La organización celebró junto con AIDIS un seminario virtual sobre monitoreo del aire e impacto en la salud pública para conmemorar el Día Interamericano de la Calidad del Aire (14 de agosto).
Washington, D.C., 7 de agosto de 2026 — La Organización Panamericana de la Salud (OPS) hizo un llamado a fortalecer una respuesta integrada para abordar la calidad del aire en la región de las Américas. El jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes Ambientales de la Salud, Daniel Buss, alertó de que la contaminación atmosférica sigue siendo responsable de miles de muertes y es uno de los principales riesgos ambientales para la salud de la región. Buss celebró, no obstante, “que cada vez hay un mayor número de experiencias para promover un aire limpio” y destacó el apoyo de la OPS a iniciativas nacionales y locales.
La OPS lanzará este año una hoja de ruta regional de las Américas “para mostrar cuál es el camino hacia este desafío de disminuir los efectos de la mala calidad del aire sobre la salud”, dijo. Uno de los mayores retos que afrontará dicha hoja de ruta es erradicar el uso de combustibles contaminantes en los hogares, como leña o queroseno. “Hoy son cerca de 74 millones de personas en la región las que siguen teniendo como única opción el uso de estos combustibles contaminantes en el hogar. Nuestro mensaje es muy claro: ha llegado el momento de acelerar la implementación”, concluyó Buss.
El jefe de Cambio Climático de la OPS hizo esta intervención en la apertura del seminario virtual Monitoreo e impacto en la salud de la calidad del aire: de lo global a lo hiperlocal, coorganizado con la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS) y celebrado con motivo del Día Interamericano de la Calidad del Aire 2026. El presidente de AIDIS, Rolando Chamy, recalcó “el valor que tiene el monitoreo y la gestión de los datos de calidad. No podemos tomar buenas decisiones sin datos fiables o si éstos llegan tarde”.
Esto significa que “los datos”, dijo Chamy, “tienen que ser oportunos y territorialmente pertinentes para evaluar si una medida concreta está dando los resultados esperados”. El desafío, aseguró el presidente de AIDIS, no se centra tanto en que haya más datos sino mejores, “y que éstos sean transformables en información para tomar decisiones certeras y a tiempo”.
El coordinador regional de Químicos y Contaminación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Jordi Pon, recordó que el aire limpio “trasciende lo ambiental y requiere un enfoque intersectorial y la colaboración entre diversos actores y socios”. Pon señaló que el año pasado el Foro de Ministros y Ministras de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe adoptó un plan de acción regional sobre calidad del aire para el período 2026-2029, un documento que “complementará la hoja de ruta regional que la OPS lanzará este año”.
411.000 muertes en las Américas
Durante el evento virtual, el asesor regional de calidad del aire y salud de la OPS, Juan José Castillo, destacó que la OPS impulsa una iniciativa para eliminar progresivamente el uso de combustibles contaminantes en los hogares, “con el objetivo de que el 95% de la población de las Américas tenga acceso a energía limpia para cocinar en 2030, reduciendo especialmente las brechas que afectan a las zonas rurales”. Aunque la región ha avanzado, todavía cerca de 74 millones de personas dependen de combustibles como la leña, el carbón o el queroseno, lo que contribuye a la contaminación del aire en los hogares y a importantes riesgos para la salud. Castillo recordó además que la contaminación atmosférica sigue siendo un grave problema de salud pública, con 411.000 muertes atribuibles en las Américas en 2021.
Julio Vassallo, director de la División de Calidad del Aire de AIDIS, destacó la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo de referencia en las Américas y complementarlos con sensores de bajo costo, monitoreo satelital y herramientas de modelización. Subrayó que contar con datos de calidad es esencial para comprender los riesgos, evaluar políticas públicas y orientar acciones eficaces para reducir la contaminación atmosférica y sus impactos sobre la salud y el clima.
El director sénior de Política de la Iniciativa Mundial de Aire Limpio en el Fondo para la Defensa del Medio Ambiente (EDF), Sergio Sánchez, presentó experiencias internacionales de monitoreo hiperlocal que combinan sensores, monitoreo móvil, información satelital y herramientas analíticas avanzadas para identificar focos de contaminación y sus fuentes. Destacó que la innovación tecnológica solo genera resultados cuando está vinculada a decisiones de política pública, fortalecimiento institucional y participación ciudadana, con el objetivo final de reducir emisiones y proteger la salud.
Yeanice Vásquez, investigadora del Centro Mario Molina de Chile, expuso experiencias desarrolladas en Chile y Argentina mediante redes híbridas de monitoreo de material particulado. Explicó que los sensores de bajo costo pueden ampliar significativamente la cobertura territorial y detectar diferencias locales en la contaminación, siempre que operen junto a estaciones de referencia que garanticen la calidad y trazabilidad de los datos. También destacó la importancia de protocolos de validación y control para asegurar la confiabilidad de la información.
El investigador del Instituto Nacional de Salud Pública de México, centro colaborador de la OPS, Horacio Riojas, abordó la necesidad de integrar la calidad del aire en los sistemas de vigilancia epidemiológica. Presentó un enfoque que combina información ambiental y sanitaria para analizar exposiciones y efectos en la salud a corto, mediano y largo plazo. Además, destacó el potencial de las unidades centinela, que vinculan estaciones de monitoreo con establecimientos de salud, para generar evidencia útil que apoye la toma de decisiones y la evaluación de las políticas de calidad del aire.
Magali Hurtado, investigadora del mismo centro, compartió experiencias de implementación de sistemas de vigilancia epidemiológica en México y El Salvador, orientados a relacionar los niveles de contaminación atmosférica con enfermedades respiratorias y otros eventos de salud. Resaltó la importancia de la coordinación entre los sectores de salud y ambiente, así como del compromiso institucional y político, para desarrollar sistemas capaces de identificar riesgos, generar alertas tempranas y apoyar acciones de prevención y protección de la salud pública.
Finalmente, Fabio Carrera, experto de la División de Calidad del Aire de AIDIS Interamericana y AIDIS Chile, analizó los desafíos técnicos y regulatorios asociados al monitoreo y gestión de olores. Carrera alertó de la complejidad que supone el abordaje de los olores, debido a que muchas veces son derivados de mezclas de múltiples compuestos y de la propia percepción humana, lo que dificulta el desarrollo de sistemas de monitoreo continuo equivalentes a los utilizados para otros contaminantes atmosféricos. Asimismo, revisó los avances regulatorios en varios países de la región y destacó la necesidad de seguir fortaleciendo la investigación, la normativa y las capacidades técnicas en este ámbito.
