La transformación digital del Sistema de Registro Civil y Estadísticas Vitales (RCEV) representa una oportunidad para modernizar la forma en que se registran, procesan y utilizan los datos sobre nacimientos y defunciones, fortaleciendo el rol del sector salud como generador del dato primario.
Este proceso implica la transición del uso de formularios en papel hacia certificación médica electrónica interoperable, el fortalecimiento de las capacidades de los usuarios mediante alfabetización digital, y la adopción de estándares internacionales como la CIE-11, que permiten mejorar la calidad y el nivel de detalle de la información.
Asimismo, promueve la integración de los sistemas de salud, registro civil y estadísticas mediante plataformas de interoperabilidad, garantizando la seguridad, oportunidad y trazabilidad de los datos.
La transformación digital del RCEV no es solo un cambio tecnológico, sino un proceso de mejora integral que contribuye a sistemas más eficientes, inclusivos y centrados en las personas, capaces de generar estadísticas vitales oportunas y confiables para la toma de decisiones en salud pública.
¿Qué hacemos?
Se desarrollan talleres participativos que reúnen a los principales actores del sistema: personal de salud responsable de la certificación y notificación de nacimientos y defunciones, registradores civiles que realizan la inscripción de los eventos vitales y equipos de estadísticas que procesan la información para su consolidación nacional para mapear el proceso del sistema de RCEV.
El objetivo es representar el flujo completo del sistema, desde la ocurrencia del nacimiento o la muerte hasta la producción de las estadísticas vitales, identificando hitos clave como la certificación médica, la inscripción en el registro civil, la disposición final del cadáver en el caso de las defunciones y la generación de estadísticas oficiales.
Este mapeo considera los distintos contextos en los que ocurren los hechos vitales, reconociendo la diversidad de actores y situaciones que influyen en el registro. Incluye tanto los eventos que ocurren en establecimientos de salud —donde los procesos suelen estar más definidos— como aquellos que tienen lugar en comunidades rurales o entornos urbanos fuera de los servicios de salud, donde pueden existir mayores desafíos, como el subregistro o la participación de actores no institucionales.
El análisis de estos procesos permite identificar brechas, cuellos de botella, duplicidades y vacíos normativos, constituyendo una base fundamental para diseñar soluciones digitales más eficientes, inclusivas y adaptadas a la realidad de cada país.
Impulsamos la transformación digital del sistema de Registro Civil y Estadísticas Vitales (RCEV) mediante acciones concretas que facilitan la transición desde procesos en papel hacia sistemas electrónicos interoperables.
A través de talleres participativos, apoyamos el análisis y rediseño de los procesos del sistema, identificando brechas, cuellos de botella y oportunidades de mejora.
Brindamos asesoría técnica especializada para la implementación de soluciones digitales, incluyendo la certificación médica electrónica de nacimientos y defunciones, la interoperabilidad entre sistemas y la adopción de estándares internacionales.
Asimismo, ofrecemos acompañamiento continuo durante el proceso de implementación, apoyando a las instituciones en la gestión del cambio, el fortalecimiento de capacidades y la mejora progresiva de la calidad de la información.
Acompañamos la incorporación de la CIE-11 en los sistemas de información en salud, integrándola de manera progresiva en la historia clínica electrónica y en el registro de defunciones.
Este proceso implica adaptar las herramientas digitales para que los profesionales de salud puedan registrar diagnósticos y causas de muerte de forma estructurada y estandarizada, facilitando su almacenamiento, análisis y uso en la toma de decisiones.
Al mismo tiempo, promovemos el uso de mecanismos que aseguren la calidad de la información, como validaciones automáticas, trazabilidad de los registros y control de versiones, garantizando que los datos sean completos, consistentes y confiables.
Un componente clave es el fortalecimiento de capacidades, brindando capacitación diferenciada a médicos, codificadores y equipos técnicos, y acompañando su uso en el entorno real de trabajo.
Asimismo, impulsamos el uso de herramientas tecnológicas que apoyan la codificación y el análisis de la información, y promovemos la evaluación continua del uso de la CIE-11, identificando avances, dificultades y oportunidades de mejora.
De esta manera, la transición hacia la CIE-11 contribuye a mejorar la calidad y el nivel de detalle de la información en salud, fortaleciendo la producción de estadísticas vitales y su utilidad para la salud pública.
Fortalecemos las capacidades de los actores del sistema de Registro Civil y Estadísticas Vitales (RCEV) para su adecuado desempeño en entornos digitales, promoviendo el desarrollo de competencias necesarias para el uso de sistemas electrónicos, la certificación de hechos vitales y la gestión de información.
A través de estrategias de capacitación continua, como webinarios, cursos virtuales y comunidades de práctica, facilitamos el aprendizaje y la actualización permanente de médicos, codificadores, registradores, gestores y equipos técnicos.
Asimismo, desarrollamos programas de formación diferenciados por perfiles, que incluyen el correcto llenado de certificados médicos de nacimientos y defunciones, la identificación de la cadena causal de la muerte, la codificación con la CIE-11 y el uso de herramientas tecnológicas como IRIS o DORIS.
Complementariamente, brindamos acompañamiento en el entorno real de trabajo, promoviendo la aplicación práctica de los conocimientos, la resolución de dificultades operativas y la mejora continua de la calidad de los datos.
