Metodología 7-1-7 fortalece la respuesta al brote de sarampión y orienta acciones clave para cortar la transmisión en Bolivia

Vacunación en comunidades menonitas en Santa Cruz
OPS/OMS/Vìctor Ugarte
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Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 4 de septiembre de 2026 (OPS/OMS)- La aplicación de la metodología 7-1-7 se consolidó como uno de los principales resultados del Taller de Examen de la Respuesta al Brote y Análisis Estratégico para la Interrupción de la Transmisión de Sarampión en Bolivia, realizado del 25 al 27 de agosto en Santa Cruz. El encuentro reunió a especialistas del Ministerio de Salud y Deportes, responsables de los Programas Ampliados de Inmunización (PAI) nacional y departamentales, expertos de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y miembros del Comité Nacional de Inmunizaciones, con el objetivo de fortalecer la respuesta frente a uno de los mayores desafíos sanitarios que enfrenta actualmente el país.

Durante tres jornadas de trabajo, los participantes analizaron en profundidad la evolución del brote de sarampión, revisaron el desempeño de las estrategias de vacunación y exploraron mecanismos para acelerar la interrupción de la transmisión. Sin embargo, el eje central del taller fue la implementación de la metodología 7-1-7, una herramienta que permite examinar de manera sistemática la capacidad de respuesta ante eventos epidémicos mediante la evaluación de los tiempos de detección, notificación, investigación y adopción de medidas de control.

La metodología fue presentada por el asesor regional de inmunización de la OPS/OMS, Álvaro Whittembury, quien expuso además el contexto epidemiológico que atraviesa la Región de las Américas y los desafíos persistentes para recuperar y sostener la eliminación del sarampión. A partir de este enfoque, los equipos técnicos pudieron identificar con mayor precisión los factores que han favorecido una respuesta oportuna, así como las barreras que aún generan retrasos en la vigilancia epidemiológica y en la implementación de acciones de control.

Los departamentos de Santa Cruz, Beni y La Paz presentaron sus respectivos análisis sobre la situación epidemiológica, las coberturas de vacunación y la evolución de los brotes registrados en sus jurisdicciones. Las exposiciones fueron sometidas a revisión técnica por especialistas de la OPS/OMS y del Comité Nacional de Inmunizaciones, quienes formularon recomendaciones orientadas a fortalecer la calidad de la información y la evidencia que Bolivia presentará próximamente ante la Comisión Regional de Monitoreo y Reverificación de la Eliminación del Sarampión.

La aplicación práctica de la metodología 7-1-7 permitió que los equipos departamentales pasaran de una revisión descriptiva de la situación a un análisis centrado en la resolución de problemas. A través de ejercicios participativos, se identificaron cuellos de botella específicos en la detección de casos sospechosos, la investigación epidemiológica, el seguimiento de contactos y la ejecución de medidas de respuesta. Posteriormente, estos hallazgos fueron sometidos a un filtro de factibilidad e impacto que facilitó la priorización de intervenciones con capacidad de generar resultados en el corto plazo.

Como resultado de este proceso, se avanzó en la elaboración de planes de acción departamentales destinados a fortalecer la capacidad de respuesta frente al sarampión y reducir los tiempos de actuación ante nuevos casos sospechosos. Los participantes coincidieron en que la combinación de análisis técnico, priorización estratégica y definición de responsabilidades constituye una oportunidad para mejorar el desempeño del sistema de vigilancia y acelerar los esfuerzos orientados a detener la circulación del virus.

Uno de los momentos más relevantes del taller fue la reunión sostenida con las autoridades del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Santa Cruz. Durante el encuentro se expusieron los desafíos operativos que enfrenta la respuesta al brote y se solicitó apoyo para eliminar barreras administrativas que limitan el trabajo de campo de los equipos de vigilancia. Las autoridades departamentales expresaron su compromiso de fortalecer la investigación de casos sospechosos, garantizar condiciones logísticas para las actividades de respuesta y reforzar la coordinación entre las áreas de epidemiología, vacunación, promoción de la salud y comunicación.

Entre los acuerdos alcanzados destacan el fortalecimiento de la investigación de casos, la activación del Equipo de Respuesta Rápida, la implementación de mecanismos que faciliten la movilización del personal hacia actividades de campo y el impulso a nuevas estrategias de comunicación de riesgo y movilización social. Asimismo, se prevé el fortalecimiento de herramientas para el seguimiento de contactos y el análisis de cadenas de transmisión, elementos considerados esenciales para contener el brote.

El nivel nacional también sometió a análisis su estrategia de respuesta, aplicando el enfoque 7-1-7 para evaluar aspectos relacionados con la coordinación interinstitucional, los lineamientos técnicos y la gestión de vacunas. Este ejercicio permitió identificar desafíos de carácter sistémico que influyen en la oportunidad y efectividad de las acciones de control, y sentó las bases para la construcción de un plan de acción nacional que será complementado y revisado en las próximas semanas.

Los resultados alcanzados durante este taller abren nuevas oportunidades para fortalecer el nivel resolutivo de la respuesta al sarampión en Bolivia. La aplicación de la metodología 7-1-7 no solo permitió identificar con mayor claridad las brechas existentes, sino también traducirlas en acciones concretas, medibles y priorizadas. De cara a la próxima evaluación regional sobre la eliminación del sarampión, el país busca demostrar los avances alcanzados y consolidar una respuesta cada vez más rápida, coordinada y efectiva para interrumpir la transmisión de la enfermedad.