Del primer contacto a la respuesta: Honduras actualiza su abordaje frente al dengue

Participantes en socialización de protocolo y EGI-Dengue
OPS/OMS
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Tegucigalpa, Honduras, octubre de 2026 (OPS/OMS). Detectar tempranamente los signos de dengue, clasificar adecuadamente al paciente y brindar la atención que necesita puede marcar la diferencia frente al riesgo de complicaciones. Con este objetivo, la Secretaría de Salud, con la cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), avanza en la implementación de la Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y Control de las Enfermedades Arbovirales en Honduras 2026-2035 (EGI-Arbovirosis) y del Protocolo de Manejo Clínico del Paciente con Dengue.

Ambos instrumentos se complementan alrededor de una misma prioridad: mejorar la respuesta que recibe la población. Mientras la EGI articula componentes como vigilancia epidemiológica, manejo clínico, laboratorio, control vectorial y comunicación, el protocolo establece lineamientos actualizados para el diagnóstico, clasificación y manejo de las personas con dengue.

Del primer contacto con el paciente a la respuesta territorial

Presentación protocolo y EGI Arbovirosis

El primer nivel de atención tiene un papel central. Es allí donde muchas personas tienen su primer contacto con el sistema sanitario, donde pueden identificarse tempranamente signos y síntomas y donde se toman las primeras decisiones sobre su atención. Por ello, la coordinación entre atención clínica y vigilancia epidemiológica es esencial para identificar riesgos, generar alertas y orientar intervenciones oportunas.

Epidemiólogos regionales y responsables de las Redes Integradas de Servicios de Salud participaron en el taller para avanzar en la aplicación de los nuevos instrumentos en los territorios. El proceso contempla planes de trabajo, distribución del protocolo y coordinación con la Red Nacional de Expertos Clínicos para desarrollar capacitaciones dirigidas al personal médico, médicos en servicio social y personal de enfermería.

El abordaje incorporó también la vigilancia basada en la comunidad y experiencias de participación comunitaria, reforzando la visión de que la respuesta frente a las arbovirosis requiere conectar lo que ocurre en los establecimientos de salud con las señales que surgen en los territorios.

La Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud (CHAI) y Médicos Sin Fronteras apoyaron la logística y la movilización de participantes para el taller, desarrollado en estrecha colaboración con la Secretaría de Salud y con la cooperación técnica y expertos de la OPS.

El desafío ahora es llevar estos instrumentos desde el nivel nacional hasta las regiones y los establecimientos de salud. Frente al dengue, una estrategia integrada adquiere su verdadero valor cuando contribuye a que una persona sea detectada oportunamente, reciba una atención adecuada y la información generada permita orientar una respuesta coordinada para proteger a la población.