además, a diferencia de lo que ocurre en la población adulta y de mayor edad, la afección articular no suele ser la principal manifestación clínica, lo que dificulta el diagnóstico oportuno.

De esta manera, los especialistas trabajaron en la revisión de la evidencia científica y en la estandarización de directrices para el diagnóstico clínico y el tratamiento de la enfermedad en pediatría. El documento final, que reúne estas recomendaciones, será sistematizado y publicado por la OPS, con el objetivo de ofrecer a los profesionales de la salud un instrumento técnicamente sólido para mejorar el manejo de los pacientes y, en consecuencia, contribuir a la reducción de casos graves y muertes por chikungunya en poblaciones pediátricas en los países y territorios de las Américas.

reunion chikungunya

Situación en las Américas y en el mundo

La chikungunya es una enfermedad infecciosa transmitida a los seres humanos por la picadura de mosquitos infectados, principalmente el Aedes aegypti y potencialmente el Aedes albopictus. Los principales síntomas incluyen fiebre y dolor articular intenso, a menudo incapacitante, dolor muscular, cefalea, fatiga, náuseas y exantema. También pueden presentarse otras manifestaciones no articulares que varían de leves a graves, con mayor riesgo en menores de un año, personas mayores, personas con comorbilidades y mujeres embarazadas.

De acuerdo con la última alerta epidemiológica publicada por la OPS, se observó un aumento sostenido de casos en varios países de la Región de las Américas entre finales de 2025 e inicios de 2026, así como la reanudación de la transmisión autóctona (local) en áreas que no registraban circulación del virus desde hacía varios años. En este contexto, la Organización recomienda a los países intensificar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio para detectar tempranamente casos y brotes, asegurar un manejo clínico adecuado y fortalecer las acciones de manejo integrado de vectores, incluida la eliminación de criaderos.

A nivel mundial, entre el 1 de enero y el 10 de diciembre de 2025, se notificaron 502.264 casos, incluidos 208.335 confirmados y 186 defunciones, en 41 países y territorios. En las Américas, se registraron 313.132 casos, de los cuales 113.926 fueron confirmados, incluidas 170 defunciones en 18 países y un territorio a lo largo de 2025. A nivel regional, se observa una disminución de casos en comparación con 2024; sin embargo, algunos países de América del Sur y el Caribe notificaron aumentos en determinadas localidades.